miércoles, 27 de enero de 2016

EDWIN MOSES, EL ATLETA INVENCIBLE

IVÁN DEVESA
http://desdelostacos.com/

Su juventud
Nacido en 1955 en Dayton (Ohio) fue un niño que no parecía indicar que podría ser una estrella del deporte. Pequeño, débil, gafas… y más preocupado siempre espoleado por su familia de prepararse académicamente y no deportivamente, tal es así que logró una beca para estudiar en Atlanta una ingeniería y compaginar siempre sus estudios con el deporte.
En su época de adolescente práctico el fútbol americano y el baloncesto antes de decantarse por el atletismo. Uno vez dentro del mundo del atletismo empezó por los 100mv para posteriormente quedarse definitivamente en los 400mv, donde haría historia.

Su explosión
En el año 1975 fue su inclusión en la élite del atletismo pero pese a ello no llegaba como uno de los favoritos a los Juegos Olímpicos de Montreal en 1976. Fue sin duda donde se dio a conocer definitivamente, proclamándose de forma absolutamente sorprendente como campeón olímpico con una gran superioridad y además con récord mundial, 47.63s cuando apenas había disputado 20 pruebas de vallas en su carrera. Fue el único atleta americano en ganar un prueba individual de atletismo en esos juegos, lo que hizo que se hablase aún más de él en su país.
La histórica racha victoriosa
Si ser campeón olímpico y con récord del mundo parece difícilmente mejorable, solo fue la punta de lanza de la tremenda carrera del atleta americano.
Después de disputar pocas pruebas en el 400mv ya era el campeón mundial y poseía el récord mundial, su maravillosa técnica de 13 pasos entre cada valla rozaba la perfección y al año siguiente de su éxito olímpico lograba mejorar su plusmarca mundial, dejándola en 47,45s.
Poco después perdía ante el alemán Harold Smith en Berlín, ante el que se tomaría la revancha días más tarde en la Copa del Mundo de Dusseldorf, su primero de tres triunfos en esta competición.
Donde comenzaba una de las rachas más gloriosas e impresionantes del atletismo, desde su derrota en Berlín frente a Harold Smith hasta su siguiente derrota, frente a su compatriota Danny Harris en Madrid en Junio del 87, transcurrieron 9 años, 9 meses y 9 días. Es decir, estuvo prácticamente 10 años sin perder ni una sola carrera, enlazando la friolera de 122 triunfos consecutivos, una de las mejores rachas victoriosas de la historia del atletismo.
Con todo merecimiento Edwin se convirtió en una leyenda no solo del atletismo sino del deporte, siendo el paradigma de la invencibilidad, gracias a su gran trabajo físico y sus duros entrenamientos.

Su excepcional Palmares
Durante esa gran rachas de 122 triunfos, su palmares se fue engrosando con grandes títulos, además de conseguir mejorar su tope mundial en la distancia.
Tras el triunfo en los Juegos del 76 y la Copa del Mundo del 77, repetiría triunfo en la Copa del Mundo del 79 disputada en Montreal (cabe recordar que por aquel entonces todavía no existía el campeonato del mundo cuya primera edición fue en 1983).
En 1980 no pudo participar en sus segundos juegos, debido al boicot en los Juegos de Moscú, donde no participaron los deportistas americanos. Pese a ello aprovecho el año para rebajar de nuevo su plusmarca mundial y dejarla en 47,13s.
En 1981 sumo su tercera medalla de oro consecutiva en la Copa del Mundo, al vencer en Roma.
El año 1983 fue sin duda otro genial año para él, mientras seguía sin perder ni una carrera en años, sumo el título mundial en los primeros Campeonatos del Mundo de atletismo celebrados en Helsinki.
Además unos días después, en la fecha de su cumpleaños, logró su última récord mundial con 47,02s en Coblenza. Ese registro es actualmente la segunda mejor marca de todos los tiempos, solo superada por la del también norteamericano Kevin Young en los Juegos de Barcelona con 46,78s.

Moses con él oro olímpico de Los Ángeles.
Tras no poder estar en los Juegos del 80, en el 84 conseguía en su país, en Los Ángeles su segunda medalla de oro olímpica al imponerse con 47,75s.
En 1986 lograba otra medalla de oro, en este caso en los Goodwill Games disputados en Moscú.
En 1987 fue cuando se trunco la racha de 122 triunfos y casi 10 años sin perder, pero pocas semanas después de esa derrota sumo un nuevo título mundial en Roma 87.
En el 88 correría su última temporada y pese a ya no ser el atleta invencible que había sido, participo en sus terceros Juegos, en Seúl y fue capaz de llevarse la medalla de bronce.

Su vida tras el atletismo
Tras su retirada del atletismo, fue inducido al Hall Of Fame del atletismo norteamericano en 1994. Se dedico al bobsleight, llegando a lograr una medalla de bronce en una prueba de la Copa del Mundo y sobretodo fue un icono de la lucha contra el doping, estando a la cabeza del Comité Olímpico Americano de sustancias prohibidas.
Además hizo algún intento de volver al atletismo ya acercándose a los 50 años
Sin ninguna duda Edwin Moses es uno de los atletas más legendarios, por su gran ética de trabajo, su gran técnica en la prueba de los 400mv, su carácter competitivo, su pasión por el deporte del atletismo y por su maravillosa racha de triunfos que lo convirtieron en la leyenda invencible.