martes, 6 de enero de 2015

LA FELIZ VIDA DE MAMÁ ISINBAYEVA



ÁNGEL CRUZ
AS.com

Una pequeña de seis meses llamada Eva llena en Mónaco la vida feliz de Yelena Isinbayeva, la zarina de la pértiga, una madre feliz, dedicada en exclusividad a cuidar de su hija. Eva nació el 28 de junio en el Hospital Princesa Grace, en el pequeño país mediterráneo. El padre es un discreto jabalinista ruso, llamado Nikita Petinov, de 24 años, ocho menos que ella.
Celebró su boda con Nikita el 12 de diciembre pasado, pero, según ha confesado, estaba casada con él desde seis meses antes. Casi en secreto y sin festejos.
Yelena Isinbayeva pasa el tiempo entre los cuidados a su hija, a la que amamanta, la limpieza de la casa (“todo tiene que estar muy pulcro cuando hay un bebé”) y los largos paseos por el puerto de Mónaco atestado de veleros deportivos y de yates. Suele estar acompañada por su marido y por algunos familiares que viajan desde Rusia “en turnos, porque sólo les conceden  visados por 90 días”.
La reina de la pértiga, una de las deportistas más carismáticas de los últimos tiempos, asegura que se mantiene en forma, aunque no ha comenzado aún los entrenamientos.
Pero ya tiene proyectos, según ha confesado en la página web rusathletic.com. “Muy pronto nos iremos a vivir a Volgogrado y Evgeny Trofimov, mi entrenador, ha hecho ya planes para Río 2016. ¡Me gustaría ser campeona olímpica por tercera vez!”, dice la plusmarquista mundial (5,06 metros). Ya tiene el oro de Atenas 2004 y Pekín 2008 y el bronce de Londres 2012.