lunes, 5 de enero de 2009

¿Quién es mejor: Phelps o Bolt?



La edición global del New York Times, el International Herald Tribune, organizó un Foro Mundial sobre Deporte con un selecto grupo de periodistas de todos los rincones del planeta para diseccionar el año 2008 en lo deportivo. Christopher Clarey, jefe de deportes del diario estadounidense, dirigió la serie de seis charlas, en las que Santiago Segurola, adjunto a la dirección de MARCA, fue el único representante español. Junto a él, Shinsuke Kobayashi, de la agencia japonesa Kyodo News, Jean Phillipe Leclaire, de L'Equipe Magazine, Mary Nicole Nazzaro, de Sports Illustrated China, y Jeremy Schaap, de ESPN. Una conversación del más alto nivel a través de la red para analizar lo mejor y lo peor del año que se fue. Los grandes triunfadores y las grandes decepciones del año olímpico centraron el grueso de las discusiones, con la comparación entre Phelps y Bolt como punto fuerte. Tras los seis primeros debates, llegará el último, en el que se hablará sobre lo que puede deparar 2009. Si quieres leer en inglés los demás debates, picha aquí.

CHRISTOPHER CLAREY (International Herald Tirbune): Bienvenidos a la charla final de nuestro repaso al año deportivo 2008 con nuestro plantel de expertos en la distancia. Me gustaría que nos centráramos en lo individual. Aquellos que triunfaron y los que se hundieron. ¿A quiénes consideran los triunfadores del año en sus países?

SANTIAGO SEGUROLA (MARCA): Rafael Nadal fue increíble. Un gran jugador, un gran competidor, un tipo fabuloso.

MARY NICOLE NAZZARO (Sports Illustrated China): En China, aunque no lo crean, me decanto por un no medallista: Yao Ming. En ausencia de Lui Xiang, él se convirtió en una de las caras de los Juegos (siempre iba a serlo por el hecho de estar en la NBA) y además creó una fundación justo antes de regresar a China, para los Juegos, que reconstruirá una escuela en Sichuan. Un hombre del mundo, no sólo un deportista. Yao también se aplicó a un gran programa de rehabilitación para tener su pie operado listo a tiempo para los Juegos. Y lo logró.

JEREMY SCHAAP (ESPN): Phelps, Phelps, Phelps.

SEGUROLA: Phelps fue mejor que Bolt en algunos aspectos. Bolt viene del futuro. Pero Phelps fue maravillosamente humano. Cada día era un nuevo desafío. Hasta se le llenaron las gafas de agua. Y aún así ganó. El metro final contra Mike Cavic, en los 100 mariposa, es el momento más dramático del año para mí.

SHINSUKE KOBAYASHI (KYODO NEWS): En Japón, fue Kosuke Kitajima, que ganó dos medallas de oro en Pekín, defendiendo sus dos títulos olímpicos en braza de Atenas, bajo una gran presión. Simplemente fenomenal.

JEAN-PHILIPPE LECLAIRE (L'EQUIPE MAGAZINE): Alain Bernard es el número uno del año en Francia. No hay debate sobre eso. Pensábamos que el oro en los 100 metros era una de esas medallas que nunca ganaríamos, como el Mundial de fútbol para Estados Unidos. Bernard fue lo bastante fuerte como para recuperarse de su gran error en el relevo 4x100 que dio el oro a Estados Unidos. Incluso algunos expertos en Francia creen que está demasiado musculado, pero nadie puede negar que, en Pekín, mostró mucho nervio.

CLAREY: Mirad a todos estos nadadores. Los trajes eran realmente muy rápidos. Y apuesto a que los australianos elegirían a Stephanie Rice y sus tres medallas de oro y tres récords del mundo en la piscina de Pekín. Y los portugueses se decantarían por un jugador de fútbol: Cristiano Ronaldo.

SEGUROLA: Bernard era una bola de músculos.

CLAREY: Gran historia, con las lágrimas en la piscina tras el relevo y, después, la victoria en los 100 metros. Siempre es mejor perder de una forma interesante que ganar de una forma no interesante. Y él logró ganar y perder de forma provocativa.

LECLAIRE: Normalmente los 100 metros libre son la joya de la corona, la carrera de todas las carreras en natación. ¿Por qué no fue así en Pekín? ¿Porque Phelps no ganó? ¿Porque fue sólo una parte menor del show de la BBC?

CLAREY: Bueno. Atleta global del año... Y sería el momento de seguir la línea de Santiago y comparar a Phelps y Bolt una vez más.

NAZZARO: Yo voy con Phelps. Cuando tus logros han creado una nueva palabra en el idioma inglés, sabes que has triunfado. Phelpsiano es una entrada oficial en el diccionario urbano ahora.

SEGUROLA: ¿Y Boltiano?

NAZZARO: Titular de un blog de psicología hoy: “¿Tuvo Bolt unos Juegos Phelpsianos o Phelps los tuvo Boltianos?”

SEGUROLA: ¿Phelboltiano?

LECLAIRE: Lo siento, amigos americanos, pero en Francia Usain Bolt es más popular que Michael Phelps. El sprinter jamaicano ha sido elegido deportista del año por L’Equipe con un gran margen de diferencia sobre el nadador americano. Yo voté por Bolt. No es tanto una cuestión de marcas como de gracia.

SEGUROLA: Bolt fue más coloso que Phelps, pero yo le pongo por detrás de Phelps porque no tuvo competencia real a la que superar. Cada carrera de Phelps era una historia diferente. Fue como un thriller de una semana. La única carrera de verdad para Bolt fue contra el fantasma de Michael Johnson.

CLAREY: Para mí, es Phelps, y no debería haber nadie cerca. Aunque yo tengo un punto de debilidad para lo que logró Nadal al ganar en Francia, Wimbledon y el oro olímpico. Y hacerlo con dignidad y pasión. Jeremy, ¿cuál es tu visión de esto desde los Estados Unidos?

SCHAAP: Bolt. Por mucho que me duela estar de acuerdo con Jean-Philippe, lo de Bolt es más espectacular para mí. Phelps está cerca, muy cerca, pero correr es mucho más universal que nadar.

NAZZARO: No estoy de acuerdo. Phelps tuvo que competir en ocho pruebas distintas y tuvo que demostrar que podía ganar de muchas formas diferentes. Bolt hizo que pareciese demasiado fácil... y las pruebas de velocidad no tienen ninguna credibilidad desde el caso BALCO. Y ocho oros no tiene precedentes.

CLAREY: Bolt ha sobresalido por un periodo de tiempo muy corto. No tuvo que competir con todas las expectativas y todos los desafíos emocionales con los que tuvo que convivir Phelps durante los pasados Juegos. Phelps falló en Atenas y después mantuvo su concentración y energías durante cuatro años más para batir a Spitz. Como dijo Santiago, fue humano en la victoria, incluso aunque ocho medallas de oro no parezcan humanas. Bolt fue sobrehumano, lo que me deja frío.

SEGUROLA: Estoy con Chris.

KOBAYASHI: Para mí, es Bolt. La universalidad del atletismo añade más valor a las medallas de oro de Bolt y los récords de 100 y 200 metros. No puede ser comparado con nada en términos de la grandeza de lo conseguido.

SCHAAP: Ocho oros no tiene precedentes, pero no sé cuánto crédito extra tienen los nadadores simplemente porque en su deporte hay muchas pruebas. No es coincidencia que Mark Spitz sea el recordman anterior. No creo que Janet Evans sea mejor que Jesse Owens simplemente porque ella haya ganado más medallas de oro. El número de medallas no es siempre la referencia.

CLAREY: Cierto. Pero los 100 y los 200 metros no son tan diferentes, y Bolt ganó su otro oro corriendo el relevo. Phelps nadó todos los estilos, que es algo que Spitz no hizo (sólo nadó en libre y mariposa). Personalmente, estaría más impresionado si Bolt hubiera ganado los 100 y los 400 metros, algo que bien podría pasar en los Mundiales el año próximo.

SEGUROLA: Y no olvidemos que Phelps ha ganado ¡14 medallas de oro!

SCHAAP: Sí, y Ray Ewry, de los Estados Unidos, ganó diez medallas de oro. Y nadie le menciona nunca. O Vitali Scherbo, que ganó seis en unos Juegos de Barcelona, en gimnasia, en 1992. La natación es como la gimnasia. Demasiadas oportunidades de ganar medallas. Y a propósito, creo que sólo cuatro hombres han ganado los 100, 200 metros y el relevo: Jesse Owens, Bobby Morrow, Carl Lewis y Bolt, ¿no?

LECLAIRE: Sólo puedo estar de acuerdo con Jeremy. Phelps no es más grande que Bolt simplemente porque haya ganado más medallas. Ganar tres medallas en la pista es, como mínimo, tan difícil como conseguir ocho en el agua. Y no estoy hablando de los récords del mundo. Este año se han batido más de 100 en natación. Una vez más, no es sólo una cuestión de marcas, récords del mundo, etc... No olvidemos que el deporte es también gracia, estilo, poesía en movimiento. Normalmente estoy entre los excépticos, pero no esta vez. Yo estaba en Atlanta cuando Michael Johnson ganó los 200 con 19.32 y mi primera reacción no fue un “¡Wow!”, sino un “¿qué?” Un gran atleta en un gran día, pero aún difícil de creer. En Pekín, sólo estuve estático.

NAZZARO: Yo sigo con Phelps, aunque estoy de acuerdo en que no debería haber una presunción automática de que el atleta A es limpio y el atleta B no lo es. Es sólo que sabemos que los récords que Bolt batió eran sospechosos (al menos en los 100), y Phelps no batió tanto los récords como a la competición, que creo que es mucho más duro, especialmente en unos Juegos Olímpicos.

CLAREY: Estamos empatados irremediablemente 3 a 3 en este punto. ¿Hay algo más detrás de esta división de opiniones? ¿División cultural? ¿Antiamericanismo tal vez?

LECLAIRE: Sería hipócritas si lo negásemos. Como ya he mencionado, en Europa tenemos a veces la impresión de que los Juegos de Pekín fueron organizados por y para la NBC. Además, recuerdo estar un día en el Cubo de Agua. La familia Bush estaba allí moviendo pequeñas banderas americanas como robots cada vez que un nadador estadounidense era mencionado por el speaker. Era patético. Estoy seguro de que si el presidente Obama va a Londres en 2012, la atmósfera será muy diferente de lo que vimos ese día.

CLAREY: Gracias por tu candor, J-P. Pero no creo que el presidente francés Nicolas Sarkozy hubiera animado más a los suyos por sí mismo. El presidente Bush, comprensiblemente, es visto a través de un cristal oscuro por gran parte de la comunidad internacional. Pero es una crítica demasiado áspera.

NAZZARO: Entonces, ¿co-atletas globales del año? ¿Podemos hacer eso? ¿Chris, la máxima autoridad del International Herlad Tribune permitiría que alcancemos ese compromiso?

CLAREY: Tendré que consultar con las altas instancias, pero me temo que habría que llegar a apelar al Tribunal de Arbitraje del Deporte.

MAZZARO: Eso llevaría meses. Tal vez deberíamos votar.

CLAREY: Probablemente es mejor dejarlo en este punto. Bien, último tema: ¿fracaso individual de 2008?

SCHAAP: ¿Fracaso? Liu Xiang.

SEGUROLA: Jeremy Wariner. Parecía imbatible en los 400 metros y rompió con su entrenador, Clyde Hart. Fue un tremendo error y acabó perdiendo en Pekín.

KOBAYASHI: Yo no lo llamaría fracaso, pero el declive de Roger Federer como líder del tenis masculino fue algo doloroso de ver. Fue batido de nuevo en la final de Roland Garros y perdió su título en Wimbledon ante Rafael Nadal. Era obvio que ya no iba a volver a ser más la fuerza dominante como solía serlo, y con muchos jugadores jóvenes desarrollándose, el año próximo será incluso más duro.

CLAREY: Ciertamente no es ya la fuerza dominante, pero ganó el US Open. Es demasiado pronto para empezar a hablar de él en pasado. Empezaré a hacer juicios mucho más definitivos después de verle volver, la próxima temporada, tras una pretemporada adecuada. Le queda mucho por jugar.

LECLAIRE: Globalmente, el fracaso sería Liu Xiang. Se suponía que sería como la Cathy Freeman de los Juegos de Pekín. Sin embargo, no fue capaz ni de hacer una carrera. Sentí mucha compasión por él. Obviamente, estaba lesionado y debería haberse quedado en su casa de Shanghai. Pero es una gran estrella en China y le ordenaron ir al estadio y fingir que todo estaba bien hasta que el dolor se hizo insoportable. ¡Qué mascarada fue todo aquello!

NAZZARO: Yo diría Tyson Gay, el sprinter americano, aunque la verdad es que no fue culpa suya. Me interesaría ver cómo la USATF cambia el sistema de calificación olímpica con el que esencialmente fuerza a sus atletas a hacer dos picos de forma en el año olímpico. Para China, ciertamente fue Lui Xiang, y estoy de acuerdo con Jean-Philippe de nuevo, no fue culpa suya. Su cuerpo le falló en el peor momento posible y el público chino no estaba adecuadamente preparado para soportar la magnitud de esa decepción.

CLAREY: Voy a dar un margen a Lui Xiang, porque estaba lesionado y porque ganó el título indoor a comienzos de año. Así que ganó una medalla de oro en 2008, aunque tuviese que escuchar el himno equivocado en Valencia después de ganar por un error de la organización. No, para mí, para ser un verdadero fracaso tienes que estara sano y hundirte. Y nadie se hundió más rápido que Laure Manaudou, la nadadora francesa.

SEGUROLA: Sí, sí. Más que una decepción, era un barco hundiéndose.

CLAREY: Ella fue la Phelps femenina en 2007: una múltiple medallista de oro con un ritmo de brazada intimidatorio. No consiguió ni un rastro de metal en los Juegos de Pekín. Y las heridas se las infligió ella misma, por lo que parece. Dejó a su entrenador, cambió su programa de entrenamiento y perdió su concentración. No había diversión en verla, pero fue un naufragio espectacular.

SEGUROLA: Algunos deportistas tienen una tendencia autodestructiva.

CLAREY: Y también está Diego Maradona, que se autodestruyó durante años y acabó entrenando a la selección argentina y dando a todo el mundo abrazos de oso en Escocia.

SEGUROLA: Todo es posible con Maradona.

viernes, 2 de enero de 2009

El milagro de Phelps


Sábado 16 de agosto. 10.10 horas de la mañana. Michael Phelps se enfrenta en Pekín a su penúltimo desafío en la conquista de ocho medallas de oro. Es la final de 100 metros mariposa, la prueba que más problemas le ha dado en los últimos cinco años. Su compatriota Ian Crocker tiene el récord del mundo y le ha vencido en dos de los tres últimos Campeonatos del Mundo. Cada victoria de Phelps ante Crocker (Juegos Olímpicos de Atenas o Mundiales de Melbourne 2007) se ha producido por márgenes angustiosos, con cazas desesperadas en los últimos metros. Todos sus rivales están frescos. Ninguno de ellos ha participado en otras pruebas individuales. Han esperado a Phelps durante una semana. El campeón estadounidense se ha exprimido cada día. Ha conseguido seis medallas de oro. Ha nadado en pruebas explosivas y largo aliento. Su nivel de reserva física y mental muestra alguna señal preocupante. En la final de 200 metros mariposa venció con dificultades al húngaro Cseh. Luego se supo que sus gafas se habían llenado de agua al lanzarse a la piscina, pero algo dice que Phelps es vulnerable. Entra en la final con el segundo mejor tiempo: el serbio Milorad Cavic ha sorprendido a todos los especialistas con unas marcas excepcionales. Ocupa la calle cuatro. Phelps, en la cinco. Ian Crocker en la seis. El australiano Lauterstein, en la tres. Es la primera prueba de la jornada. Cavic sabe que está ante la oportunidad de su vida. Tiene la mejor marca, está descansado, atraviesa un momento mágico, se mide con el mejor nadador del mundo y tiene la posibilidad de derrotarle. Es el deporte en su máxima expresión.

Su fulgurante salida le permite cobrar una ventaja visible sobre los demás. Crocker, conocido por su explosiva puesta en acción, cede ante Cavic. Phelps no reacciona. Incrédulos, los espectadores observan que la ventaja del nadador serbio aumenta hasta límites impensables. Cavic toca la pared: 23,46 segundos. La gente dirige la mirada a Phelps. Es penúltimo a mitad de carrera: 24,05. Ha concedido más de medio segundo. Su situación es crítica. No sólo le aventaja Cavic. Tiene que superar a seis rivales, seis excepcionales nadadores, para lograr el séptimo oro e igualar a Mark Spitz. Sólo dispone de 50 metros. La respuesta es feroz. Su giro es perfecto. Reaparece en una situación menos dramática. Tiene a Crocker y Lauterstein a su alcance, pero Cavic mantiene la ventaja. La posibilidad de alcanzarle se vuelve cada vez más remota. En el futurista Cubo de Agua, los espectadores se levantan de sus asientos. Por una vez se escucha el griterío de los grandes momentos. Durante una semana, las hazañas de Phelps apenas han alterado la fría rutina de cada jornada. Esta vez nadie es indiferente a la emoción: está a punto de esfumarse el sueño de Phelps. Sus vigorosas brazadas no logran recortar suficientemente la ventaja de su rival.

A dos metros de la pared, Cavic se mantiene primero con claridad. El serbio se lanza hacia la pared. Lo hace bajo el agua. Phelps parece perdido. No hay manera de descontar la distancia. Pero es Michael Phelps. En los grandes momentos, en Atenas y en Melbourne, ha vencido a Crocker en el último metro. No hay nadie mejor en la hora decisiva, aunque nunca ha atravesado por una situación tan crítica. Tiene que inventar algo. Y lo hace. Si repite el gesto de Cavic, perderá. Hay una posibilidad: media brazada. A por ella. Phelps se levanta del agua, extiende sus brazos como un pájaro gigantesco y los hunde instantáneamente con una fuerza nuclear. En la piscina todos creen que ha ganado Cavic. Decenas de millones de telespectadores piensan lo mismo. Ha dominado la prueba de principio a fin. La reacción de Phelps ha sido épica, pero insuficiente. Los dos nadadores se giran y miran al marcador de resultados. No hay que esperar. La clasificación aparece al instante: ¡Gana Phelps¡. Su rugido se escucha en todo el recinto. Los espectadores gritan, se abrazan, saltan, se miran con ojos desorbitados. Cavic observa el pandemonio con aire incrédulo. Está convencido de su victoria diga lo que diga el panel de resultados. Se repite la llegada en la pantalla. Una y otra vez, desde todos los ángulos. En todas las imágenes parece que el vencedor es Cavic. La delegación serbia se dirige a los jueces. Quieren ver imágenes más precisas. Se escuchan comentarios suspicaces. Los serbios deliberan con los jueces, revisan una y otra vez la foto finish. Minutos después salen de la pequeña oficina. Admiten la derrota de Cavic.

El resultado oficial otorga la victoria a Phelps por una centésima de ventaja (50,58 segundos frente a 50,59 de su rival). Michael Phelps iguala a Mark Spitz y conquista la séptima medalla de oro. Es la única prueba en la que no ha batido el récord mundial. Permanece la marca de Crocker: 50,50 segundos. Los periodistas acuden rápidamente a los directivos de la Federación Internacional de Natación (FINA). Quieren la prueba de la victoria, la foto finish. La FINA se niega. Sus portavoces alegan que su reglamento impide divulgar esa imagen. En el aire se mantiene una sospecha innecesaria. La gente necesita creer en lo que no ha visto. El incesante envío de fotografías no evita la polémica. Ninguna demuestra victoria de Phelps. Sólo una, la imagen subacuática obtenida por la revista Sports Illustrated, apunta a la victoria del campeón estadounidense, pero no es concluyente. La presión se mantiene. 48 horas después, la firma Omega, responsable del cronometraje en los Juegos, cuelga en su página web la foto finish. Y ahí se observa el manotazo del americano contra el muro frente a la tibia llegada de Cavic, cuyos dedos apenas llegan a la pared. No la ha tocado con la fuerza que se requiere para computar la marca. Ha sucumbido ante la arrolladora potencia y el instinto ganador del hombre que obró el milagro: Michael Phelps.

Este sábado la Milla Urbana de Torrox

FECHA Y HORA: SÁBADO 3 DE ENERO 19.00
LUGAR: PLAZA DE LA CONSTITUCIÓN
V MILLA URBANA NOCTURNA DE NAVIDAD ‘VILLA DE TORROX’ CON PREMIO ENTRE LOS PRIMEROS CLASIFICADOS Y SORTEO ENTRE LOS PARTICIPANTES (INSCRIPCIONES E INFORMACIÓN: PATRONATO DE DEPORTES DE TORROX: 902 654254)

Bolt confía en que puede bajar el récord mundial de 100 metros a 9.58


Reuters y Dpa

Roma, 1º de enero. El velocista jamaiquino Usain Bolt cree que puede bajar el récord mundial de 100 metros a 9.58 segundos y registrar una marca por debajo de los 19 segundos en los 200.
El triple campeón olímpico estableció nuevos registros de 9.69 y 19.30 segundos para adjudicarse los títulos de 100 y 200 metros, respectivamente, en los juegos de Pekín (en agosto), donde también fue clave en la victoria del equipo de Jamaica en la carrera de relevos 4x100 metros.
“Escuché a mi entrenador (Glen Mills) hablar de 9.58 segundos como un tiempo posible (en 100 metros) y le creo”, dijo el velocista de 22 años a La Gazzetta dello Sport, tras ser elegido por el diario italiano la personalidad deportiva masculina del año.
“También dijo (su preparador) que podría ser posible para mí bajar los 19 segundos en 200 metros. Glen sabe de lo que habla y le creo”, sostuvo, al tiempo de señalar que probablemente correría los 400 metros en el futuro, pero no definió cuándo.
También sostuvo que esperaba una competencia renovada en el nuevo año 2009 por parte de su compatriota y ex plusmarquista mundial Asafa Powell y del estadunidense Tyson Gay, quien no pudo alcanzar la final de los 100 metros en Pekín.
“Espero que Gay intente volver y Asafa trate de correr más rápido que nunca. No me harán la vida fácil, pero será más divertida para mí”, destacó.
Bolt se alzó con el galardón de La Gazzetta al mejor atleta, luego de vencer al nadador estadunidense Michael Phelps, quien consiguió un hecho sin precedentes: ocho medallas de oro y siete récords mundiales en la justa veraniega de China, mientras el tenista Rafael Nadal resultó tercero.
El diario italiano nombró a Yelena Isinbayeva, quien superó los 5.05 metros de altura, para establecer su récord mundial 24 en su victoria olímpica en salto con garrocha, como personalidad deportiva femenina del año.
En tanto, Bolt e Isinbayeva fueron elegidos deportistas del año 2008 por los miembros de la Asociación Internacional de la Prensa Deportiva (AIPS), que distinguió a la selección española de futbol como equipo del año.
Los dos campeones olímpicos, quienes ya fueron distinguidos como los mejores atletas del mundo, se impusieron en una encuesta online entre 571 periodistas de 96 países.

jueves, 1 de enero de 2009

Límite: 9,48 segundos


Carlos Arribas, Madrid El País.

Alucinando al ver cómo Usain Bolt, contra toda la lógica, batía los récords mundiales de los 100 y los 200 metros en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, Mark Denny, un biólogo de la Universidad estadounidense de Stanford (California) al que le gusta correr maratones, se hizo la misma pregunta que los miles de millones de espectadores que se admiraron el pasado verano ante el prodigio jamaicano: ¿tiene la velocidad humana un límite o podemos seguir año tras año, por los siglos de los siglos, asistiendo a actuaciones extraordinarias?
A diferencia del resto de los mortales, Denny, que es un investigador reputado, intentó responderse la pregunta. Y lo consiguió. O eso, al menos, plantea en un estudio publicado en diciembre en el Journal of Experimental Biology. Sí, dice Denny; al igual que los caballos y los perros, el ser humano tiene un límite. Y un límite cuantificable: la máxima velocidad media que puede alcanzar el hombre se produce en una carrera de 200 metros y es de 10,73 metros por segundo (38,6 kilómetros por hora), sólo un 3,68% superior al récord actual, los 19,30s establecidos por Bolt en la capital china. Y la máxima velocidad sostenida a lo largo de 42,195 kilómetros, una maratón, es de 20,988 kilómetros por hora, sólo un 2,72% superior al actual récord mundial del etíope Haile Gebrselassie (2h 3m 59s), lo que, por otro lado, significa que, de tener razón Denny, quien basa sus predicciones en un modelo matemático complejo, el hombre nunca bajará de las dos horas en dicha prueba.El investigador californiano no estudia el porqué, si hay un tope fisiológico (¿el corazón, que deja de llevar sangre a los músculos llegado un momento crítico?, ¿el cerebro, que ordena el destino de la sangre y reclama su parte para sobrevivir?, ¿los músculos, que no pueden contraerse más rápido?, ¿tendones, ligamentos y articulaciones, que no pueden aguantar músculos más rápidos?), biomecánico (la capacidad del hombre para dar pasos más grandes con apoyos más breves, a más velocidad) o de cualquier otro tipo. También mantiene la humildad de pensar que acaso puede estar equivocado.Pero, sinceramente, duda de que lo esté. Como en el caso de los galgos de carrera y de los caballos purasangre, una raza cuya evolución genética se ha basado en una selección casi absolutamente artificial (los criadores buscan la velocidad pura de los equipos sobre distancias de entre dos y dos kilómetros y medio: lo han conseguido hasta llegar al límite de unos huesos demasiado frágiles para soportar la tensión de la velocidad en una raza que existe únicamente desde el siglo XVIII y cuyos orígenes se pueden trazar hasta sólo 29 ejemplares: un solo semental, Darley Arabian, es responsable del 95% de la línea paterna), cuyos registros desde principios de siglo Denny ha estudiado hasta llegar a la conclusión de que la evolución de la velocidad se halla estancada desde hace 40 años (el caballo más rápido de la historia de la Triple Corona, Secretariat, logró sus marcas en 1973), al atleta se le puede considerar más fruto de una selección artificial que natural. Tan artificial como artificiales son los elementos que más influyen en la evolución de las marcas -mejoras en la nutrición, el equipamiento y los entrenamientos (el cuarto, el uso de sustancias que mejoren el rendimiento se deja de lado: también tendrá un límite, claro, la posibilidad de mejora inducida por los anabolizantes)-, y no tanto el aumento de la población practicando deporte.Lo mejor de las predicciones de Denny es que quizás estemos a tiempo de verlas confrontadas con la realidad. Este mismo verano, por ejemplo, en los Campeonatos del Mundo de Berlín, Bolt volverá a situarse en los tacos de salida dispuesto a ensanchar los límites humanos. Pero, por mucho que corra, será muy difícil que llegue a bajar de 9,48s, el tope de los 100 metros. Más cerca de romper el suyo estarán las maratonianas (el récord de la británica Paula Radcliffe sólo tiene un margen de mejora del 0,36%, es casi insuperable) y un crack, si sale, de los 400 metros: los 43,18s del estadounidense Michael Johnson sólo están un 1,06% por debajo del tope: 42,73s. Un desafío más para Bolt. Según los especialistas, el jamaicano, de 1,96 metros de estatura, tiene el perfil ideal para ser el primero que baje de los 43s en el 400. Pero no en Berlín. No aún.

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NOTA DE PRENSA DEL CLÍNICAS RINCÓN VÉLEZ DE ATLETISMO


Este pasado fin de semana hubo dos competiciones interesantes con tintes navideños para el Clínicas Rincón Vélez, la Milla de Navidad de Nerja y la San Silvestre de Motril.
En Nerja, ganó Pablo Garrido (prebenjamín), siendo Fulgencio Pérez cuarto en esta categoría. Marta Aragón (Benjamín) fue segunda; Salvador Serrano (alevín) 3º y Francisco Zayas (cadete), 2º.
En la San Silvestre de Motril celebrada el lunes 29, Pablo Garrido y Fulgencio Pérez fueron 2º y 3º respectivamente. Romina Fabra (benjamín) fue 3ª y Marta Aragón 7ª. Además, Salvador Serrano fue 6º y Francisco Zayas 2º. Por su parte, la veterana A Lourdes García fue 2ª.

DESEAR UN GRAN AÑO 2009 PARA TODOS DESDE EL CLUB CLÍNICAS RINCÓN VÉLEZ DE ATLETISMO.

Marta Domínguez y Tola Tadesse ganan la San Silvestre Vallecana


Marta Domínguez consiguió su tercera victoria en la San Silvestre Vallecana, cinco años después de su último triunfo, y Tadesse Tola inscribió por primera vez el nombre de Etiopía en el historial de la clásica carrera madrileña de fin de año, que congregó a 30.000 corredores por las calles de la capital de España.
Pese a su resfriado y a sus malos entrenamientos de diciembre, Marta Domínguez, tras una salida "muy tranquila", surgió impetuosa en los tres últimos kilómetros para doblegar a la última ganadora, la keniata Eunice Jepkorir, que terminó siendo adelantada también por Diana Martín. "Mi estado de forma era una incógnita", explicó Marta Domínguez. "Llevaba un diciembre entrenando a trancas y barrancas pero he salido controlando, al ritmo de Jepkorir. En el último kilómetro se nos ha unido Diana y la keniana se ha quedado. He entrenado poco y mal, pero aquí la gente te lleva en volandas. Desde el quinto kilómetro he ido con carne de gallina".
La palentina, que se casó hace quince días, advirtió, no obstante, que "esto no tiene nada que ver con lo que ocurrió en Pekín", donde Jepkorir y la rusa Yekaterina Volkova se colgaron las medallas de plata y bronce olímpicas en 3.000 metros obstáculos mientras ella rodaba por los suelos tras tropezar con una valla en la última vuelta. "Aquella caída es algo de lo que hay que aprender. Ahora sólo le pido al 2009 salud. Con eso me basta", dijo.


Tola dominó de principio a fin

La carrera masculina fue un solo de 10 kilómetros de Tadesse Tola, séptimo en el Mundial de cross en 2007 y -un año antes- también en el Mundial de ruta de Debrecen. El etíope puso un ritmo trepidante desde la salida, hizo una rigurosa selección a mitad de prueba y a su estela fueron cayendo primero Sergio Martín, luego Chema Martínez, después Alberto García y en los tres últimos kilómetros se quedó con su ex compatriota Alemayehu Bezabeh, al que batió en las cuestas que conducen al estadio Teresa Rivero de Vallecas.
"El año pasado muy lento, este año muy rápido. No he resistido en las últimas cuestas", declaró a EFE, en su español elemental, Bezabeh, que repitió segundo puesto. En 2007 fue segundo como etíope, ahora como español. Chema Martínez aseguró que había notado "el maratón de Fukuoka en las piernas". "Ibamos a 2:45 el mil y la salida me ha pillado de sopetón. Al final he recuperado pero me ha faltado medio kilómetro para subir al podio.


Hombres .1. Tadesse Tola (ETI) 27:53 .
2. Alemayehu Bezabeh (ESP) 28:06 .
3. Kiprono Menjo (KEN) 28:25 .
4. Chema Martínez (ESP) 28:30 .
5. Alberto García (ESP) 28:58 .
6. Nick McCormick (GBR) 29:00 .
7. Sergio Sánchez (ESP) 29:24 .
8. Ignacio Cáceres (ESP) 29:48 .
9. Abderrahim Goumri (MAR) 29:57
10. Javier López (ESP) 30:07

Mujeres .1. Marta Domínguez (ESP) 33:05 .
2. Diana Martín (ESP) 33:09 .
3. Eunice Jepkorir (KEN) 33:31 .
4. Nuria Fernández (ESP) 33:44 .
5. Esther Desviat (ESP) 34:02 .
6. Beatriz Ros (ESP) 34:59 .
7. Cristina Casandra (RUM) 35:03 .
8. Yekaterina Volkova (RUS) 35:53 .
9. Elena María Espeso (ESP) 35:53
10. María Sánchez (ESP) 36:12