martes, 3 de diciembre de 2019

GARCÍA BRAGADO: "EN TOKIO PONDRÉ PUNTO Y FINAL A MI CARRERA"


Marca.com

Jesús Ángel García Bragado recibirá el hoy 2 de diciembre en la Ciudad de la Raqueta de Madrid el Premio María de Villota en su categoría de Hazaña Deportiva. Jesús García Bragado logró en los pasados Mundiales de Atletismo, celebrados en Doha, su clasificación para disputar por octava vez unos Juegos Olímpicos. García Bragado fue campeón del Mundo de 50 km Marcha en los mundiales celebrados en Sttutgart en el año 1993 y más de un cuarto de siglo después, sigue al más alto nivel.

¿Qué supone para usted el recibir un galardón como es el Premio María de Villota en el apartado de Hazaña Deportiva?
Es un honor. A María de Villota la conocí personalmente hace mucho tiempo en el Consejo Superior de Deportes. Era un encanto de persona, igual que su familia. María nos dio a todos una lección de vida. Además, fue una pionera en un deporte como la Fórmula 1. Es un claro ejemplo para todos. Me hace una gran ilusión este premio.

Después de tres décadas al más alto nivel, ¿con qué perspectiva ve su carrera?
Cuando empecé a competir, era el siglo pasado, y ya estamos bien metidos en el siglo XXI. Todo ha cambiado mucho. Ahora, por ejemplo, hay muchos más países compitiendo y eso ha incrementado el número de participantes. El atletismo ha cambiado en la misma medida que lo ha hecho el mundo. En el año 92, aún existía la CEI, que era la heredera de la Unión Soviética, y ahora hay grandes potencias que en aquella época no tenían tanto nivel, como China o varios países sudamericanos. Otro cambio muy relevante es que cada vez se celebran más competiciones internacionales fuera de Europa, que ha dejado de ser el centro del atletismo. Todos los países han encontrado en la política deportiva una gran herramienta de promoción. El deporte se ha globalizado y las medallas se reparten entre más países.

Y la forma de entrenar y afrontar las competiciones desde el lado del atleta, ¿Ha cambiado mucho desde que comenzó a competir?
También ha cambiado mucho. Si en el año 92 hubiera sabido lo que sé ahora, otro gallo me hubiera cantado. En estos años, hemos entendido mejor conceptos como la fisiología del cuerpo en las carreras de resistencia...Por ejemplo, antes se entrenaba demasiado y, además, mal. Ahora los entrenamientos son más eficaces. Lo importante no es estar en el puesto del trabajo todo el día, sino trabajar sabiendo cuándo hay que hacerlo más o cuándo menos.

También ha cambiado el atletismo en todo lo que no es competición propiamente dicha. El 'envoltorio' de una competición es ahora muy potente....
Es increíble. Hay que ver todo lo que se monta en un mitin o por ejemplo cómo ha sido desde el punto de vista tecnológico el Mundial de Doha. Para el espectador es sorprendente. Ahora mismo, todas las competiciones se han convertido en un gran espectáculo. La idea es atraer al espectador. Hay que competir con otros deportes.

¿Con qué se queda de su carrera?
Me quedo con la trayectoria. Pero si tengo que elegir algo, sería con el oro de Sttutgart y también con la medalla de Berlín, pero si no hablamos de medallas, me quedo con el recibimiento que los deportistas me hicieron en la Villa Olímpica. Aquel pasillo de mis compañeros fue toda una experiencia. Fue algo espontáneo. Me sentí halagado y honrado a la vez.

A un atleta que está empezando en la marcha, ¿qué consejos le daría? Tiene que tener capacidad de entrenar, superarse y esforzarse. También tiene que entender la técnica y la motricidad de la marcha. Tiene que ser una atleta con mucha coordinación y capacidad de resistencia.

¿Son ustedes los marchadores una 'rara avis' dentro del atletismo?
Siempre ha sido la especialidad más diferente. Hemos evolucionado a mejor. Ahora tenemos más reconocimiento, pero es una disciplina que exige mucho tiempo y dedicación.

¿Son los marchadores especialistas en el sufrimiento?
Está claro que hay que tener capacidad de sufrir. La marcha es un deporte agonístico que requiere mucho esfuerzo y superación personal. Hay que estar dispuesto a pasar un mal rato. Ahí está, en parte, la satisfacción de poder con tu propio esfuerzo, mejorar tus marcas...esa es la esencia del atletismo.

En Tokio disputará sus octavos Juegos Olímpicos. ¿Será su última gran competición?
Mi decisión personal es poner punto y final a mi carrera deportiva en los Juegos Olímpicos. Y así lo afrontaré. Será la última vez que me ponga un dorsal.
¿Cómo será el día después tras tantos años dedicado al atletismo?
Seguiré dedicado al atletismo dentro del mundo del entrenamiento. Proyectos no me van a faltar para seguir dedicándome a esto. Además, quiero dedicar más tiempo a mi profesión de podólogo.

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