jueves, 6 de febrero de 2020

UN ROCE CON EL CODO DEJA SIN RÉCORD MUNDIAL A DUPLANTIS


AP

La reunión de Dusseldorf, tercera cita del Circuito Mundial de Pista Cubierta, estuvo a punto de ser el escenario en el que se batiera el récord del mundo de pértiga. El sueco Armand Duplantis, que en 2018, con sólo 18 años, se unió al selecto grupo capaz de superar los 6,00 metros, colocó el listón en 6,17 metros. Se lanzó a por la plusmarca mundial, en posesión de Renaud Lavillenie cuando el 15 de febrero de 2014, en Donetsk (Ucrania), saltó 6,16.
Duplantis había superado con suficiencia los 6,00 metros. Con el triunfo asegurado, buscó los 6,17. Se elevó. Rozó el listón con las piernas pero se mantuvo en su sitio. Con el cuerpo ya en caída el récord parecía que iba a caer... pero fue el listón el que se vino abajo cuando Duplantis lo rozó ligeramente con el codo de su brazo derecho.
Ya en la colchoneta, Duplantis se llevó las manos al rostro al comprobar lo cerca que había estado de derribar una plusmarca mundial vigente desde hace 5 años. Lavillenie mantiene su registro que en su día le permitió acabar con un récord que Sergey Bubka había establecido en febrero de 1993 cuando saltó 6,15 metros.
"Casi me hizo llorar porque lo estás mirando y piensas 'este es, este es el récord mundial. Toda mi vida quise lograr el récord mundial. No lo hice, pero sólo intentarlo es un momento genial", comentó Duplantis.
Duplantis había acreditado hasta este momento 5,92 como mejor marca en la pértiga bajo techo (el 22 de febrero de 2019 en Fayetteville, Estados Unidos). Al aire libre logró superar el listón a una altura de 6,05 metros para colgarse el oro en el Europeo de Berlín en 2018.

sábado, 1 de febrero de 2020

CÁCERES GANA EN KARLSRUHE

EFE

El atleta alicantino Eusebio Cáceres, nueve veces campeón de España de salto de longitud, debutó este viernes en la temporada en pista cubierta, dentro de su especialidad, con una victoria en la reunión de Karlsruhe (Alemania) gracias a una marca de 7,99 metros.
El discípulo de Juan Carlos Álvarez, que este año sólo había competido en una carrera de 60 m lisos, hizo 7,86 en la tercera ronda y dominó la prueba hasta que el alemán Julian Howard le adelantó, por dos centímetros, en el quinto intento.
En el último turno, sin embargo, Cáceres recuperó el primer puesto con esa marca de 7,99 que ya nadie pudo superar.
Junto con el español lograron los otros puestos de honor en la prueba Julian Howard (7,88) y el ucraniano Vladyslav Mazur (7.84).Álvaro De Arriba, segundo en los 800 m.El salmantino Álvaro de Arriba, vigente campeón de Europa de los 800 en pista cubierta, tuvo que conformarse con la segunda plaza en la reunión de Karlsruhe, tras firmar este viernes un tiempo de 1:47.87 en la ciudad alemana. Casi un segundo y medio más que el ganador de la prueba, el marroquí Mostafa Smaili, que se impuso con un crono de 1:46.38, mejor marca mundial del año.De Arriba, que, como es su costumbre, arrancó la prueba en la parte posterior del grupo, se quedó excesivamente rezagado en los primeros 400 metros, lo que le impidió, pese a su reacción final, disputar la victoria al atleta marroquí.
Más atrás concluyó el leonés Saúl Ordóñez, que finalizó con un crono de 1:49.72 en sexta posición una prueba en la que el también español Guillermo Rojo ejerció de liebre.
En 3.000 metros, Ouassim Oumaiz estableció su marca personal de la distancia con 7:59.77. Adel Mechaal y Sergio Jiménez se retiraron.
En el 1.500 femenino Marta Pérez fue quinta con 4:10.52 y Ester Guerrero sexta con 4:10.84.

NORMAS MÁS ESTRICTAS PARA LAS ZAPATILLAS DE COMPETICIÓN


TOMÁS CAMPOS
Marca.com

Como se esperaba, World Athletics ha anunciado este viernes las nuevas reglas que rigen el calzado de competición, "para proporcionar una mayor claridad a los atletas y fabricantes de calzado de todo el mundo y para proteger la integridad del deporte".La principal novedad es que se impone una serie de restricciones que afectan al grosor de la suela (40 milímetros máximo) y al uso de placas rígidas (de cualquier material).
¡¡Kipchoge baja de las dos horas en maratón con 1.59:40 en el reto INEOS!!
La placa puede estar en más de una parte, pero esas partes deben ubicarse secuencialmente en un plano (no apiladas o en paralelo) y no deben solaparse, para evitar el polémico efecto catapulta.
Para las zapatillas de clavos de competición, se permite una placa adicional (a la placa mencionada anteriormente) u otro mecanismo, pero solo con el fin de unir los clavos a la suela, y la suela no debe ser más gruesa de 30 mm.
Además, desde el 30 de abril de 2020, cualquier zapato debe haber estado disponible para su compra por cualquier atleta en el mercado minorista cuatro meses antes de que pueda usarse en competición. Si no es así, se considerará un prototipo y no se podrá usar.Sí se permitirá cualquier zapatilla personalizada por razones estéticas o por razones médicas para adaptarse a las características del pie de un atleta en particular.A efectos prácticos, esta nueva reglamentación implica que las famosas Nike AlphaFly que el keniano Eliud Kipchoge utilizó en el reto INEOS 1:59 Challenge, con las que el plusmarquista mundial de maratón bajo de dos horas, son ahora ilegales.
La nueva reglamentación puede parecer una mala noticia para Nike pero en realidad sólo afecta al prototipo usado por Kipchoge en la capital austriaca. Las Vaporfly, 4% y Next% sí están permitidas.
De hecho, el gigante norteamericano lleva más de dos años aplicando esa tecnología desde que apareciera en escena en el reto 'Beaking2', en mayo de 2017, cuando el keniano fracasó en un primer intento de bajar de las dos horas.La nueva normativa, obviamente, sólo afecta a los atletas que compiten con ficha federativa en pruebas oficiales, sin condicionar, a priori, las zapatillas de los atletas aficionados, aunque estos podrían ser también descalificados si el juez de una carrera oficial entiende que está incumpliendo la referida normativa.

miércoles, 29 de enero de 2020

LASITSKENE ESTÁ DESTROZADA POR NO PODER COMPETIR EN TOKIO


EFE

La rusa María Lasitskene es hoy la gran ausente en la clásica reunión de Cottbus (Alemania) en la que la altura femenina y la pértiga masculina son los grandes protagonistas. Lasitskene, que se impuso el pasado año con un mejor salto de 2.02, no puede competir ya ni como atleta neutral por las severas sanciones que arrastra el atletismo ruso.La campeona mundial en Doha se quejó de su situación con un mensaje muy contundente en su cuenta de instagram: "Querida gente de Cottbus, estoy muy decepcionada de no poder acudir este año. Todavía no sé por qué se me impide competir a nivel internacional. Y estoy destrozada por estar fuera de la competición por los errores de otros. Esto no puede estar pasando en pleno siglo XXI".
Lasitskene ahondó en sus críticas en una entrevista con la cadena rusa RT: "La Federación Rusa de Atletismo y los deportistas estamos en un estado lamentable. Antes se nos permitía participar como neutrales, pero ahora se nos ha prohibido. No podemos participar en competiciones internacionales. Algunos organizadores están interesados en que los atletas rusos participemos, ya que algunas disciplinas no son tan interesantes sin los deportistas rusos".En la misma situación que Lasitskene se encuentran, entre otros, Anzhelina Sídorova, campeona mundial de salto con pértiga; y Serguéi Shubenkov, subcampeón mundial de 110 metros vallas. También figuran el pertiguista Timur Morgunov, el decatleta Iliá Shkurenev, el marchista Vasili Mizinov y los saltadores de altura Iliá Ivaniuk y Mijaíl Akimenko.Lasitskene confía en que la situación de los atletas rusos mejore antes de verano y que, al menos, puedan competir bajo bandera neutral en Tokio 2020. "Presentamos una apelación ante la sanción de la AMA pero no sirvió de nada. Ahora luchamos para que la Federación Rusa de Atletismo restaure nuestros derechos y regresemos a la familia del atletismo mundial", afirmó.

LAS "ZAPATILLAS MÁGICAS" DE MARATÓN NO SE PROHIBIRÁN

JUANMA BELLÓN
AS.com

Se acerca el veredicto de la Federación Internacional (World Athletics) sobre las controvertidas zapatillas Nike Vaporfly, que están revolucionando el atletismo en asfalto. World Athletics ha comunicado a varios medios que la decisión sobre si serán prohibidas o no llegará a finales de enero (en principio el viernes, si no hay una posposición de última hora). Las opciones que se barajaban en torno estas zapatillas de placa de fibra de carbono eran tres: veto, regulación de estándares mínimos o permiso total (barra libre). Según revela el periodista Sean Ingle en The Guardian la decisión estaría tomada: las Vaporfly hasta ahora en el mercado (4% y Next%) no se prohibirán, pero tampoco se permitirán la presentación de nuevos prototipos hasta después de Tokio.
Hay una comisión independiente de expertos que es la que ha evaluado qué hacer con las zapatillas y la validez de las marcas hechas con ellas. Dicho grupo está compuesto por funcionarios técnicos, atletas, profesionales de la salud y la ciencia y expertos legales. "World Athletics definitivamente está de acuerdo en que debe haber una mayor claridad sobre lo que está permitido en el deporte de élite y en nuestras competiciones", contaban desde la Federación que preside Sebastian Coe, que habría tomado la determinación que publica el medio inglés. World Athletics incidiría en que "debe hacerse un estudio más en profundidad con las marcas".
Se salvarían así las Vaporfly 4% y las Next%, que son las actualmente comercializadas. Con ellas Kipchoge hizo su récord en Berlín 2018 (2h01:39 con las 4%) y Brigid Kosgei batió la plusmarca de maratón en Chicago 2019 (2h14:04 con las Next%). Dichos registros quedarán así intactos a pesar de haber sido hechos con las zapatillas que han roto el mercado de las carreras de larga distancia en asfalto y han supuesto un avance físico, y hasta casi psicológico. Algunos expertos hablan de una mejora superior al 4% o 5%. 31 de los 36 podios en grandes maratones se hicieron con este calzado.
Dicha decisión podría afectar negativamente a las Alphafly, aún no comercializadas, aunque tampoco queda claro si se les considerará nuevo prototipo o no. Se supone que aún no están aprobadas. Son las zapatillas que calzó Kipchoge en su reto de Viena en el que hizo 1h59:40 y que son un enigma del que sólo se conocen y filtran datos por redes sociales (Lagat las ha exhibido recientemente). Su drop (diferencia de altura entre puntera y talón) parece exagerado y tiene tres placas de fibra carbono, además de una gran suela con espuma ZoomX.
También queda la duda de ver qué sucede con las zapatillas de pista (de clavos) que ya lucieron algunos atletas de la marca en los Mundiales de Doha y que tenían tecnologías similares a las de la Vaporfly.
La actual norma 143.2 de World Athletics reza: "Unas zapatillas no deben estar construidas de modo que proporcionen a un atleta una ayuda o una ventaja injusta. Cualquier tipo de calzado debe estar razonablemente al alcance de todos en vista del espíritu de universalidad". Si se cumple o no con esta supuesta decisión es un buen objeto de debate. Expertos como Yanis Pitsiladis llaman a las Vaporfly directamente "dopaje tecnológico". Otras marcas como Adidas, Hoka y Saucony ya han lanzado sus propias zapatillas con fibra de carbono. ¿Fórmula 1? No, atletismo.
Sí aclararía World Athletics que a partir de ahora el proceso de homologación de unas zapatillas pasará a ser más estricto, aunque según Ingle el comunicado de World Athletics no incluirá prohibiciones concretas sobre espumas y placas de fibra de carbono.
World Athletics ha hecho unas declaraciones previas en las que aseguran que no habrá limitaciones para el atletismo, ni tan siquiera con las Alphafly. "No es nuestro trabajo determinar el mercado de zapatillas para todo el mundo. Si la gente quiere correr una maratón con Vaporfly o cualquier otro calzado, no es nuestro trabajo impedirlo. Pero si persigues un registro certificado, entonces estás clasificado como élite y tienes que cumplir con las reglas", avisan. El viernes, sin filtraciones y de manera directa, se espera el comuicado definitivo.

martes, 14 de enero de 2020

APLAZADO EL JUICIO A DIACK POR ENCUBRIR EL DOPAJE DE RUSIA

EFE

El proceso contra el exatleta senegalés Lamine Diack, que dirigió la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) entre 1999 y 2015, fue aplazado este lunes en el Tribunal Correccional de París que debe juzgarle por corrupción para ocultar el dopaje ruso.
La vista oral fue pospuesta por problemas de procedimiento al menos hasta junio próximo.
A sus 86 años, el hombre que revolucionó el atletismo africano, sucesor del carismático Primo Nebiolo al frente de la IAAF, se enfrenta a una pena de hasta diez años de cárcel. Ha pasado los últimos cuatro años bajo arresto domiciliario en París.
Junto a él, hay otros cinco acusados, tres juzgados en rebeldía, entre ellos su hijo Papa Massata Diack, refugiado en Senegal; y los rusos Valentín Balájnichev y Alexéi Mélnikov, a cuya extradición se ha opuesto Moscú.
El médico francés Gabriel Dollé, responsable de la lucha contra el dopaje en la IAAF entre 1999 y 2014, comparecerá ante los jueces con Diack, para tratar de esclarecer su papel en la ocultación del dopaje de estado en Rusia, denunciado desde 2012 por varios atletas de ese país y que en el terreno deportivo se acabó saldando con la exclusión de ese país de toda competición durante cuatro años.
El sexto acusado es Habib Cissé, abogado de Diack, imputado por haber contribuido al sistema de corrupción.
El Tribunal Correccional de París se centrará en el papel de todos esos dirigentes en la ocultación de esos casos, supuestamente a cambio de importantes sumas de dinero.
Los investigadores han determinado que Diack aceptó dinero ruso para financiar su carrera política en Senegal a cambio de esconder esos casos y permitir a atletas rusos participar en los Juegos de Londres de 2012 y en los Mundiales del año siguiente en Moscú.
Según el acta de acusación, el entonces presidente de la IAAF corrompió a Dollé, que recibió 190.000 euros y en contrapartida ralentizó los procedimientos sancionadores.
A Diack le pagó Balájnichev, expresidente de la Federación Rusa de Atletismo, exministro ruso de Deportes hasta 1,5 millones de euros para su campaña de las presidenciales senegalesas, siempre según la acusación.
Además, exigía fuertes sumas a los atletas para ocultar sus positivos con la complicidad de Melnikov, antiguo entrenador.
En el trasfondo estaba la negociación de jugosos contratos de patrocinio, que según los investigadores también se saldaron con desvío de comisiones a través de sociedades tapaderas creadas por el hijo de Diack.
Como el médico de la IAAF era francés, al igual que su abogado y buena parte de esos presuntos negocios fraudulentos se hicieron en Francia, la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), que se ha constituido en acusación particular junto al Comité Olímpico Internacional (COI) y la IAAF, decidió presentar la denuncia en París.
Allí fue detenido Diack junto a su abogado Cissé en noviembre de 2015 y allí se encuentra en arresto domiciliario desde entonces.
El antiguo hombre fuerte del atletismo internacional tiene abiertas otras causas en Francia, por las sospechas de corrupción en la atribución de los Juegos de Río y Tokio, así como de los Mundiales de 2013 y 2021.

viernes, 3 de enero de 2020

ABDI Y TOLA REINAN EN VALLECAS


JUANMA BELLÓN
AS.com

La carrera de asfalto en la cualquier atleta de élite quiere triunfar. Una de las más prestigiosas de Europa. La San Silvestre Internacional arrancó a las 19:55 del día 31 de diciembre y el primer atleta en entrar a meta lo hizo a las 20:22. El ganador en hombres fue Bashir Abdi, un belga de origen somalí que se entrena con Mo Farah, y la primera mujer, Helen Tola, de Etiopía. Un español, Toni Abadía, subió al podio, tercero, y rompió una barrera. 27:56 y realizó la mejor marca nacional en la historia de la carrera vallecana.
Toni Abadía comenzó fuerte, dando la cara, y pasó en cabeza el primer 1.000 a 2:50. Llevaba tres podios, buscaba el cuarto. El aragonés se marchó incluso en solitario y se unió a la fiesta el morataleño Jesús Ramos, una gran promesa que ha logrado escapar de las lesiones. Madrileño y zaragozano se aliaron para hacer una fuga, estilo ciclista. Por detrás, unos metros, los africanos Kaya, Bushendich, Kurong… y con ellos Carro y Hamid Ben. En el kilómetro 4 se unieron los dos grupos… Kilómetro 5: 13:28. Se reinició el asunto en Atocha, hubo ataques en Pacífico y todo se resolvería desde Puente de Vallecas. Subida…
El belga Bashir Abdi inició las hostilidades y se llevó a Bushendich. Abdi, nacido en Somalia y compañero de entrenamientos de Mo Farah, había corrido una maratón en octubre (Chicago en 2h06:14) y ha mantenido la forma. Así atacó a Bushendich. El belga, que llegó a Gante con 12 años, corría fino y con facilidad hacia la victoria. Miraba atrás, fácil. Ganó una clásica, al estilo de las que se corren en bici en Flandes. Un Van Avermaet, su ídolo, del atletismo. Firmó 27:47 (el récord de la prueba es 26:41). Segundo fue Bushendich.
Tercero acabó Toni Abadía, en su cuarto podio en Vallecas, con 27:55 (oficioso), la mejor marca española de la San Silvestre, que tenía Tete de la Ossa (27:58). El zaragozano tenía una sonrisa de oreja a oreja en el estadio de Vallecas. Cuatro podios, récord español de la prueba.
Sobre tres minutos más tarde, iba a entrar en Vallecas Helen Tola, etíope, y por detrás Ruth Chepngetich, la campeona mundial de maratón, apretó. Pero Tola se dio cuenta y cabalgó hacia el triunfo. La keniana ya no tuvo capacidad de reacción. Tola firmó 30:50, la cuarta mejor marca en la historia de la carrera. Carla Salome Rocha, portuguesa, quedó tercera. Un dato, tanto en categoría masculina como femenina, los tres integrantes del podio llevaban las zapatillas Vaporfly Next%...
La mejor española terminó Irene Pelayo, séptima, (32:46) y Carmela Cardama concluyó octava (32:50), casi a la vez que Lucía Rodríguez (32:50). La temporada 2019 acaba así para dar paso a un 2020, que será año olímpico.

Carrera masculina
1. Bashir Abdi (Bel), 27:47
2. Mande Bushendich (Uga), 27:51
3. Toni Abadía, 27:56
4. Boniface Simwoko, 28:04
5. Hamid Ben, 28:06

Carrera femenina
1. Helen Tola (Eti), 30:50
2. Ruth Chepngetich, 30:57
3. Carla Salome Rocha, 31:52
4. Juliet Chekwel, 32:13
5. Sara Ribeiro, 32:29