lunes, 2 de junio de 2008

"El récord me encontró a mí"



Bolt, el apellido, significa rayo, pero ayer fue el trueno que sigue al relámpago. ¡Booom! Qué marca: 9,72s, dos centésimas inferior al récord del mundo que fijó Asafa Powell en Rieti el 9 de septiembre pasado. Un jamaicano sucede a otro jamaicano en el trono del hombre más rápido del mundo. "No buscaba el récord", dijo Bolt; "fue el récord quien me encontró a mí". Era sólo la quinta carrera de 100 metros en competición de Bolt, un atleta de un talento natural extraordinario. En la primera, el año pasado, se quedó en 10,03s, marca que repitió en la segunda. La tercera, el 3 de mayo pasado, fue la del gran salto: 9,76s. La cuarta, un desastre técnico, fue de 9,92s. Tiene 21 años y es un consenso general entre los entendidos que todavía no sabe correr. Pocos dudan de que será el primero que bajará de la barrera de los 9,70s, un hito inimaginable hace unos años.
Un ambiente eléctrico en la noche de Nueva York. La reunión atlética debió atrasarse una hora por la lluvia. Más tarde, la prueba de los 100 metros, la estrella de la noche, la que oponía al campeón del mundo, Tyson Gay, con la nueva estrella, con Usain Bolt, el casi adolescente jamaicano especialista en los 200 que hace un mes sorprendió al mundo con una marca de 9,76s en el tercer 100 que corría, se aplazó 45 minutos más para dejar pasar una tormenta eléctrica, rayos, truenos, un chaparrón.
Dice la leyenda que, después de una tormenta, como la que precedió al salto de Bob Beamon en México 68 o a los 100 metros de Carl Lewis en Tokio 91, el aire es más ligero y la electricidad se queda en el ambiente, contagiando las terminaciones nerviosas de los atletas, más vivas, más despiertas, más sensibles. No se sabe si tal efecto lo notaron los sprinters, pero sí el público, menos de 7.000 personas, la mayoría emigrantes jamaicanos, ruidosos, reggae a todo volumen, que calentaron la espera e impidieron que el ritmo decayera. "Y me encantó", dijo Bolt; "me encanta el ruido". Después de la tormenta atmosférica, la tormenta atlética invadió el pequeño estadio Icahn, en la isla Randalls.
Ni Usain Bolt, que mide 1,96 metros, una figura desgarbada y estrambótica en los tacos de salida, ni Tyson Gay son precisamente los reyes de la salida. A Bolt le frena la física, la altura de su centro de gravedad, que le fuerza a enderezarse demasiado deprisa antes de haber alcanzado la velocidad de crucero; a Gay, su falta de confianza. Y el duelo se decidió en la salida. Primero, en una salida falsa de Mike Rodgers. "Eso me benefició", dijo Bolt, "pues mi salida había sido horrorosa". La segunda fue la buena. "Sabía que, si salía antes que Gay, tendría muchas probabilidades de ganarle", dijo; "mi técnico, Glen Mills, me había dicho que me concentrara sólo en la primera fase, que después todo llegaría rodado. Y a los 50 metros ya sabía que lo tenía ganado".
En efecto, Bolt le ganó en la salida a Gay, quien, acostumbrado a remontar gracias a su gran capacidad de aceleración en los últimos 40 metros, aún pensaba que podría salirse con la suya de la misma forma en que había superado a Asafa Powell en la final de Osaka. "Pero olvidaba una cosa Gay", dijo Bolt; "y es que yo soy un tipo de 200 metros que a los 50 es cuando acelero de verdad". Y de otra cosa se olvidaba Gay: de la zancada que es capaz de desplegar un chaval tan alto pese a su rudimentaria técnica, que parece que se vaya a descoyuntar con cada impulso, la camiseta blanca suelta, por fuera del elástico del pantalón, la imagen más antiaerodinámica que se pueda imaginar en un sprinter. "Lo juro, mi ritmo de zancada fue exacto al de Bolt", dijo Gay, quien corrió a la derecha del joven jamaicano; "pero no sabía lo grande que podía ser su zancada". Los técnicos dicen que alguien como Bolt puede avanzar 2,60 metros por paso en carrera, lo que le permite tragarse los 100 metros en apenas 42 zancadas.
Bolt supo que había ganado a Gay a los 50 metros, pero para saber que se convertía en el hombre más rápido de la historia tuvo que esperar otros cuatro segundos. La víspera contaba, entre risas, que cuando corrió 9,76 en Jamaica en mayo había perdido alguna centésima intentando mirar el cronómetro del estadio antes de cruzar la línea. La noche del sábado, en Nueva York, ya mejoró su habilidad. Con el rabillo del ojo vio 9,71s (el tiempo en que se detuvo inicialmente el cronómetro) y siguió corriendo, golpeándose el pecho con los puños. No paró hasta pasada la curva de los 200. Desde la línea, Gay lo contempló admirado y temeroso. "Veo que me queda mucho trabajo antes de Pekín", dijo el campeón de Osaka, quien, pese a marcar su segundo mejor tiempo de siempre, 9,85s, se quedó un metro por detrás de Bolt; "pero hoy es la noche de Bolt. Me quito el sombrero".
Batiendo el récord del mundo, Bolt también despejó una duda y mostró una característica propia de los grandes talentos, que tienen tan exacerbada la percepción de sí mismos que saben siempre qué es lo mejor para ellos aunque contradigan todas las teorías científicas. "Sí, correrá también los 100 metros en Pekín", dijo su entrenador, quien temía que el doblar el 100 y el 200, distancia en la que es subcampeón del mundo, por detrás de Gay, le supondrían al tierno atleta una carga excesiva. "Sí, soy un hombre de 100", dijo Bolt, quien tuvo que llevarle la contraria a su técnico, ansioso por probarle en los 400 metros, la distancia que, científicamente, mejor debería adaptarse a sus 1,96 metros; "claro que también dije que no quería correr los 400 porque el entrenamiento en esa distancia es mucho más duro...".

TALENTO Y TALLA



El 9 de septiembre de 2007, segundos después de que Asafa Powell, el jamaicano de enorme clase, tan grande como su aparente indolencia, batiera por tres centésimas su propio récord del mundo de los 100 metros, nadie quería dudarlo, el gran acontecimiento atlético de 2008 sería la final de los 100 metros: Tyson Gay, el campeón del mundo, frente a Asafa Powell, el hombre más rápido. Y, apenas comenzada la temporada, ese duelo, que vivirá un primer acto en julio en Londres, suena ya a pasado de moda. Lo que agita la imaginación de los aficionados, y el corazón y la cartera de los managers, es un duelo de Usain Bolt contra cualquiera que sepa correr, una revancha con Gay, un fratricidio con el hermano mayor Powell, una jugada a tres bandas... Y eso, dando por descontado que nuevos talentos salvajes, como el nigeriano-qatarí Samuel Francis, otro gigante delgado, sorprenderán de nuevo al mundo. La imparable evolución de las marcas, que apenas se ralentiza pese a que la teoría dice que cuanto más se acerca un hecho a sus límites físicos mucho más lenta será su marcha.
Desde el primer récord mundial oficialmente aceptado, 10,6s, de Don Lippincott en 1912, hasta que Jim Hines bajó por primera vez de los 10s (9,95s medidos electrónicamente) transcurrieron 56 años. Y 40 años más han hecho falta para que el hombre, representado por un adolescente jamaicano, se acerque a la frontera de los 9,6s. Parecen muchos, pero la progresión se ha acelerado curiosamente en los últimos años: para bajar a los 9,8s se necesitaron 23 años y cuatro escalones -los 9,95s de Hines, los 9,93s de Calvin Smith, los 9,92s de Carl Lewis y los 9,90s de Leroy Burrell en el mismo estadio Icahn que Bolt-, pero para bajar a los 9,7s sólo hicieron falta ocho, de 1991 a 1999, y tres grandes saltos -9,86s de Lewis, 9,85s de Burrell y 9,84s de Donovan Bailey-. Y para descender a los profundos territorios de los 9,6s se llevan gastadas cuatro marcas y nueve años, desde los 9,79s de Mo Greene, ahora en entredicho, en 1999; los 9,77s de Justin Gatlin, otro sospechoso, los 9,74s de Powell y los 9,72s de Bolt.
Esta evolución, tan regular, tuvo, sin embargo, sus años de sobresalto en las décadas prodigiosas de los 80 y los 90, la era dorada de los anabolizantes. Un sobresalto increíble que se puede simbolizar perfectamente en la figura de Ben Johnson, el sprinter jamaicano-canadiense que fue capaz, en un año, de hacer avanzar el récord 1,4 décimas, un tiempo que ha costado 20 años avanzar. En la final de los Mundiales de Roma, en 1987, bajó de golpe una décima: de los 9,93s de Calvin Smith bajó a 9,83s. Trece meses después, en la final de los Juegos Olímpicos de Seúl, lo dejó en 9,79s. Fue desposeído pocos días después al conocerse su positivo por estanozolol. Desde entonces, empezó a considerarse que la progresión del récord, más que reflejar la mejora en los materiales, la investigación fisiológica y los métodos de entrenamiento, mostraba la evolución de la investigación químico-dopante en busca de sustancias más efectivas, menos detectables. Todos los atletas que bajaron de 9,80s después de Johnson fueron sospechosos: el caso Balco y el juicio al entrenador jamaicano Trevor Graham, el de Marion Jones, han dado la razón a los que dudaban: Tim Montgomery fue desposeído de sus 9,78s y Justin Gatlin de sus 9,77s. Aún aguanta de aquella remesa Mo Greene, pero las últimas revelaciones también permiten poner bajo sospecha sus 9,79s con sólo 0,1 metros por segundo de viento a favor en Atenas en 1999 (los 9,72s de Bolt y los 9,74s de Powell llegaron con 1,7 metros por segundo a favor).
La mejora en los métodos de detección de anabolizantes y el mayor empeño en los controles antidopaje fuera de competición parecen haber frenado la esteroidización y a esta lectura optimista se apuntan quienes señalan que la nueva generación, individualizada en Bolt y Powell, encuentra más el rendimiento en el enorme talento y en la talla -la cuadratura del círculo: zancadas largas repetidas a altísima frecuencia- que en los cuerpos hipertrofiados, propios de fisioculturistas, que portaban los sprinters de hace años. Y, en esta lucha desigual, Gay, que no es el más rápido, pero sí el más efectivo en los grandes campeonatos, más que talento bruto aporta trabajo, sacrificio y la búsqueda de la perfección técnica.

domingo, 1 de junio de 2008

USAIN BOLT, CON 1,96 Y 77 KILOS, ES LA NUEVA FIGURA DEL HECTÓMETRO


El nuevo rey de los 100 metros ya tiene nombre y apellido: Usain Bolt (21-08-1986). Sólo cinco carreras en el hectómetro le han servido para rebajar el récord del mundo a 9,72. Este prodigio de 21 años, 1,96 metros y 77 kilos avisó de cual es su verdadero objetivo este año: "Para ser tenido en cuenta hay que ser campeón olímpico o mundial". El duelo por la supremacía de los 100 entre Tyson Gay y Asafa Powell tiene un nuevo inquilino.
Bolt es una sorpresa relativa. Pocos apostaban por su capacidad para adaptar esa enorme estatura a los 100 metros. Pero lo ha conseguido. Un especialista del 200 adaptado al hectómetro en sólo cinco carreras. No ha competido más de manera oficial. Tampoco le ha hecho falta para demostrar que es un portento de la naturaleza. En cualquiera de las dos pruebas.
"Mañana si alguien viene y corre más rápido que yo, no seguiré siendo el hombre más rápido del mundo, sin embargo, si tu ganas el oro olímpico, tus rivales tendrán que esperar al menos cuatro años para quitarte ese honor". Así de contundente se mostró el jamaicano tras la prueba en Nueva York. Le resta importancia porque lo que realmente busca es el oro en Pekín.
El 'fenómeno' que con 15 años se proclamó campeón del mundo júnior (20.61) ante chicos de 17 y 18 se ha convertido en otra amenaza para los grandes velocistas del momento, un invitado más al esperado duelo entre Powell y Gay. El estadounidense se enfrentará a él en las dos pruebas que pretende dominar con la misma autoridad que en Osaka. Porque, si bien Bolt ha corrido últimamente varias carreras la 'prueba asesina', los 400 metros, sólo lo ha hecho para reforzar la resistencia enfocada a la prueba de 200. Aun así, el año pasado rebajó su marca personal hasta 45.28.
No quiere ser Michael Johnson, se acerca más a Carl Lewis, con quien comparte la decimotercera mejor marca de la historia en los 200 metros (19.75). "Usain quiere concentrarse en los 100 metros", confirmó en una entrevista su entrenador. "Siempre ha mostrado una clara preferencia por correr las distancias cortas, así que insistiremos en ello". Y es que, a pesar de su excelente chasis para acometer la vuelta al 'anillo', Mills no quiere actuar en contra de la voluntad de su atleta.
La estética del típico corredor de los 100 es radicalmente opuesta al jamaicano. Los músculos de Gay o Powell tienen un nuevo rival. Y distinto. La altura y la zancada de Bolt, que se contraresta con una teórica salida lenta, es la nueva realidad del hectómetro. Realidad que tiene una cita en Pekín con el 100 y el 200, su verdadera prueba.

Gay toma camino humildad hacia gloria velocidad


La humildad, generalmente escasa entre los velocistas más rápidos del mundo, es una virtud que define la vida del atleta Tyson Gay.
El estadounidense, ganador de las pruebas de los 100 y 200 metros en los campeonatos mundiales del año pasado, es favorito para repetir el logro en los Juegos Olímpicos de Pekín en agosto. Pero pese a todo, Gay es más feliz cuando está alejado del centro de atención.
A diferencia del ex plusmarquista del mundo en los 100 metros planos Maurice Greene, quien era conocido por su imagen de macho arrogante, Gay tiene la voz suave y ningún deseo de potenciar su ego.
Este nativo de Kentucky, de 25 años, habla una y otra vez sobre conservar la humildad y tiene una relación muy cercana con su madre Daisy, con quien habla a diario.
"Creo haber sido siempre humilde," dice Gay.
"Soy una persona bondadosa y siempre quiero que a todos les vaya bien. Siempre quiero que mis amigos corran rápido, siempre quiero que todos estén en buenas condiciones financieras, así es como siempre he sido."
El atleta remarca la importancia de Daisy en su vida.
"Lamentablemente no puedo ayudar a todos y por momentos mi mamá tiene que recordarme que, a veces, uno debe tener que decir que no, así es la vida. Estoy lidiando con eso," destacó.
APOYO MATERNO
Gay suele contar con el respaldo de su madre, quien lo tranquiliza antes de sus carreras importantes.
Ambos rezaron juntos antes de la final de 100 metros en los campeonatos mundiales del año pasado, En esa prueba, Gay le ganó al bahameño Derrick Atkins y al jamaiquino Asafa Powell, plusmarquista mundial de la especialidad.
"Mi madre es una parte especial de mi vida y hemos estado muy cerca el uno del otro desde que era niño," dijo a reporteros días atrás.
"Ella me ha apoyado desde el día uno, desde que puse un pie en la pista."
Gay cree que se ha beneficiado enormemente con "la forma antigua" en la que ha sido criado por su madre.
"Todo se trató de la disciplina, la humildad y el respeto (...) Tuve una niñez muy cómoda y, si alguna me vez me pasaba de la raya, ningún niño quiere una golpiza o ser castigado."
Aunque Gay ganó tres medallas de oro en los campeonatos mundiales de Osaka, añadiendo un oro en relevos a sus victorias individuales, y que terminó el 2007 en el primer lugar en los 100 y 200 metros, prefiere conservar un perfil relativamente bajo en su ciudad natal de Fayetteville, Arkansas.
"Sigo caminando por las calles (...) Cuando voy a casa, algunas personas me reconocen un poco," reconoció con una sonrisa.
"Ellos dicen: 'ese es el tipo de los diarios'. 'Ese es el tipo del récord mundial', aunque no lo tenga. 'Ese es el tipo de las olimpiadas, aunque nunca haya ido a unas olimpiadas," afirmó.
CONSERVANDO LA HUMILDAD
El cambio principal en su vida desde los campeonatos mundiales ha sido el mayor nivel de expectativas entre sus seguidores.
"Mucha gente está esperando que gane los 100, que gane los 200, y estoy cómodo con eso," dijo Gay, quien ha puesto la vista en convertirse en el primer hombre en conquistar el oro olímpico en ambas distancias desde que su compatriota Carl Lewis lo lograra en 1984.
"Creo que si lo hice una vez, puedo hacerlo nuevamente. Sólo tengo que conservar la humildad, seguir trabajando duro y no trabajar de más," agregó.
Gay siente que, para ganar en Pekín, él debe apartar los recuerdos de sus tres medallas de oro en Osaka.
"Esos días pasaron," dijo.
"Necesito concentrarme en las olimpiadas, porque nunca antes he ido a las olimpiadas, nunca antes me he entrenado para los Juegos Olímpicos. En la medida en que me ajuste a lo planeado, todo saldrá bien," señaló.
Gay ha estado ajustándose a lo planeado junto al velocista estadounidense Joe Drummond, su asesor y mentor en los últimos dos años.
Sin embargo, se sobresaltó hace unas semanas cuando Drummond dijo que necesitaba que "redoblase" su ética de trabajo.
"El me dijo: 'Realmente no veo el hambre en tus ojos como el año pasado cuando estabas estudiando y aprendiendo más. Comprende que no tienes ninguna medalla olímpica, comprende que no has conseguido la grandeza hasta no haber ganado las olimpiadas,"' recordó Gay.
"Eso me molestó, un poco porque pensé que estaba entrenándome duro. Me ofendió un poco," añadió.
Una leve ofensa, a la par de su humildad innata, podría ser el empujón que Gay necesite para hacer del éxito en Pekín una realidad.

TARDE DE SORPRESAS EN BERLÍN. COMIENZA LA GOLDEN LEAGUE CON DERROTAS DE WARINER, SALADINO, KALLUR Y VICTORIA DE LA ESPAÑOLA ONYIA, CON RÉCORD ESPAÑOL


DKB-ISTAF Berlin (GER)
100 Metres - M

1 Nesta Carter JAM 10.08
2 Kim Collins SKN 10.12
3 Ivory Williams USA 10.13
4 Churandy Martina AHO 10.16
5 Derrick Atkins BAH 10.18
6 Marlon Devonish GBR 10.18
7 Michael Frater JAM 10.23
8 Rikki Fifton GBR 10.47
9 Aleixo-Platini Menga GER 10.65

400 Metres - M

1 LaShawn Merritt USA 44.03
2 Jeremy Wariner USA 44.07
3 Chris Brown BAH 44.68
4 Angelo Taylor USA 45.08
5 Gary Kikaya COD 45.36
6 Ricardo Chambers JAM 45.52
7 Johan Wissman SWE 45.58
8 Florian Seitz GER 46.47

800 Metres - M

1 Abraham Chepkirwok UGA 1:44.53
2 Mbulaeni Mulaudzi RSA 1:44.68
3 Alfred Kirwa Yego KEN 1:44.99
4 Amine Laalou MAR 1:45.14
5 Pawel Czapiewski POL 1:45.19
6 Achraf Tadili CAN 1:45.29
7 Richard Kiplagat KEN 1:45.53
8 Nabil Madi ALG 1:45.62

1500 Metres - M
1 Augustine Kiprono Choge KEN 3:31.57
2 Daniel Kipchirchir Komen KEN 3:31.91
3 Shedrack Kibet Korir KEN 3:31.99
4 Abdalaati Iguider MAR 3:32.10
5 Alex Kipchirchir KEN 3:32.16 10
6 Geoffrey Kipkoech Rono KEN 3:32.55
7 Youssef Baba MAR 3:33.85
8 Mohamed Moustaoui MAR 3:34.38

5000 Metres - M
1 Moses Masai KEN 12:50.55
2 Tariku Bekele ETH 12:52.45
3 Moses Kipsiro UGA 12:54.70
4 Abreham Cherkos ETH 12:57.56
5 Silas Kipruto KEN 13:02.86
6 Micah Kogo KEN 13:13.12
7 Edwin Cheruiyot Soi KEN 13:13.53
8 Mang'ata Kimai Ndiwa KEN 13:14.94

110 Metres Hurdles - M
1 David Oliver USA 13.19
2 Dayron Robles CUB 13.20
3 Ryan Wilson USA 13.30
4 Joel Brown USA 13.52
5 Thomas Blaschek GER 13.57
6 Sergiy Demidyuk UKR 13.58
7 Gregory Sedoc NED 13.65
8 Andrew Turner GBR 13.71
9 Erik Balnuweit GER 13.84

400 Metres Hurdles - M
1 Bershawn Jackson USA 48.73
2 Adrian Findlay JAM 49.13
3 Marek Plawgo POL 49.24
4 L.J. van Zyl RSA 49.43
5 Periklís Iakovákis GRE 49.78
6 Angelo Taylor USA 50.06
7 James Carter USA 51.45
8 Lars-Birger Hense GER 52.07

Pole Vault - M
1 Evgeniy Lukyanenko RUS 5.85
2 Maksym Mazuryk UKR 5.80
3 Sergey Kucheryanu RUS 5.75
4 Danny Ecker GER 5.70
5 Fabian Schulze GER 5.60 9
5 Richard Spiegelburg GER 5.60
7 Alhaji Jeng SWE 5.50
7 Björn Otto GER 5.50
9 Romain Mesnil FRA 5.40

Long Jump - M
1 Hussein Taher Al-Sabee KSA 8.21 +0.6
2 Godfrey Khotso Mokoena RSA 8.18 +1.3
3 Mohamed Salman Al Khuwalidi KSA 8.17 +0.8
4 Gable Garenamotse BOT 8.15 +0.6
5 Andrew Howe ITA 8.10 +0.9
6 Miguel Pate USA 8.02 +0.7 8
7 Irving Saladino PAN 7.92 +0.5
8 Kofi Amoah Prah GER 7.82 +1.0
9 James Beckford JAM 7.64 0.0

Discus Throw - M
1 Ehsan Hadadi IRI 6
2 Virgilijus Alekna LTU 69.12
3 Robert Harting GER 67.70
4 Gerd Kanter EST 66.57
5 Mario Pestano ESP 66.39
6 Piotr Malachowski POL 65.24
7 Rutger Smith NED 64.20
8 Michael Möllenbeck GER 62.29
9 Frantz Kruger FIN 60.44
10 Omar Ahmed El Ghazaly EGY 60.20

Javelin Throw - M
1 Tero Pitkämäki FIN 85.20
2 Andreas Thorkildsen NOR 85.19
3 Tero Järvenpää FIN 84.07
4 Magnus Arvidsson SWE 82.63
5 Mike Hazle USA 81.14
6 Igor Janik POL 79.89
7 Antti Ruuskanen FIN 79.25
8 Jarrod Bannister AUS 78.79

200 Metres - W
1 Sherone Simpson JAM 22.43
2 Yulia Gushchina RUS 22.58
3 Kerron Stewart JAM 22.58
4 Muriel Hurtis-Houairi FRA 22.73
5 Kim Gevaert BEL 22.77
6 Debbie Ferguson-McKenzie BAH 22.96
7 Stephanie Durst USA 23.07
8 Tezzhan Naimova BUL 23.44

800 Metres - W
1 Pamela Jelimo KEN 1:54.99
2 Yuliya Krevsun UKR 1:58.98
3 Janeth Jepkosgei KEN 1:59.13
4 Kenia Sinclair JAM 1:59.34
5 Liliana Popescu ROU 1:59.80
6 Brigita Langerholc SLO 1:59.90
7 Elisa Cusma Piccione ITA 1:59.90
8 Tetiana Petlyuk UKR 2:00.09

5000 Metres - W
1 Sylvia Jebiwott Kibet KEN 15:05.09
2 Priscah Jepleting Cherono KEN 15:06.77
3 Grace Kwamboka Momanyi KEN 15:08.62
4 Bizunesh Urgesa ETH 15:08.66
5 Jennifer Rhines USA 15:09.40
6 Philes Ongori KEN 15:09.59
7 Esther Chemtai KEN 15:10.34
8 Sule Utura ETH 15:11.63

100 Metres Hurdles - W
1 Josephine Onyia ESP 12.50
2 Susanna Kallur SWE 12.54
3 LoLo Jones USA 12.57
4 Vonette Dixon JAM 12.71
5 Kellie Wells USA 12.72
6 Carolin Nytra GER 12.92
7 Sally McLellan AUS 12.94
8 Brigitte Foster-Hylton JAM 12.97

High Jump - W
1 Blanka Vlašic CRO 2.03
2 Ariane Friedrich GER 2.00
3 Anna Chicherova RUS 1.97
4 Tia Hellebaut BEL 1.93
4 Vita Palamar UKR 1.93
6 Tatyana Kivimyagi RUS 1.93 8
7 Chaunté Howard USA 1.93
8 Marina Aitova KAZ 1.93

MÁS FOTOS DEL RÉCORD


BOLT, UN COHETE (DIARIO EL PAÍS)



Udo Bolt es el nuevo fenómeno de la velocidad. Con sólo 21 años y contra pronóstico dejó en 9.72 segundos el nuevo récord del mundo en el mitin celebrado en el Icahn Stadium de Nueva York. Rebajó dos centésimas los 9.74 que había marcado su compatriota Asafa Powell el pasado mes de septiembre en Rieti (Italia). Bolt batió en el Icahn Stadium al campeón del mundo de los 100 y de los 200 el año pasado en Osaka, el estadounidense Tyson Gay que corrió en 9.85 segundos y al también estadounidense Davis Patton, con 10.07. El pulso entre Powell, Bolt y Gay se anuncia de máxima intensidad en los próximos Juegos Olímpicos.
"Por fin he logrado lo que perseguía. He realizado una gran salida, un aspecto en el que he trabajado a fondo", declaró Bolt tras su sensacional carrera, disputada con un viento favorable de 1,7 metros por segundo y después de que la reunión se viera perturbada en dos ocasiones por la lluvia. El pasado 3 de mayo Bolt ya realizó toda una declaración de principios al correr los cien metros, en una reunión celebrada en Jamaica, en 9.76 segundos, sólo a dos centésimas del récord de Powell.
Considerado como un especialista de los 200 metros, Bolt logró parar el crono en 19.75 segundos en esta distancia en la que ya fue medalla de plata en losMundials por detrás de Gay,con el que está previsto que se enfrente de nuevo el próximo 25 de julio en Londres. Bolt que mide 1,96 metros y pesa 86 kilos se beneficia de su tremenda potencia y de su enorme zancada pero ha tenido que trabajar intensamente en la salida para rebajar al máximo el tiempo de reacción de su colosal musculatura en la salida.
Con su proeza, Bolt confirmó las expectativas de aquellos que le presentan como el anti-Asafa Powell. Es un niño prodigio que a los 17 años ya había corrido por debajo los 200 metros por debajo de los 20 segundos. Trabaja como un condenado, viaja con su mamá a los campeonatos y sigue al pie de la letra las consignas de su entrenador, Glen Mills. Empieza a recoger los frutos de su esfuerzo con la puesta mirada en el próximo mes de agosto: Cumplirá 22 años y se lo jugará todo por ganar el oro olímpico en los 100 y en los 200 metros.