miércoles, 5 de marzo de 2025

QUIQUE LLOPIS: "SOY EL QUE SOY, POR LA CAÍDA DE ESTAMBUL"

TOMÁS CAMPOS

MARCA.com

“Las grandes caídas cambian a la gente”. Es más que evidente que Salman Rushdie no pensaba en Quique Llopis (Bellreguart, 2000) cuando en 1988 publicó su polémico libro ‘Los versos satánicos’ pero su reflexión viene a colación ahora que el vallista valenciano regresa por la puerta grande a un Europeo indoor, el campeonato donde empezó todo en Glasgow 2019, cuando sólo tenía 18 años.

Aquel fue su debut como internacional absoluto y no pasó de semifinales, en una competición marcada por su terrible caída en Estambul cuatro años después, cuando tropezó con la última valla y quedó tendido e inmóvil sobre el tartán gris del Ataköy Arena. Llopis represa ahora a la principal cita continental de pista cubierta como subcampeón de Europa al aire libre y cuarto clasificado en los pasados Juegos de París.

Tuvo que ser atendido por los servicios médicos, que le colocaron un collarín.

“Estoy en un gran estado de forma así que hay que aprovecharlo y salir a darlo todo. Me iría satisfecho de Apeldoorn si soy competitivo y estoy en mis mejores marcas. Si hago eso pero otros son mejores que yo sólo me quedará darles la enhorabuena y no me podré reprochar nada porque habré dado mi cien por cien sin cometer errores”, reflexiona el ‘jefe’ de las vallas altas en España.

Un reto que pasa “muy posiblemente” por un nuevo récord nacional: “A ver, es verdad que al final las marcas son sólo números y luego hay que correr así de rápido en el propio campeonato, pero no tengo ninguna duda de que los favoritos van a rendir bien y que gente que está por detrás en el ranking nos va a sorprender. Lo que también tengo claro es que estoy para correr por debajo del récord de España –una marca, 7.48, que Llopis igualó por dos veces el pasado viernes en el World Indoor Tour Madrid–”.

Una mejora que ha implicado un cambio técnico. Llopis lo explica así: “Lo que hago ahora es atacar la valla desde un poco más lejos para no perder tanta velocidad. El reto es mantener una mejor velocidad media sin que acuse un cierto cansancio físico. Es un cambio que se va a notar sobre todo al aire libre, que es mi principal objetivo cada temporada”.

Quique Llopis alucina con la evolución de Abel Jordán, la gran esperanza de la velocidad española: “No somos conscientes de lo que hizo en el Campeonato de España porque correr los 60 lisos en 6.54 y los 60 vallas en 7.53 es una barbaridad. Es un chaval que rinde extremadamente bien en ambas pruebas y no me sorprendería que bajase de los 10 segundos en los 100 metros este mismo año”.

Y es que el vallista valenciano valora la posibilidad de bajar por fin de los 7.45 en los 60 vallas pero tiene claro cuál es su gran reto: “Sin duda bajar de los 13 segundos. Ese es el sueño de todo gran vallista junto a ser campeón olímpico. Es una barrera tanto física como psicológica pero yo no me pongo ningún límite y si seguimos trabajando como hasta ahora, podemos estar dando un rendimiento muy cercano a esa barrera si me sale la carrera perfecta”.

Hace dos años, la plata europea en Roma vivió la cara más amarga del deporte pero él saca la parte positiva de lo acontecido en aquel Europeo: “Si a día de hoy estoy dando este rendimiento es gracias en parte a la caída de Estambul porque me hizo aprender muchísimo. Pagué la novatada porque fue el primer campeonato en el que estaba a un nivel como para luchar por las medallas y esa tensión me pasó factura por querer correr más de lo que realmente podía”.

Pagué la novatada porque fue el primer campeonato en el que estaba a un nivel como para luchar por las medallas y esa tensión me pasó factura por querer correr más de lo que realmente podía

“Hace más de un año que no veo el vídeo de esa carrera pero en su momento sí que lo hice varias veces, más que nada para apreciar los errores que había cometido. No recuerdo esa caída como una pesadilla porque al final la recuperación fue más rápida de lo esperado y sólo estuve un mes o poco más de baja por una pequeña hemorragia en el tímpano que me impedía hacer grandes esfuerzos hasta que se reabsorbiera”, añade. 

Una historia bien distinta es su recuerdo de París: “Es verdad que cuando acabé la carrera no estaba satisfecho y pensé ‘joder, cuarto’, algo de lo que no estoy orgulloso porque era toda una final olímpica y además me quedé a más de una décima de las medallas, que en los 110 vallas es un mundo. Sabía que no había hecho mi mejor carrera y eso me daba rabia pero a día de hoy sí que estoy plenamente satisfecho con mi rendimiento en París porque iba como noveno o décimo del ranking y mejoré muchas posiciones en la competición más importante”.

martes, 14 de enero de 2025

LOS CAMPEONES OLÍMPICOS TOLA Y HASSAN ESTARÁN EN EL MARATÓN DE LONDRES

EFE

Los campeones olímpicos de maratón, el etíope Tamirat Tola y la neerlandesa Sifan Hassan, competirán el próximo 27 de abril en el maratón de Londres en busca de la victoria en la capital británica, según informó este lunes World Athletics.

Para Sifan Hassan esta será la primera vez que corra en la capital británica desde su triunfo en el maratón de Londres de 2023, en lo que fue su debut en la distancia. La carrera le sirvió para adquirir experiencia en la distancia de cara a los Juegos Olímpicos de París, en los que ganó el oro en maratón y los bronces en los 5.000 y los 10.000 metros en pista, tres metales que se unieron a los dos oros ganados anteriormente en Tokio 2020 en 5.000 y 10.000 y un bronce en 1.500.

"Es muy especial volver a correr el maratón de Londres. Aquí es donde corrí mi primer maratón y comencé mi viaje en esta increíble distancia. También es donde aprendí a ser paciente, a confiar en mí misma y a seguir adelante incluso cuando parece imposible. Es un lugar donde crecí, no solo como atleta, sino como persona", declaró la ganadora del Maratón de Chicago en 2023.

Por su parte, Tamirat Tola forma parte de un selecto grupo de atletas que han ganado títulos mundiales y olímpicos en maratón. El etíope consiguió el título mundial en 2022 con un récord de los campeonatos con 2h05:36 y posteriormente levantó la corona olímpica en "Ganar el maratón olímpico de París fue el mejor momento de mi carrera como corredor, pero no quiero que sea mi último gran momento. Quiero seguir compitiendo por los títulos más importantes de este deporte y el maratón de Londres es uno de ellos. Sé que Londres siempre reúne a los mejores corredores de maratón del mundo, por lo que no será fácil, pero mi ambición es ganar esta carrera histórica por primera vez en abril", confesó.

Tola, que ha corrido tres veces el maratón de Londres con el tercer puesto de 2023 como mejor resultado, también ha ganado el maratón de Nueva York en 2023 y el de Amsterdam en 2021.

jueves, 12 de diciembre de 2024

GOUT GOUT, EL NUEVO PORTENTO DE LA VELOCIDAD MUNDIAL

BEGOÑA FLEITAS

“Me recuerda a mi yo más joven”. Estas fueron las palabras que posteó Usain Bolt a la noticia sobre el récord absoluto australiano de 200 metros que batió hace unos días el joven prodigio Gout Gout (20.04) con sólo 16 años. Muchos atletas en ciernes han llevado la vitola de sucesor del jamaicano, pero la sombra del plusmarquista de 100 y 200 es aún muy alargada y desde su retirada nadie, a excepción de Lyles, ha osado acercarse a los registros del múltiple campeón olímpico.

Sin embargo, Gout Gout ha asombrado a técnicos, atletas y aficionados no sólo por sus marcas, magistrales para su edad —superó el récord de 200 metros que tenía Peter Norman desde hace 56 años—, sino por su desparpajo en la pista, su forma de deslizarse sobre el tartán, su superioridad y su edad: aún no ha cumplido los 17 años. “No sé a cuánto llegará, pero llegará”, asegura Ángel David Rodríguez, exvelocista español, múltiple campeón de España de 100 y 200. “Vi alguna de sus carreras en primavera y ya apuntaba lo que ha confirmado ahora”, añade.

En enero el joven australiano corrió los 200 metros en 20.69 y en marzo marcó 10.29 en la recta. “Es de estas personas que corren de forma diferente, muy colocado. Avanza casi sin rozar el suelo, deslizándose, con mucho potencial. Es la sensación de otra joven estrella que nace, esos talentos que te enamoran desde la primera vez que los ves”, apunta a MARCA el exvelocista español.

En poco más de un año, Gout Gout ha mejorado 26 centésimas su registro en los 100 metros (de 10.43 a 10.17, aunque hizo 10.04 ventosos) y 83 centésimas en los 200 metros (de 20.87 a 20.04). “Es un portento, un talento descomunal, tanto en las marcas como en las formas”, analiza el entrenador Ramón Cid. “Tiene todo para ser una grandísimo atleta, pero eso no significa que finalmente lo sea. Dependerá de varios factores, entre ellos la cabeza, es decir, cómo gestione las comparaciones lógicas con Bolt, y el físico, que no tenga lesiones. Porque un talento así es como un F1, generan tantas tensiones que tiene que estar todo muy ajustado. Aún tiene mucho margen de mejora. En cualquier caso Australia es un país con grandes centros y cultura deportiva, que cuida a sus perlas”.

Es precisamente ese posible exceso de presión el que preocupa a su entorno. “Intento evitar la comparación con Bolt. Creo que es injusto para un atleta joven”, dijo su entrenador, James Templeton, en octubre en un podcast de ABC Sport. “Queremos que su vida sea lo más normal posible, pero con los vídeos virales todo el mundo está empezando a conocerlo”.

Gracias a sus registros, Gout ha dado también el salto mediático. Firmó un contrato profesional con Adidas en octubre y tiene previsto viajar a Florida en enero para hacer una concentración con el técnico Lance Brauman, que dirige a Noah Lyles. “Lo que más me impresiona es el lanzado del 100, entre los 60 y 100 metros”, explica Cid a MARCA. “Parece que va a salir volando como ET. Es grácil sobre la pista, la sensación que transmite es increíble. El atletismo necesita este tipo de ‘monstruos’, líderes que rompen la esfera de los aficionados al atletismo”.

miércoles, 20 de noviembre de 2024

TOMASHOVA, DESPOSEÍDA DE SU MEDALLA EN LONDRES 2012

BEGOÑA FLEITAS

la Unidad de Integridad del Atletismo (AIU) ha anulado oficialmente el resultado de la rusa Tatyana Tomashova en los 1.500 metros femeninos de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, tras ser sancionada 10 años por violación del código antidopaje.

Tomashova, que fue cuarta en aquella final, terminó colgándose la plata de forma retroactiva por el dopaje, y consiguiente sanción, de las dos primeras. Sin embargo, tras la sanción del TAS en septiembre, la rusa es despojada de forma oficial de este metal y se convierte en la quinta atleta de aquella final, en la que compitieron 13, en ser sancionada, lo que convierte a la carrera en una de las finales olímpicas más 'sucias' de la historia.

Con esta sanción, se anulan los resultados de la rusa, que tiene ahora 49 años, desde junio de 2012 hasta enero de 2015. "Estamos comprometidos a proteger la integridad del atletismo y, aun cuando los eventos hayan pasado hace mucho tiempo, investigaremos las posibles violaciones a fondo", dijo el presidente de AIU, David Howman, en un comunicado.

Tomashova, dos veces campeona del mundo, fue una de las siete atletas rusas que recibieron una suspensión de dopaje de dos años por manipular muestras de drogas en 2008. La descalificación de la atleta rusa supone que la etíope Abeba Aregawi se cuelga ahora la medalla de plata y la estadounidense Shannon Rowbury, que terminó sexta, el bronce.


jueves, 31 de octubre de 2024

PARKER OWENS, EL "NUEVO" DUPLANTIS


BEGOÑA FLEITAS

El estadounidense Parker Owens tiene un ídolo: Armand Duplantis. El pertiguista, de sólo 14 años, quiso emular al campeón olímpico y plusmarquista mundial y se 'disfrazó' con la camiseta amarilla del sueco para saltar en el Pole Vault Training Centre de Missouri.

Entonces, Owens situó el listón en 4,95, dos centímetros por encima del récord mundial de su grupo de edad. Encaró el pasillo, clavó la pértiga en el cajetín y se elevó por encima del listón... con éxito. El estadounidense salió corriendo a celebrar su nueva plusmarca, con la que superó el registro en su grupo de edad de Isaiah Whitaker, que con esa edad había llegado a 4,93 (en 2022).

Duplantis, oro olímpico y plusmarquista mundial, saltó 5,30 con 15 años, el primer registro oficial que recoge World Athletics. Y sólo un año después ya había mejorado 21 centímetros su plusmarca (5,51). Ahora Parker Owens se erige como una de las grandes promesas de esta disciplina porque, según registros oficiosos, ni siquiera su ídolo había saltado tanto con esa edad.

martes, 22 de octubre de 2024

CARL LEWIS: "FUI UN SALTADOR QUE CORRÍA"

RAFA PAYÁ

Físico imponente a sus 63 años, traje que le queda como un guante y una enorme sonrisa. Frederick Carlton Lewis (Birmingham, Alabama) se sienta con AS tras dar una masterclass magistral en la apertura de Metafuturo 2024, simposio organizado por Atresmedia, en el Ateneo de Madrid. El ‘hijo del viento’ es un mito del deporte merced a sus diez medallas olímpicas (nueve oros y una plata) y diez en Mundiales (ocho oros, una plata y un bronce). Cordial, expresivo y locuaz responde a todas las preguntas de este medio.


-La semana pasada sorprendió cantando oculto bajo un disfraz de oso panda en el programa de televisión ‘Mask Singer’. ¿Cómo fue la experiencia?

-La verdad es que fue muy divertido, lo pasé increíble. Lo que más me sorprendió es que no se filtrara durante este tiempo porque lo filmamos ya hace unos meses. Lo pasé muy bien. No había estado en un estudio en años, al menos en 20, así que fue divertido formar parte de nuevo de una gran producción.


-Usted fue un ídolo de los que ahora casi no existen en el atletismo. ¿Por qué ya no hay atletas que hagan velocidad y saltos?

-Sinceramente, para mí también es decepcionante, pero si alguno piensa participar en velocidad y longitud, primero tiene que ser saltador porque es la prueba más difícil. Y la mayoría de los atletas de ahora tienen en mente que el salto no es algo tan importante como el esprint, así que para que lo van siquiera a intentar. Además, en mi opinión el salto es una prueba mucho más difícil y a los chicos simplemente no les interesa ni tienen el deseo de trabajar tan duro para aprenderlo como solíamos hacerlo en aquella época.


-¿Era un saltador de longitud que corría más que nadie o un corredor que saltaba como ningún otro?

-Yo fui saltador todo el tiempo. Fui un saltador de longitud que corría. Por eso si tuviera que eliminar todos los eventos y quedarme únicamente con uno me quedo con la longitud. Ahí es donde trabajé duro, ya que siempre he competido contra mí mismo. Creo que es la manera de avanzar de verdad antes de pensar en medirte en la pista con los mejores del mundo. Una de las claves del éxito es creer en ti mismo.


-En Los Ángeles 1984 igualó la proeza de colgarse cuatro oros olímpicos en una edición, como hizo Jesse Owens en Berlín 1936. ¿Qué tiene grabado en su mente con más cariño de aquella gesta?

-No tengo dudas. Cuando terminé los 100 metros estaba muy emocionado porque no estaba seguro de poder ganarlos. ¿Sabes? Era muy difícil lograr ese oro. Y luego dar la vuelta de honor al estadio viendo en la grada a mis padres con cara de orgullo. Para mí sin duda ese fue el momento más especial de aquellos Juegos.

-En cuatro años, los Juegos regresan a Los Ángeles. Su nombre aparece como opción para ser último relevista y encender el pebetero. ¿Le haría ilusión?

-Me emociona muchísimo que regresen los Juegos Olímpicos a Los Ángeles y quién sabe si seré el elegido. Sé que Los Ángeles va a hacer un trabajo increíble. París lo hizo fenomenal y estoy deseando que llegue 2028. Además, estoy trabajando con deportistas y tendré atletas a los que representaré y ayudaré allí. Eso cambia mi dinámica. Ya sabes, paso de atleta a entrenador, a mentor en unos Juegos Olímpicos. Hay muchas dinámicas diferentes: volver a los Juegos, regresar al Memorial Coliseum y tener atletas con los que estoy trabajando.


-En los Mundiales de Tokio 1991 hizo una final de longitud con cuatro intentos por encima de 8,80 (dos inválidos por 0.3 y 0.9 de exceso de viento). El mejor concurso de la historia pese a tener que conformarse con la plata. ¿Puede ser la derrota más injusta de la historia del deporte?

-(Ríe). Realmente podría serlo. Más que injusta yo diría... la mejor derrota. Es interesante resaltar que tres de los cinco mejores saltos de todos los tiempos se produjeron en ese concurso. Dos míos por cierto (risas). Nunca ha habido una competencia con tanta calidad en ningún otro evento.


-Precisamente ese día, Mike Powell batió el récord mundial. Una distancia de 8,95 que sigue vigente más de 30 años después, igual que la de altura y triple salto. ¿Qué tenía esa generación de saltadores de los años 80 y 90?

-Cuando llegué a la élite quería saltar muy lejos. Trabajé y me esforcé mucho. Comencé a saltar 8,60; 8,70; 8,80... y todos los demás me siguieron. Tirábamos unos de otros. Lo mismo ocurría en la altura y en el triple. En la longitud cuando Mike Powell, Larry Myricks y yo nos retiramos casi al mismo tiempo, nadie realmente ocupó ese vacío. Pedroso estuvo cerca, pero no del todo, Dwight Phillips fue el último conectado con lo que habíamos hecho nosotros. Desde entonces, el nivel ha sido realmente pobre.


-Usted es un mito mundial del deporte, pero también ha denunciado que sufrió racismo. Incluso que eso le pudo costar no tener un salto por encima de los 9 metros que las imágenes parecen demostrar que logró en los Trials de 1982.

-Hay que matizar una cosa. Ese salto al que te refieres no creo que fuera en realidad por una cuestión de racismo, la raza no estuvo involucrada. Fue por culpa de una persona incompetente y bastante testaruda. Dicho esto, yo sufrí el racismo desde que era joven. Los deportes siguen a la sociedad y la sociedad tenía y tiene todavía problemas raciales, y eso hace que los negros aún los tengamos. Mucha gente quiere seguir ostentando unos privilegios que ha tenido a lo largo de los años y hasta que la sociedad no decida que hay que acabar con ello y eliminarlos seguiremos teniendo problemas con el racismo. Hay personas que los exacerban como el expresidente Donald Trump. En Estados Unidos lo ha alimentado y ha dado voz a la gente para que sea más racista. En muchas partes del mundo parece que están conforme con eso, pero en un par de semanas nos ocuparemos de ello en las elecciones.


-Conociendo bien su país, ¿qué cree que pasará en ellas?

-Hay dos temas sobre la mesa. Por un lado, la frustración de que en nuestro país pueda salir presidente un delincuente convicto que es culpable, entre otras cosas, de abuso sexual a una mujer. Pero, por otro lado, siento que hay un enorme impulso e ilusión con Kamala Harris y Tim Walz. Creo que lo van a sacar adelante, veo mucho apoyo para ellos y estoy entusiasmado con el futuro de su presidencia. Creo que si Kamala es presidenta, el mundo será un lugar mejor de lo que es ahora. Seguro que más que con Trump. Es una gran oportunidad.


-World Athletics parece decidida a acabar con la tabla de batida en la longitud y el triple para poner una zona de salto. Usted que tiene seis de los nueve mejores brincos de la historia, ¿qué le parece?

-Creo que no van a lograr el efecto que buscan. No habrá menos nulos como piensan. Honestamente, creo que la razón principal es que piensan que nadie puede superar el récord de Mike Powell y quieren empezar de nuevo. Es una afrenta para los saltadores y creo que ellos deberían alzar la voz y decir: ‘Si cambias esto, no saltaremos porque nos estás diciendo que no somos lo suficientemente buenos’. Pero como no lo hacen, es fácil cambiar las reglas. Ahora todo depende de los atletas. Además, hay muy pocos lugares en el mundo que podrán aplicar esto. No se podrá hacer en institutos ni universidades. Ni tampoco en muchos países. Entonces, ¿cuándo vas a hacerlo? ¿Sólo en Mundiales y Juegos Olímpicos? Va a ser muy difícil ponerlo en práctica.


-¿Cuál es su opinión sobre la situación actual del salto de longitud?

-En realidad no lo sigo mucho, pero es decepcionante ver el nivel tan pobre que hay ahora. Y lamentablemente no veo que nada cambie. Es muy competitivo, pero con un nivel bajo.


-La última pregunta, si tuviera que mencionar los mejores recuerdos de toda tu carrera, ¿cuáles serían?

-El primero sin duda el oro en longitud en Atlanta 1996. La vuelta de honor. Se paró todo para homenajearme. Tenía 35 años y eso es ya muy mayor, pero me sentía bien y aunque no tenía tanta confianza en mí mismo logré el éxito. Fui con las ocho medallas de oro ya ganadas y sabía que si perdía y no conseguía el triunfo me juzgarían únicamente por esto. Me hizo aprender que lo más importante es la resiliencia: centrarte y visualizarte en el futuro logrando los objetivos. Es el recuerdo más destacable de mi trayectoria. También guardo un lugar especial a la sensación que tuve cuando con 17 años EE UU me seleccionó para ir a los Juegos de Moscú 1980, a los que finalmente no acudimos por el boicot. Y tengo un hueco importante para los Juegos de Barcelona. España es un lugar especial para mí, esa edición de los Juegos fueron los más bonitos de los cuatro en los que ha estado.


jueves, 17 de octubre de 2024

CARL LEWIS APARECE POR SORPRESA EN "MASK SINGER"

ENRIQUE CORBELLA

La cuarta temporada del concurso 'Mask Singer: adivina quién canta', concurso de Antena 3 en el que unos famosos investigadores tienen que averiguar los famosos que se esconden detrás de los disfraces de Tiburón, Corazón, Panda, Oveja, Mosca y Palomitas, arrancó con una sorpresa internacional.

Debajo del Panda que bailó y cantó el tema 'Y.M.C.A.' del grupo Village People, se escondía Carl Lewis, todo un mito del atletismo que ganó 10 medallas olímpicas (9 de oro y 1 de plata) entre 1984 y 1996.

"¡Oh, Dios mío! ¡Es increíble!... Eres una leyenda y es un honor tenerte en el programa", exclamaba asombrado Arturo Valls al ver que era el legendario 'Hijo del Viento' el que se escondía debajo de la máscara del Panda.

Tras descubrirse su identidad Carl Lewis bromeó sobre su interpretación del 'Y.M.C.A.': "Es un tema que conoce todo el mundo y por eso me apeteció. Ahora vais a estar cantándola tres semanas seguidas por mi culpa".

"Gracias, ha sido maravilloso... A mi familia les he dicho que iba a un programa en España, pero no a cuál", apuntó Carl Lewis.

Alaska, una de las jueces del programa, no dudó en mostrar su admiración por Carl Lewis: "No os imagináis lo que fueron aquellos Juegos Olímpicos. Me vuelvo loca".

Carl Lewis le recordó a Alaska que en su época más popular hizo sus pinitos como cantante: "Hice música hace años".