jueves, 20 de febrero de 2020

DUPLANTIS ES "SEMIHUMANO"


JUANMA BELLÓN
AS.com

“Sería injusto que siempre se me pidiera un récord”, avisaba Armand Duplantis. Y en Lievin (Francia), en su tercer asalto a la plusmarca mundial de pértiga que había batido dos veces en una semana (6,18 y 6,17) Mondo fue semihumano, porque falló tres intentos sobre 6,19. Pero sólo ‘semi’, porque ganó el concurso con 6,07 en un vuelo sobrado, tanto que hacía vaticinar un nuevo tope. La noticia fue que no lo hubo.
El estadounidense que defiende bandera sueca realizó un concurso basado en los capítulos anteriores de Torun y Glasgow. Esta vez ante 5.000 personas que llenaron el pabellón (el efecto Mondo funciona). En 5,60 arrancó como si fuera un entrenamiento, que continuó con 5,80 y 5,90. Todos saltos que valían más de seis metros. El listón para él estaba tan sólo como protocolo. Y así se quedó sólo, sin su amigo Sam Kendricks (acabó en 5,90) que ha denominado al prodigio de 20 años “la tormenta perfecta”.
En esa soledad ante la colchoneta y el listón se acercó al juez francés. 6,07 pidió primero. Otra vez facilísimo y aroma de gran gesta. De nuevo conversación. Era complicado llegar a un acuerdo idiomático entre el francés del árbitro y el inglés americano de Mondo. Se entendieron: 6,19. Tentativa de récord mundial. Ambiente calentísimo, pero esta vez los astros, la fuerza o la concentración no acompañaron. La primera tentativa tuvo un choque de piernas con la barra. Era cuestión de ajustar detalles, pero esta vez Duplantis se bloqueó por primera vez en 12 días.
Adiós al cheque de 50.000 euros y el récord se queda en 6,18, por ahora… “Hemos tenido dos intentos del récord del mundo de pértiga, porque Sandy Morris también lo intentó. No sé si el público volverá a ver algo así en su vida”, decía Mondo.
Porque este domingo compite en Clermont Ferrand, también en suelo francés, en el All Star de la pértiga, en casa de Lavillenie, con un pasillo de tarima flotante que hace despegar hacia las nubes y con afición entendida. Allí Duplantis tendrá lo que en teoría será última tentativa de este invierno. En teoría y por lo visto hasta ahora podría llegar a 6,20. Pero hay que hacerlo. Esta vez en Lievin la noticia fue que no hubo récord.

Jesús Gómez da otro paso en 1.500
A un nivel altísimo en Lievin estuvo Jesús Gómez, en 1.500 con 3:36.68, marca personal bajo techo y que hace presagiar un potente registro al aire libre. El burgalés planteó una carrera de menos a más, dejando hacer a los corredores africanos, el etíope Tefera (poseedor del récord mundial) y el keniano Keter. Y marchó con el polaco Lewandowski del que Gómez se deshizo y se fue a la caza de Keter y de Tefera, al que no alcanzó y se impuso con 3:35.64. Cuarto fue otro español como Nacho Fontes (3:38.41), cercano a su marca personal y Saúl Ordóñez fue undécimo (3:41.22).
Y Orlando Ortega repitió el duelo con Pascal Martinot-Lagarde en 60 vallas. En Val de Reuil ganó el español y en Lievin se impuso el francés con 7.47, su mejor marca del año, y Orlando fue tercero con 7.56. Ahora regresará a Valencia, su casa, para preparar el Nacional de Orense de la semana que viene.
Torrijos fue séptimo en triple, con 16,83, en un concurso de un nivel altísimo que se llevó el burkinés Pierre Hughes Zango, la gran sensación del invierno, con 17,51.

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