miércoles, 7 de diciembre de 2011

El Mouaziz: currante del atletismo


RAFAEL M. GUERRA

Cuando recibió la llamada tardó un buen rato en reaccionar. Descolgó el móvil mientras se le amontonaban apresuradamente sensaciones y extrañezas. A Enrique López Cuenca, el presidente de la Federación Andaluza de Atletismo y máximo representante del Club Nerja, le acababa de llamar Abdelhadi El Mouaziz. El corredor se ofrecía al club. «Me deben 8.000 euros y quiero irme al mejor club andaluz, quiero estar seguro, con alguien como tú, que me inspira confianza, con quien me sienta seguro», le había transmitido en la conversación telefónica.
Arreglaron pronto un contrato por un año, sin sueldo, sólo con primas e incentivos, más el apoyo logístico y el material del club. El dinero para ir tirando, para hacer frente al día a día, pagar el piso en Granada y sacar adelante a su mujer, a su pequeño Mohamed, de tres años, y al otro que está en camino y que nacerá en enero, le llega a Abdelhadi El Mouaziz con los triunfos en carreras populares. Como la de ayer, en la Maratón Ciudad de Málaga. El atleta marroquí, de 34 años, recogió un cheque de 1.500 euros tras llegar a la meta en 2h:19.22, más otros 300 por incentivos que recibirá de su club. Un pellizquito tras liderar la prueba desde el pistoletazo de salida. Incluso ya se puso en cabeza y se distanció del resto en la vuelta inaugural al estadio de atletismo.
El corredor del Nerja estableció el nuevo registro de la prueba y desposeyó a Juan Vázquez, que en la primera edición de la carrera había parado el crono en 2h:27.29. El perote llegó ayer en la cuarta plaza, con 2h:31.15, y regaló a sus paisanos un episodio de sufrimiento y amor propio inolvidable. Había pujado durante 30 kilómetros con Martín Fiz, excampeón del mundo y de Europa.
Llegó por delante de él a El Palo, pero de vuelta, el vitoriano ya le aventajaba en más de 200 metros en la zona del Ayuntamiento. Y tras patearse todo el Centro, de vuelta al estadio, vivió un «pajarón» de mil demonios. «Ya sé lo que es el muro de la maratón, corrí los últimos siete kilómetros con los ojos cerrados», relató en meta. La cruzó a las 11:32 del mediodía, exhausto. Y cuando lo hizo cayó al suelo, casi desmayado. Se vivieron momentos complicados, muy tensos. Su mujer y sus hijas gritaron: «Levántate, levántate», mientras lloraban. «Yo las escuchaba, pero no podía reaccionar», decía el perote, mientras a sus vecinos de Álora se les encogía el corazón en el graderío del estadio de atletismo.
En apenas unos minutos, tras la eficaz intervención de los sanitarios, la ansiedad se transformó en tranquilidad. Juan se recuperaba, a sabiendas de que había establecido, con su tiempo de 2h:31.15, el récord de España para mayores de 50 años. Martín Fiz corrió a abrazarle y a darle la enhorabuena. «Es un corredor muy bravo», admitía el vasco, que se había llevado la pugna que habían vivido durante la carrera y llegó en puesto de podio, en la tercera plaza, con 2h:27.39.
Fiz forzó la máquina, a pesar de que había venido a Málaga sólo para disputar «25 ó 30 kilómetros». Pero se vio con fuerzas y tiró «para la meta». Llegó tercero, por delante del primer malagueño en la clasificación. La segunda plaza la había ocupado Modesto Álvarez, con un tiempo de 2h:27.07, a un mundo de más de ocho minutos del ganador.
A partir de ahí comenzó el reguero de participantes. Cada uno, con una historia de superación en sus piernas. En total, llegaron a meta 635 corredores: 605 hombres y 30mujeres. La primera de ellas fue Gemma Arenas, de Almagro (Ciudad Real). Había vivido una interesante pugna con Cristina Alles. De hecho, la santanderina había dominado toda la prueba, pero en los últimos kilómetros, Gemma le echó el lazo y llegó primera, brazos en alto, con un tiempo de 2h:57.16. Se fundió a a su hijo Lucas, que le aguardaba tras la llegada. Alles lo hizo tan sólo siete segundos después. Tercera, y primera malagueña, fue la triatleta Beatriz Jiménez (3h.12.35). Otra demostración de carácter y raza.
Fueron los primeros, pero no los mejores. Por detrás, la marabunta de participantes transitaba por las calles de Málaga en un día espléndido para el peatón, aunque algo duro para el maratoniano. Demasiado sol y calor, y fuerte viento de cara en el tramo final, de vuelta al estadio de atletismo.
La organización, en manos únicamente del Ayuntamiento de Málaga, estuvo a un gran nivel. Fabuloso su trabajo. Todos los participantes, dos tercios menos que en la primera edición, tuvieron palabras de agradecimiento, por la buena gestión de la prueba y el excepcional recorrido. Y es que este año se cambió el polígono por el Centro histórico. Y, claro, no hubo comparación.
El ganador, Abdelhadi El Mouaziz, da lustre y nombre a la prueba. Su hermano Abdelkader ha conquistado las maratones de Nueva York, Londres, Berlín y Chicago. Y el propio Abdelhadi ha participado ya en tres Mundiales de Cross con la selección de Marruecos. El azul del Club Nerja de Atletismo llenará hoy periódicos y televisiones, y futuros carteles de la prueba. Una carrera llana, linda, muy malagueña, que sólo necesita de más empuje económico –el humano ya está– y de mayor participación de la ciudad. Nada que el tiempo y algo más de dinero no puedan arreglar.

2 comentarios:

Carolinarome66635 dijo...

ah que bien se ve esa carrera :) me gustaria algun dia poder participar en algo asi debe ser super :) Carolian - paginas web

Franfri dijo...

Yo estaba frente a Juan Vázquez cuando estaba, literalmente, cayendo desplomado. Se me ponían los vellos de punta al escuchar a su mujer y su hijar gritarle que se levantara. Tomé varias fotos, pero me da cosa colgarlas así, cayendo en redondo.

Un monstruo este Juan Vazquez