martes, 7 de octubre de 2008

Manaudou: "Quiero volver a estar en lo más alto"


Tras el fiasco de los Juegos Olímpicos se Pekín, la nadadora francesa Laure Manaudou ha anunciado que se irá a entrenar a Marsella para "volver a estar en lo más alto". La francesa ha señalado que está motivada y, en unas declaraciones que recoge el diario francés L' equipe ha explicado: "No sentí vergüenza por mis resultados en Pekín. Todas las carreras tienen altibajos. Me gustó estar allí y compartir los buenos momentos de la natación francesa y ahora creo que es un deber para mí saber que lo puedo hacer mejor. Quiero concentrarme con vistas a Londres".

La francesa ha declarado que, aunque tenía varias opciones entre las cuales estaba volver con su ex entrenador Philippe Lucas - con el que consiguió todos sus éxitos-, se enamoró de Marsella. "Hay excelentes condiciones para conseguir buenos resultados. Necesito sentirme bien para triunfar. Aquí conozco muchos nadadores. En Turín estaba perdida, es más fácil cuando conoces a la gente". La campeona olímpica en Atenas 2004 en 400 m libres también ha declarado que aunque no descarta volver a esa especialidad, de momento, se entrenará en 200 y 100m espalda y 200 y 100m libres.

lunes, 6 de octubre de 2008

JORGE SILVA Y ROCÍO FLORIDO, VENCEDORES DEL TROFEO DE MARCHA "FERIA DE NERJA"



Un año más el Balcón de Europa de Nerja se vistió de gala para recibir a parte de
los mejores marchadores del país, además de un gran numero de corredores de un
altísimo nivel que vistieron de colores las calles del centro de la villa.
Además un año más se batió el record de participación, ya que fueron mas de 1000 los participantes
entrados en meta, además de las 400 personas que participaron en la caminata no
competitiva con el campeonísimo Paquillo Fernández.
Los vencedores en cada una de las categorías fueron:
MARCHA
Benjamín: Aroa Díaz, Sierra Mágina y David Raya, Galera
Alevín: Ainoa López, Sierra Mágina y Manuel Bermúdez, Ucam-Athleo
Infantil: Laura García, Lepe e Israel Martínez, Millenium
Cadete: Sara Balsalobre, Ucam-Athleo y Ernesto Sánchez, Juventud Guadix
Juvenil: Sara Alonso, Cueva Nerja-Uma y Alberto Amescua, Juventud Guadix
Júnior: Ylva Heidrich, Millenium y José Puertas, ADA Guadix
Promesa: Rocío Bajo, Cueva Nerja-Uma y Pablo Rodríguez, ADA Guadix
Senior: Rocío Florido, Atl. Málaga y Jorge I. Silva, Ourense Academia Postal
Veterano: Teresa Linares, Caja canarias y Juan A. Porras Playas Jandía

ABDELHADI MOUAZIZ Y SALOUA BENABOUD VENCIERON EN LA CARRERA URBANA DE NERJA. PAQUILLO FERNÁNDEZ HIZO DISFRUTAR A LOS NERJEÑOS


CARRERA
Prebejamin: María Sánchez de Motril y Álvaro Ramos de Vélez
Benjamín: Diana Mariana de Motril y Ouassim Oumaiz de Cueva de Nerja-Uma
Alevín: Carmen Guzmán de Atarfe y Ren Amar de Motril
Infantil: Claudia Estevez de Motril y Pablo Salcedo del Cueva de Nerja-Uma
Cadete: Belén Infantes de Alora y Azzedin Elourdzadi de Alhaurín
Juvenil: Evelin Ocon de Velez y Rubén Espejo del Cueva de Nerja-Uma
Júnior: Cristóbal Valenzuela de Huelma 2003
Promesa: Irene González Cueva Nerja-Uma y Dani Pérez del Atl. Málaga
Senior: Abdelhadi Mouaziz de Eliocroca y Saloua Benaboud Cueva Nerja-Uma
Veterano A: Isabel Sánchez Cueva Nerja-Uma y Francisco López Independiente
Veterano B: Raquel Rangley Cueva Nerja-Uma y Echadli My Tahar Cueva Nerja-Uma
Veterano C: Isabel Cantos de Alhaurín y Jose García de Alhaurín
Veterano D: Sebastián Salas del Playas de Malaga
Veterano E: Pedro Martinez del Millenium
Veterano F: Paco Gallardo de Cueva Nerja-Uma

Velocistas y futbolistas, los hombres más rápidos del mundo... frente a frente


Carlos R. Galindo (DIARIO SPORT)

A vuela pluma se dirá: “¡Menuda chorrada! ¡Pues claro que Usain Bolt es más rápido que cualquier futbolista...! Para eso se entrena el jamaicano, para ser el atleta más veloz del mundo. ¿Acaso alguien dudaría que el jugador del Arsenal Robin Van Persie transformaría más penas máximas que el caribeño? Cada cual a lo suyo”. Pues vale, es una lectura; una revisión simplista pero efectiva. El tema en cuestión, sin embargo, tiene otros matices y responde a diversos estudios realizados por distintas universidades internacionales de probado prestigio (Glasgow, Colonia, Columbia...). El duelo –ficticio– entre velocistas y futbolistas se dirime en puntas máximas de velocidad, en momentos explosivos... En situaciones similares ¿Quién es más rápido? Ese es el debate. Usain Bolt desafió las leyes de la física en el estadio de ‘El Nido del Pájaro’ al correr los 100 metros en 9.69, los 200 en 19.30 y el relevo 4x100 metros en 37.10. En los tres casos, acreditó récords mundiales. La ciencia no estaba preparada para esos registros. El debate sigue abierto: ¿qué limite tiene el ser humano?, ¿hay un techo...?

Michael Johnson, que defendía el récord del mundo de los 200 metros (19.32) desde los Juegos de Atlanta’96, dijo poco antes de la final olímpica de Pekín que Bolt no mejoraría su registro. Tardó pocos minutos en tragarse sus propias palabras. Lo que más sorprendió al tejano nacido en Dallas es que el antillano corrió los primeros 100 metros en 10.12 y los segundos, en 9.34. Todo y así, en el doble hectómetro Johnson sigue manteniendo el récord de punta de velocidad con 42,5 kilómetros por hora. Es en los 100 metros donde Usain Bolt ‘reventó’ literalmente los relojes al acreditar 43,9 km./h. para parar el crono en 9.69. Curiosa situación en un atleta de 1,96 metros de envergadura que reaccionó tarde y mal –poner su enorme cuerpo en acción no es tarea nada fácil– pero que una vez lanzado se convirtió en un obús imparable. Para que se hagan una idea: de los ocho finalistas, Bolt fue el séptimo más lento en reaccionar al disparo de salida (0,165 milésimas de segundo). Sólo aventajó a Churanddy Martina, de Antillas Holandesas (0,169). Los más veloces fueron el estadounidenses Walter Dix y el trinitense Richard Thompson (ambos con 0.133). Sin embargo, fue tal la superioridad del jamaicano que mediados los 85 metros de carrera, separó sus brazos del cuerpo y se golpeó bruscamente en el cuerpo. Según los expertos, Bolt pudo correr los 100 metros 0.09 más rápido (9.60) aunque su entrenador, aún más osado que los investigadores, aseguró que su registro debió ser de 9.55. ¿Un bocazas...?

Un atleta que mantiene un ritmo constante durante un largo período de tiempo en los 100 metros derrotará, por lo común, a otro que sea mucho más rápido en un corto espacio de tiempo. Esta carrera se desarrolla por fases. En la primera de ellas, los atleta dan pasos cortos pero frecuentes y tardan su tiempo en erguir el torso. Generalmente, el momento de aceleración se consigue al paso por los 50 metros. En ese instante, un velocista del máximo nivel puede devorar once metros por segundo. En la última fase, los esprinters tratan de mantener la velocidad construida. En los Juegos de Pekín, Usain Bolt mantuvo su pico de forma durante...¡30 metros!

En la pasada Eurocopa de fútbol disputada en Suiza y Austria, el jugador holandés del Arsenal Robin van Persie fue controlado como el futbolista más veloz, con una punta de 31,5 kilómetros por hora. El único jugador que se le aproxima en ese ránking es el croata Ivica Olic (31,4 km./h.) mientras que otros como el portugués Cristiano Ronaldo acredita 29,41 km.h. Es cierto que los futbolistas corren en situaciones diferentes a las de los velocistas. Ellos llevan botas y se deslizan sobre la hierba mientras que los esprinters utilizan calzado adecuado para el tartán y clavos. Los primeros se entrenan para afrontar distancias cortas –por lo común entre los 5 y los 30 metros– y casi nunca corren en línea recta. Tras un esprint, precisan de un período de recuperación más alto que el de los velocistas porque no se preparan para semejante esfuerzo. Tras una carrera de 30 metros, descansan y ya barruntan la siguiente jugada en tanto que un velocista que afronte un 100 metros no alcanza su tren de velocidad hasta los 50 metros. Las técnicas de esprint empiezan a ser incorporadas en el fútbol. El medallista olímpico en relevos Darren Campbell ha entrenado a Andrei Shevchenko y el ex campeón de Europa en pista cubierta de los 200 metros, Ade Mafe ha sido requerido por diversos clubs ingleses.

"EL MEJOR SOY YO"


STEFAN L'HERMITE - Runaway Bay - 06/10/2008 (El País).

La entrevista iba a ser un viernes, a las dos de la tarde. No en el viejo Kingston, sino en el norte, en la otra parte de la costa jamaicana, la calurosa, la de los turistas, al otro lado de la exuberante jungla y de la montaña azul.

El primer obstáculo ante el capó del Toyota es una matrona con capote naranja y casco de obra. La carretera principal está cortada. Y ni una sola desviación señalada, ni una sola carretera de verdad trazada en el mapa verde. Uno se da cuenta de que la amiga del casco de obra tiene ganas -"¿quieres follar?"- justo antes de que un rastafari se autoinvite a la parte trasera del coche, acompañado de un atronador eructo a modo de buenos días. Éste será el guía, que a veces hará parar el coche para repostar humo, el humo que sienta bien.

Tres horas más tarde, tras una curva, aparece una impredecible sorpresa, el Gran Bahía Príncipe, en Runaway Bay, un espejismo de hotel, un castillo de inmaculado estuco, en el que estaba previsto que la gira de Usain Bolt hiciese escala.

El segundo obstáculo es que Bolt ya no controla su tiempo. Pronto hay que aceptar que uno tiene que acoplarse al ritmo lánguido del país. Coger el tranquillo a todo el reggae que emite la radio. Mezclarse con los turistas en la piscina con forma de riñón gigante.

Finalmente la cita tendrá lugar el sábado, hacia las 11 de la mañana, con una solanera total. Se hará en la playa, a la sombra de la caseta de las clases de natación. Dos sillas de mimbre, casi estilo Emmanuelle, y en marcha.

Pregunta. Usain, tiene 9,69s para hacernos revivir los 100 metros de los Juegos de Pekín.

Respuesta. Tomé la salida más o menos como yo sé. Es suficiente para salir como es debido, pero mi quinta zancada fue muy corta y me retrasé. Entonces, miré a los lados y vi que estaba con todos. Me vino bien porque me cuesta arrancar a causa de mi gran estatura [1,96 metros]. Alrededor de los 50 metros, miré a mi derecha. Buscaba a Asafa [Powell], mi principal adversario. No estaba allí. A los diez metros, volví a mirar. Seguía sin estar allí. Eso era bueno. Podía empezar a celebrarlo.

P. Más en serio, su calentamiento, tan light, ha sorprendido.

R. Se supone que coordino 15 tramos en línea recta, pero me contento con 10: tres suaves, tres o cuatro más fuertes y tres con mucho ritmo. El objetivo es estimular la circulación sanguínea. En ese instante, tu cuerpo sabe que es el momento de correr.

P. Su tranquilidad rompe con la tensión que impera en los 100 metros. Usted bromea, hace su gesto de relámpago Bolt, el que lanza relámpagos...

R. Es mi personalidad, mi forma de ser. Soy yo, nada más. Mi gesto viene de un baile de aquí, llamado To the world, que he adaptado un poco.

P. Querer estar tranquilo en la salida de una carrera olímpica de 100 metros vale, pero conseguirlo es otra cosa.

R. Se lo repito: cuanta menos tensión hay, mejor para mí. Cuando estoy relajado, corro mejor. Trato de estar sosegado y de disfrutar cuando estoy en la pista. Con los años, he desarrollado esta manera de actuar que me conviene.

P. Eso supone ser capaz de concentrarse muy rápido ante la llamada del juez de salida.

R. Sí. Pero, cuando llegué a la final de Pekín, hacía por lo menos siete meses que me estaba preparando. No hay necesidad de calentarse la cabeza.

P. Usted es especialista en 200 metros. Esta final sólo era su 13ª carrera de 100 en una competición. ¿Le preocupaba esa falta de experiencia?

R. Los 100 metros no son muy diferentes de los 200. Consiste en correr rápido. Sólo hace falta tener cuidado de despegarse bien de los tacos de salida.

P. Así, pues, una buena salida y ya se ha ganado. ¿Es así de simple la ecuación?

R. Casi... Lo que es cierto es que soy alto y que eso ya me ha hecho fallar en las salidas. Pero allí fue impecable. Los días anteriores nos habíamos concentrado mucho en ese aspecto.

P. En realidad, su carrera no duró 9,69s, sino sólo cuatro o cinco segundos...

R. (Risas) No me preocupaba demasiado de los demás. No tienen que tomárselo a mal, pero ya se lo he dicho: a mi modo de ver, la lucha estaba entre Asafa y yo.

P. Sus miradas a los lados, al estilo de "yo hago lo que quiero", y su llegada con los brazos bajos a veces se han considerado como un signo de arrogancia.

R. No es así en absoluto. La gente que no está en la carrera no puede entenderlo. Los Juegos son sólo cada cuatro años. Luego ganarlos es grandioso. Tienes derecho a sentirte feliz y a expresarlo como lo sientes.

P. A Jacques Rogge, el presidente del Comité Olímpico Internacional, no le gustó.

R. Me importa un bledo. Les pregunté a los otros participantes si les parecía que les había faltado al respeto. Ningún problema. Me dijeron que seguramente habrían hecho lo mismo. A los fans les encantó.

P. A la llegada, usted ni siquiera miró el cronómetro.

R. Me importaba un comino. Sólo quería ganar. Entonces, empecé a celebrarlo, a saltar por todas partes. Cuando volvía hacia la línea de salida, los fotógrafos me pidieron que posara con el crono del récord del mundo. ¿El récord del mundo? ¡No sabía que lo había conseguido!

P. En Pekín batió también el récord del mundo del estadounidense Michael Johnson en los 200 metros [19,30s frente a 19,32s]. ¿Sigue prefiriendo esta prueba a la de los 100 metros?

R. Los 200 metros representan años de trabajo para conseguir la carrera perfecta. Es muy importante para mí porque he invertido mucho en ello. Es como cuando recuperas un coche antiguo y te pasas todo el tiempo arreglándolo. Sabes lo que cuesta, así que es tu favorito.

P. El atleta más popular de Jamaica antes que usted se llamaba Herb McKenley. Fue el único en llegar a la final olímpica de cada una de las tres pruebas individuales de velocidad. ¿No lamenta no haber probado fortuna en los 400 metros?

R. No, no me arrepiento de nada. Pero, si sigo dominando así los 100 y los 200 durante dos años más, no digo que no...

P. En su opinión, ¿quién es el mejor de los mejores en los 100 metros?

R. Soy yo. Lo he demostrado. No sé si soy el más dotado, pero he hecho historia. No quiero parecer pretencioso, pero he hecho lo que he hecho.

P. Y el mejor de los Juegos Olímpicos, incluyendo todos los deportes, ¿es usted o es el norteamericano Michael Phelps con sus ocho medallas en natación?

R. No puedo decir nada. No es el mismo deporte. Él también ha hecho algo extraordinario. He visto algunas de sus carreras. La gente es la que tiene que decidir, la que tiene que votar.

P. Según Michael Johnson, usted es Supermán...

R. ¡Nooo! Yo soy Relámpago Bolt.

P. No nos vamos a ir del Caribe sin parte del secreto de los corredores jamaicanos. Así que cuéntenoslo todo.

R. Hay un truco. En cierta época, gracias a las becas de los colegios y de las universidades, los atletas de aquí tendían a irse a Estados Unidos. Ahora la tendencia se ha invertido y muchos se quedan a entrenarse en su país, como yo. Se trabaja bien. Hay ganas de batir a los estadounidenses. Eso crea rivalidad. Y... ya está. Determinación y trabajo.

P. Cuesta un poco entender cómo la atmósfera más bien indolente de Jamaica puede compaginarse con los rigores del atletismo.

R. Yo también era holgazán. Pero, con el tiempo, entendí que había que trabajar duro para tener éxito y alcanzar la cima. Y ahora soy yo el que tiene que pasar el testigo.

P. Carl Lewis ha sido muy suspicaz tanto respecto a sus resultados como a los del resto de los jamaicanos.

R. Ése es su problema. Es desleal decir que si alguien corre rápido es porque está dopado. Nosotros tratamos de hacer nuestro trabajo, de correr rápido y limpio. Bah, de todas formas, el estadounidense ya no está...

P. ¿Ha visto a menudo su epopeya pekinesa?

R. ¡Qué va! No he encontrado nada en You Tube. La televisión de aquí tendrá que pasarme una cinta. En cambio, no dejo de pensar en ello.

viernes, 3 de octubre de 2008

Therese Alshammar. La diva de la natación mundial vuelve a EEUU


La bella Therese Alshammar está de cambios. Recientemente cambió de club en su Suecia natal y ahora ha anunciado que cambia de residencia y que entrenará en la Universidad de Miami en Coral Gables, Florida.

Alshammar ha tomado la decisión siguiendo a su entrenador Johan Wallberg quien ha sido contratado por esta universidad. No es la primera vez que esta veterana de 31 años entrena en USA, ya lo hizo hace unos años pues se licenció en periodismo en Nebraska.

Therese, cuyo apodo entre amigos es “Diva”, es todo un símbolo en su país, ya en 1999fue declarada la mujer más sexi de Suecia. Hija de Britt-Marie Smedh, finalista en 100 y 200 braza en los Juegos Olímpicos de Berlin 1972 es un ejemplo de cosmopolitismo en la natación. Su carrera internacional empezó como espaldista pero su mal resultado en Atlanta 1996, quedó la 16 en los 100 espalda, hizo replantearse su carrera con 19 años y se fue hacia Australia unos meses donde se especializó en pruebas de crol.

A la vuelta escogió universidad en Estados Unidos y partió hacia Nebraska donde estuvo 2 años antes de partir hacia Hamburgo (Alemania) para preparar los Juegos Olímpicos de Sydney 2000. No quiso volver a Suecia puesto que allí no había planes individuales y cada entrenador tenía a su cargo a 20 nadadores como mínimo. En Hamburgo tuvo a Dirk Lange como mentor y entrenó junto a Sandra Volker específicamente la velocidad y la potencia de brazada.

En 2000 capitalizaba toda su preparación con las medallas de plata en 50 libre (24.51) y 100 libre (54.33) mientras que contribuyó al bronce del relevo sueco de 4x100 libre. Esa misma temporada establecía el record del mundo en piscina corta en los 50 libre 23.59 y 100 libre (52.17). Poco después de los Juegos, el controvertido entrenador alemán Dirk Lange, que entonces tenía una relación sentimental con Sandra Volker no quiso seguir entrenando a Alshammar.

A partir de entonces sus mayores logros los consiguió en piscina corta en pruebas cortas de libres y mariposa. Estuvo dos años entrenando en Londres junto al esprínter británico Mark Foster con estancias en Estados Unidos bajo la dirección de Mike Bottom para conseguir dos platas en los Campeonatos del Mundo de Fukuoka 2001.

En mayo de 2003 volvió a Suecia gracias al esfuerzo de la Federación Sueca y el Comité Olímpico de su país dirigida por Johan Wallberg pero con la supervisión del director técnico sueco Hans Bergquist. El objetivo era preparar los Juegos de Atenas 2004, pero también el Campeonato del Mundo de Barcelona 2003 donde las cosas no salieron bien para Therese.

En Atenas 2004, sus 24.93 en la final de 50 libre solo le otorgaron la cuarta posición en una prueba donde vencía la holandesa Inje de Bruijn con 24.58. Además ayudó con la posta más rápida de su equipo (54.33 en preliminares y 54.18 en la final) al séptimo puesto del relevo de 4x100 libre de su país.

En el Campeonato del Mundo de Montreal 2005, Alshammar solo pudo conseguir un bronce en los 50 mariposa, mientras que en Melbourne 2007 consiguió la plata en 50 libre (24.62) y el oro en los 50 mariposa (25.91) batiendo el record del campeonato en semifinales con 25.82.

El 13 de junio de 2007 éramos testigos en directo del record del mundo que Therese Alshammar conseguía en la piscina Pere Serrat del CN Sant Andreu en los 50 mariposa con 25.46 superando los 25.57 que había establecido su compatriota Anna-Karin Kammerling el 30 de julio de 2002 en Berlin. La temporada terminó además con el segundo mejor tiempo de la historia en los 50 libre (24.23).

En Pekín, sus 24.96 en las semifinales de los 50 libre no le permitieron nadar la fina. La incansable Therese es habitual participante en muchos circuitos en todo el mundo y en las pasadas dos ediciones de la Copa del Mundo de la FINA ha sido la vencedora de este circuito dotado con un premio de 100.000 dólares de premio.

Desconocemos los planes de futuro de Alshammar, que con 31 años parece que tenga cuerda para rato, aunque en los medios se asegura su presencia en el Campeonato del Mundo de Roma 2009. El mundo de la natación aún podrá admirar el elegante porte de esta mujer de 180 centímetros de ojos penetrantes y siempre sonriente.

Roger Torné

Manolo Martínez anuncia la creación de un club de atletismo en Léon


El lanzador leonés y capitán de la selección española de atletismo anunció en conferencia de prensa su intención de poner en marcha de nuevo el club de atletismo Universidad de León, al coincidir con la inauguración del Centro de Alto Rendimiento previsto para el próximo año.

"Estamos elaborando en proyecto que se pondrá en marcha para el próximo año y puedo garantizar que León va a tener un centro de referencia a nivel mundial", apuntó Martínez, al advertir también que su intención pasa por ocupar un puesto en el futuro club de atletismo. El lanzador leonés también apuntó que la idea pasa por "crear un club al estilo de las universidades americanas, con un importante nivel y una calidad deportiva alta que, además, sea un referente atractivo para los estudiantes".

Está previsto que el Centro de Alto Rendimiento (CEAR) esté completamente finalizado en enero de 2009, aunque "después quedará por delante toda la equipación y acondicionamiento de las instalaciones, algo que podría dilatar su inauguración para el mes de junio", subrayó Manolo Martínez.

El capitán de la selección española de atletismo confirmó lo que había anunciado después de su mala participación en los juegos olímpicos de Pekín, su intención "es seguir", así como calificó su actuación en la presente temporada con un "aprobado alto".