sábado, 2 de agosto de 2008

HARDY FUERA DE LOS JUEGOS POR DOPING. SONI Y JOYCE, EN SU LUGAR


La nadadora Jessica Hardy, que dio positivo en los "trials" estadounidenses, decidió hoy retirarse de su equipo olímpico y dejar sin efecto la posibilidad de interponer apelaciones ante la Asociación Americana de Arbitraje (AAA) y la Corte Arbitral del Deporte (CAS).

"Me retiro en el mejor interés del equipo", señaló en una nota Hardy, quien dio positivo a clenbuterol, un agente anabólico prohibido, durante las pruebas selectivas efectuadas en Omaha, Nebraska, a comienzos de julio.

Hardy clasificó en los 100 metros espalda y los 50 metros libres detrás de la veterana Dara Torres. Estaba previsto incluirla también en el relevo libre de 400 metros.

"Mientras ella disponía de largas y exhaustivas opciones legales para forzar la posibilidad de asistir a los Juegos, Jessica en su lugar colocó los intereses del equipo por delante de los personales", dijo Travis Tygart, director ejecutivo de la Agencia Antidoping de Estados Unidos (USADA).

La Asociación Americana de Arbitraje (AAA) reconoció el viernes que Hardy tenía la oportunidad de solicitar la revisión de las pruebas de la laboratorio por expertos independientes. Si ese fallo resultaba adverso, podría apelar ante la Corte Arbitral del Deporte (CAS), ya instalada en la sede de los Juegos, en Pekín.

De las tres pruebas efectuadas a Hardy durante las eliminatorias estadounidenses, dos dieron resultado negativo.

"Como consecuencia del retiro de Hardy del equipo olímpico de natación, acordamos que su lugar será ocupado por Rebecca Soni en los 100 metros espalda y por Kara Lynn Joyce en los 50 metros libre", informó en un comunicado Chuck Wielgus, director ejecutivo de la federación estadounidense de natación.

De acuerdo con las regulaciones de la USADA, Hardy podría recibir una suspensión de hasta dos años.

THOMAN REALIZA 2ª MEJOR MARCA Y ESTÁ FUERA DE LOS JJOO


El estadounidense Nick Thoman, quien quedó fuera del equipo de Estados Unidos a los Juegos Olímpicos de Pekín, se convirtió en el segundo hombre más rápido del mundo en los 100 m t. espalda al conseguir el viernes una marca de 52.92 segundos.

En una competencia realizada en Minneápolis, Thoman se quedó a tres centésimas de segundo del récord mundial de 52.89 establecido por su compatriota Aaron Peirsol en las eliminatorias estadounidenses de julio pasado en Omaha.

Además, se convirtió en el segundo hombre que logra bajar la barrera de los 53 segundos en la especialidad.

Mientras Peirsol se prepara para defender en Pekín sus títulos olímpicos en 100 y 200 m espalda, Thoman se lamenta de no haber podido clasificarse a los Juegos al finalizar sexto en los 100 m de las eliminatorias.

La prueba fue ganada por Peirsol, seguido por Matt Grevers, quien se llevó el segundo boleto olímpico.

Otra que tampoco irá a Pekín-2008, Hayley McGregory, ganó el viernes los 100 m espalda femeninos con una impresionante marca de 59.20 seg.

McGregory no pudo obtener boleto a los Juegos, pese a que estableció récord mundial en la distancia (59.15) durante su serie eliminatoria de las pruebas clasificatorias de Omaha .

Estados Unidos o China en duelo por encabezar medallero olímpico


Cuenta la leyenda que al pie del monte Parnaso, allá en la antigua Grecia, existió un templo consagrado al Dios Apolo, adonde asistían los mortales para consultar al oráculo sobre inquietantes cuestiones.
Muchos siglos después, y a no pocos kilómetros al oeste de aquellas tierras, miles de periodistas buscamos respuestas en esta ciudad, como en el añejo templo de la mítica Delfos. Pero también intentamos predecir el futuro.

En medio de esta gran Babel de lenguas y culturas, “llueven” las teorías e interrogantes. ¿Podrá el nadador estadounidense Michael Phelps quebrar el récord de siete títulos de su compatriota Mark Spitz?, ¿Lograrán los organizadores un encendido del pebetero más espectacular que el conseguido por los catalanes en 1992?, ¿Podrá el Dream Team del baloncesto estadounidense justificar alguna vez esa «fe de bautizo»?.

Pero entre tantas, hay una que «se roba el show». O como diría un colega, es la «pregunta del millón». ¿Seremos testigos de la consagración de China en el liderazgo del medallero olímpico?

De la Acrópolis a la Gran Muralla
A pesar de convertirse en una de las potencias deportivas desde la cita de Los Ángeles 1984, hace dos décadas atrás era impensable para muchos que algún día China pudiera tomar por asalto la cima del medallero olímpico.

En la ciudad estadounidense, los deportistas del Gigante Asiático se alzaron con 15 títulos entre sus 32 medallas. Y sin contar el tropiezo de Seúl cuatro años después —29 preseas, pero apenas cinco cetros—, su ascenso en Olimpiadas ha estado apuntalado con dos cuartos puestos en Barcelona 1992 y Atlanta 1996, y el tercer escaño de Sydney 2000, donde la cosecha creció hasta 28 coronas.

Pero los desempeños más impresionantes de los atletas chinos tuvieron como escenario a Atenas 2004, donde conquistaron 63 medallas, de ellas 32 de oro, para anclar en el segundo puesto a solo cuatro títulos de distancia del escalón supremo ocupado por Estados Unidos.

Apenas apagado el fuego que ardió en la cuna de estos certámenes, no fueron pocos los que vaticinaron la dura lucha que se verá por estos días en los escenarios de competencias. Y uno de ellos fue el propio presidente del COI, el belga Jacques Rogge. « Las naciones dominantes deberán esforzarse cada vez más para poder mantener su liderazgo en los Juegos», anunció entonces, en directa alusión a los espectaculares resultados de los deportistas chinos.

Desde la trinchera ganadora también se escuchó la voz de alarma. Jim Scherr, dirigente del Comité Olímpico estadounidense (USOC) alertaba que «los chinos tienen una gran maquinaria deportiva, y eso es lo que hemos podido apreciar. En los próximos juegos serán realmente impresionantes».

Según datos reflejados en la prensa por aquellos días, la preparación de la delegación estadounidense en Atenas costó unos 380 millones de dólares, en tanto el gobierno chino invirtió cerca de 100 millones para alistar a sus deportistas, quienes recibieron otros 25 millones aportados por patrocinadores. Sin duda alguna, estas cifras hoy son menos distantes.

Si en los Juegos de Sydney los chinos participaron en 14 de los 28 deportes convocados, en Atenas lo hicieron en 26. Según He Huixian, vicepresidente del Comité Olímpico local, «el objetivo ahora será estar presentes en todas las disciplinas, con deportistas capaces. Para eso preparamos a fondo atletas en las especialidades en las que no nos destacábamos, como la natación y el atletismo».

Todo es parte de un plan que se inició en la capital griega, cuando muchos deportistas de cierta edad fueron sacrificados para dar paso a promesas más jóvenes, los cuales llegan hoy con una experiencia notable. Así, casi un 80 por ciento de aquella delegación —323 de sus 407 miembros— fueron debutantes olímpicos y menores de 23 años.

Desde entonces, las autoridades del deporte estadounidense se han enfocado en un cambio de estrategia para conservar el liderazgo. «Nuestros esfuerzos deben concentrarse en ganar medallas en una forma más diversificada, y no sólo concentrarnos en dos deportes», reconoció el pasado año Steven Roush, director de desempeño deportivo del USOC, convencido de que para encabezar el medallero hace falta algo más que dominar la natación y atletismo, deportes que aportaron 20 títulos en Atenas.

En cambio, la delegación china sumo 21 oros en disciplinas como clavados, bádminton, levantamiento de pesas, tenis de mesa y tiro.

Más preocupación llega a los norteños desde un análisis propio de los sucedido en los campeonatos mundiales y otras competencias internacionales de máximo nivel celebradas durante el 2006, en los que China ganó 43 preseas doradas y Estados Unidos se alzó con 36, una más que las conseguidas por Rusia.

«A dos años de las Olimpiadas ellos mostraron ya su capacidad de ganar en el medallero, y esto sin la ventaja de ser anfitriones de los Juegos Olímpicos», sentenció Roush.

¿Quién es el favorito?
Hace apenas un mes, la firma consultora PricewaterhouseCoopers divulgó el resultado de un estudio basado en el modelaje de varios aspectos demográficos y económicos, así como en el apoyo político al deporte, las ventajas como sede y los resultados previos. Este ubicó a China en la cima del medallero olímpico.

Según el análisis, los chinos conquistarán ahora 25 medallas más que las 63 conseguidas en Atenas —no se especifican los colores—, y superarán en dos a Estados Unidos, en nueve a Rusia, y en 45 a Alemania.

Pero las autoridades chinas, quizá pensando en lo contraproducente que puede ser este favoritismo, consideran que es muy poco probable superar a los estadounidenses en el conteo final de cetros.

Lo cierto es que el optimismo reina en la población y contrasta con las declaraciones de Cui Dalin, viceministro de Deportes de China, quien a principios de año minimizó las aspiraciones y dijo que el país se encuentra aún por detrás de Estados Unidos y Rusia.

El dirigente señaló que «pelearán con Alemania, Japón, Australia y Francia por los puestos del tercero al octavo», lo que para algunos resultó un intento de contrarrestar la presión de los deportistas ante sus familiares y amigos.

En fin, que en ninguna de las dos trincheras quieren cantar victoria anticipada. En las fabulosas instalaciones se vivirá entonces una dura batalla por dominar el medallero, que más allá de un triunfo deportivo, muchos valoran como un medidor de ambas potencias y sus proyecciones.

El COI desposee del oro logrado en Sydney al 4x400 masculino estadounidense


El Comité Olímpico Internacional (COI) ha decidió hoy desposeer del oro logrado en Sydney 2000 al equipo estadounidense de relevos 4x400, después de que Antonio Pettigrew reconociera que se había dopado entre 1997 y 2003. Pettigrew ya devolvió su oro del relevo 4x400 en junio pasado, después de reconocer en mayo, durante el juicio contra el ex entrenador Trevor Graham, que había utilizado la hormona EPO y la hormona del crecimiento humano de 1997 a 2003, pero el COI ha decidido desposeer del metal también al resto del equipo.

La confesión de Pettigrew demostró que todos los integrantes del relevo de Sydney estaban dopados a excepción del plusmarquista de la distancia Michael Johnson y después de que los mellizos Calvin y Alvin Harrison fueran suspendidos, en 2003 y 2004, respectivamente, por consumo de sustancias indebidas. La redistribución de las medallas aún no ha sido decidida y tampoco fue hoy discutida por el comité ejecutivo del COI, que está reunido en Pekín.

Se decidirá una vez que se complete la investigación que se está efectuando en el laboratorio Balco de San Francisco, suministrador de sustancias dopantes a los atletas, explicó la directora de comunicación del organismo, Giselle Davis. En Sydney, la plata y el bronce en los 4x400 fueron, respectivamente, para Nigeria y Jamaica.

Marion Jones anunció definitivamente su retirada en octubre pasado, cuando confesó que había utilizado el esteroide sintético THG, conocido como el "limpiador" y producido por Balco, entre septiembre de 2000 y julio de 2001. A raíz de la confesión, el COI la desposeyó de sus cinco medallas de Sydney, y posteriormente hizo lo propio con las atletas que corrieron con ella los 4x100 y los 4x400.

El COI ha subrayado que tendrá "tolerancia cero" con el dopaje y ha anunciado que en los JJOO de Pekín, que arrancan el próximo 8 de agosto, los atletas podrán ser sometidos a controles en cualquier momento y en cualquier lugar.

Robles trama en España el asalto al Nido de Liu Xiang


Uno de los momentos más chispeantes, con más morbo, de los Juegos tendrá lugar el 13 de agosto a las 21:35 horas de Pekín (15:35 en España). Será la final de 110 vallas. Sobre el futurista Nido, el Estadio Nacional, gravitarán las miradas de buena parte de los 1.300 millones de chinos. Su campeón olímpico, Liu Xiang, el cohete amarillo que reinó en Atenas en un coto de máquinas de ébano, intentará revalidar su título. Pero ya no llega al tartán como el hombre más rápido del mundo en las vallas altas. Un cubano de 21 años le arrebató por una centésima (12.87) la plusmarca el pasado mes de junio en Ostrava. Ese hombre que corre con gafas pero se las quita coqueto para las fotos ("tengo estrabismo y no me gustan las lentillas") es Dayron Robles, de Guantánamo pero residente en Guadalajara, España.

En la ciudad castellana, bajo un sol de justicia, lleva entrenándose varios meses. "Las competiciones grandes están en Europa y por eso tenemos nuestra base aquí", explica el látigo de 1,92 m. "No es cuestión de fastidiarle la fiesta a otros, sino de tener la mía propia. Trabajo para sentirme bien, no para hacer sentir mal a otras personas", dice después de enfriar sus músculos en una piscina cercana donde parece un pato mareao sin tierra bajo sus pies y después de requebrar a la socorrista brasileña: "¿Sabes bailar la samba? A mí me encanta el reggaeton, pero un atleta debe cuidarse demasiado. Es difícil para una persona joven y con la idiosincrasia de los cubanos... Las discotecas están llenas". Confesiones alegres y relajadas que uno no se imagina en el agobiado Liu Xiang.

"Debe ser durísima la vida de Liu. ¡Madre mía!, pero ya tú sabes que habrán tratado psicológicamente eso. A mí ser el más rápido también me da confianza", dice quien lleva dos años trabajando a su vez con la psicóloga Marisa González. "Tú compites contra ti mismo, no contra el chino", le conciencia.

La perla de Guantánamo ("vivo a 30 km de la base y son dos mundos aparte, separados, pero que para mí no han sido nunca un problema") es el último tesoro del atletismo cubano. "No sé cuál es la magia, pero allí todos nos esforzamos en ser los mejores", dice él, que sería rico en cualquier otro país mientras en Cuba recibe un sueldo estatal y sólo un porcentaje de los premios. Su asalto al Nido de Pekín se ha forjado en España, donde saborea Fantas mientras repasa una y otra vez vídeos de carreras: "Todos los días... De Kingdom, Johnson, Drut y a veces cronómetro en mano". Sin tensión. Ésa se la deja a Xiang.

Siete pasos antes de saltar
Santiago Antúnez, el mago de las vallas, es el encargado de pulir a Robles, del que destaca su "fuerza descomunal". "Da siete pasos hasta la primera valla, uno menos que sus rivales. Esto, además, es como el ballet. Hay que repetir los movimientos horas y horas y no he tenido a nadie tan disciplinado", destaca el profe, que agradece a la gente de Guadalajara "tantas atenciones". Atrás quedó la época en la que dejaron de venir tras el affaire Niurka Montalvo.

La estrella vive recluida
Todo alrededor de Lui Xiang (25 años, 1,88 m.) es misterioso. De una presión brutal. Se especula con que uno de su tendones de Aquiles está tocado. Pero todo es secreto. A Liu le tienen prohibido hablar desde hace meses, sus entrenamientos son a puerta cerrada, se dice que incluso tiene restringido el teléfono móvil y los chats por el messenger. De él sólo se espera el oro. Este año casi no ha competido. "Debe ser difícil estar en su pellejo", dice Robles.

viernes, 1 de agosto de 2008

Atletismo de Jamaica discute sobre fechas de llegada a China



Stephen Francis, entrenador del velocista Asafa Powell, se quejó el viernes porque la Federación de Jamaica (JOA) enviará a Pekín a los atletas que prepara tres días antes de su llegada, lo que pertuba el trabajo de cara a los Juegos Olímpicos, indicó la prensa local.

Por problemas de visado, Francis no podrá arribar a Tianjin, cerca de Pekín, antes del 6 de agosto, mientras que los competidores lo harán el día 3.

"Tenemos necesidad que los atletas permanezcan en su entorno habitual para terminar la preparación. Pienso que nuestra demanda es razonable, más aún porque evocamos el problema hace ya un tiempo", afirmó Bruce James, uno de los colaboradores del entrenador al cotidiano The Gleaner.

De su lado el presidente del JOA, Mike Fennell, se negó a toda modificación de fechas y consideró que los que no viajen el día establecido no tienen interés en formar parte del equipo.

Asafa Powell y su compatriota Usain Bolt, quienes entrenan con otro grupo, son los grandes favoritos para quedarse con el oro de los 100 m planos, junto con el estadounidense Tyson Gay.

Las atletas rusas suspendidas no apelarán la decisión


El entrenador jefe del equipo olímpico de atletismo de Rusia, Valentín Maslakov, ha afirmado que las atletas rusas suspendidas por presunta falsificación de pruebas de dopaje no apelarán la decisión de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF).

"Se podría apelar a Tribunal de Arbitraje, pero las deportistas y sus entrenadores han tomado la decisión de no hacerlo", dijo Maslakov en declaraciones a la emisora de radio Mayak.

La IAAF suspendió a siete atletas rusas: Yelena Soboleva, Daria Pischalnikova, Gulfiya Khanafeyeva, Tatiana Tomashova, Yulia Fomenko, Svetlana Cherkasova y Olga Yegorova, campeona mundial de 5.000 en Edmonton 2001 por delante de la española Marta Domínguez.

Las cinco primeras formaban parte del equipo olímpico de Rusia con opciones de medalla.

"La participación de nuestras deportistas en los Juegos está absolutamente descartada, lo que para nosotros es una enorme pérdida, que no puede ser compensada. Ya nada puede hacerse", ha dicho Maslakov.

El entrenador ha señalado que la decisión de no apelar la suspensión de la IAAF obedece a que "las circunstancias del caso son tales, que difícilmente se conseguirá suavizar el castigo" y que una apelación "podría complicar aún más la situación".

Soboleva, plusmarquista mundial de 1.500 metros, ha calificado su suspensión como una "provocación pura y dura".

"Ha sido un golpe muy duro, no tengo palabras. Mis compañeras y yo estamos categóricamente en contra de la decisión y no vemos razones para que nos acusen", ha dicho la atleta al canal de televisión 'Sport'.

Los principales periódicos del país dedicaron hoy sus primeras planas a la suspensión de las atletas y coincidieron en que su ausencia en Pekín se traducirá en una merma en el número de medallas que conseguirá la equipo olímpico ruso.

"Perdimos cinco medallas de oro", tituló hoy el diario 'Izvestia', uno de los pocos medios que destaca que las últimas pruebas de control antidopaje a las que se sometieron las atletas fueron realizadas la semana pasada.

Según el periódico 'Vremia Novostéi', la Federación de Atletismo de Rusia tenía conocimiento desde hace mucho tiempo de que el ADN de las distintas muestras tomadas a las deportistas en 2007 no coincidía, pero consideró que el caso estaba cerrado por cuanto en su momento no hubo ninguna reacción de la IAAF.