lunes, 23 de diciembre de 2013

ALVARO RODRÍGUEZ: "MI OBJETIVO ES ZÜRICH"


Diario de Palencia

Si hay una persona que tiene ganas de que acabe el 2013, ese es Álvaro Rodríguez Melero (Valladolid, 1987). El mediofondista tuvo que decir adiós a la temporada por culpa de una pubalgia de la que ya está viendo el final del túnel. Quiere que las lesiones le respeten para volver a volar alto en el 1.500. Por él no va quedar. De momento, ya ha estrenado nuevo equipo, el GO fit, al que da nombre una cadena de gimnasios.
–¿Cómo se presenta el nuevo año?
–Va a estar centrado en un único objetivo, los Campeonatos de Europa al aire libre que se celebrarán en agosto en Zúrich. A diferencia de otros años voy a renunciar a la pista cubierta, obligado un poco por las circunstancias, ya que estoy finalizando con el periodo de recuperación de mi lesión, un problema que me tuvo en el dique seco casi toda la temporada pasada. Por una cuestión de plazos no llegaría con muchas garantías a la pista cubierta.
–Y una vez en Zúrich, ¿qué meta se marca?
–Tengo que ir pasito a pasito recuperando la forma. Aunque el campeonato sea en agosto, tengo que empezar a entrenar ya para llegar en un buen estado al Europeo, ya que para ello se requiere tiempo. Si no surge hasta entonces ningún contratiempo, mi objetivo es estar en la lucha por las medallas. Debería disputar la final de 1.500 sí o sí. En el primer Europeo que estuve, el de Helsinki, con la segunda mejor marca, me quedé fuera de la final por un tic nervioso que se me agravó en la competición.
–¿Qué tipo de tic?
–Uno muy peculiar. No conozco en competición otro caso como el mío. Era tan raro que no sabía a quién recurrir. Consistía en que a las equis zancadas dejaba el pie izquierdo como muerto y daba con la punta en el suelo. Repetido varias veces durante la prueba era un lastre. Era un acto consciente, pero involuntario.
–¿Cómo lo solucionó?
–Entre el Europeo de Helsinki y los Juegos de Londres acudí a Paul Dorochenko, un fisioterapeuta francés de fama mundial que ha sido el preparador físico de Roger Federer y otros deportistas de primer nivel. Hice con él una terapia bastante extraña, más propia de la psicología. Buscaba borrar ese mal gesto al correr de mi cerebro. Desaprender para aprender luego el gesto correcto. Es una patente que tiene Dorochenko y que ha ayudado a muchos deportistas a mejorar gestos técnicos. Antes de los Juegos de Londres lo erradiqué, aunque posteriormente me reapareció y tuve que recurrir de nuevo a él. Al menos tengo alguien que me puede ayudar.
–De momento, Álvaro Rodríguez comienza el 2014 en las filas de un nuevo equipo.
–En el atletismo, a diferencia de otros deportes, el paso a otro equipo no suele conllevar un cambio drástico. Sigues con el mismo entrenador y el mismo grupo de entrenamiento. El club solo es la entidad a la que representas en la competición.
–¿Cómo fue su fichaje por GO fit?
–Todo se movió hacia finales de octubre. El exatleta Fermín Cacho es el representante de la marca desde hace unos meses. Creo que a través de él se querían introducir en el mundo del atletismo y contar con una serie de atletas de cierta relevancia que fuesen un poco el estandarte del 'running', que es lo que quieren potenciar. Se trata de un proyecto muy ilusionante.
–Su primera carrera de la temporada será la San Silvestre Vallecana.
–Posiblemente reaparezca en esa prueba. No estaré al 100%, pero me servirá para ir entrando en competición. Son diez kilómetros de recorrido, una distancia que dista mucho de la mía, pero me vendrá bien para endurecerme en mi entrenamiento y mejorar la puesta a punto. Además, mi copatrocinador, Nike, organiza la prueba y tengo un poco por compromiso que participar en ella.
–¿Cómo marcha de su pubalgia?
–Llevo unas semanas de entrenamiento muy buenas. Puedo decir que casi la tengo superada. Seguí todo tipo de tratamientos conservadores. En septiembre estaba dispuesto a operarme, pero entonces me puse en manos de Raúl Martínez, fisio de la selección española de fútbol, y es el que ha conseguido sacarme del atolladero. Ha costado mucho.
–¿Qué le falta a Álvaro Rodríguez para ser el número del 1.500 en España?
–Aunque puede sonar algo victimista, me falta algo de suerte. No he tenido a veces continuidad en los entrenamientos y eso resulta básico. No pido buena suerte, solo ausencia de mala suerte, de contratiempos de última hora. Me ha pasado de todo en estos últimos años. No quiero dar pena, pero es así. Lesiones inoportunas, en 2011 una operación de urgencia en un testículo en pleno verano que te para tres semanas, llegar a un campeonato en gran forma y pasa lo del tic nervioso,... A base de insistencia, haciendo las cosas cómo las hago y siguiendo con mi progresión, a mis 26 años, lo mejor de mí queda por mostrarse. Espero hacer realidad un podio internacional en categoría absoluta, que ya me vale.