jueves, 9 de febrero de 2012

UKHOV Y CHICHEROVA SE IMPONEN EN BANSKA BYSTRICA


En la competición de salto de altura en la ciudad eslovaca Banská Bystrica celebrada ayer miércoles se impusieron los rusos Ukhov y Chicherova con 2,33 metros y 2,00 metros, respectivamente. Jesse Williams, el actual campeón mundial, realizó su mejor marca del año en pista cubierta con un salto de 2,31 metros.

HOMBRES:

1. Ukhov (RUS) 2.33
2. Williams (USA) 2.31
3. Kabelka (SVK) 2.31
3. Baniotis (GRE) 2.31
5. Baba (CZE) 2.28
6. Barry (BAH) 2.28
7. Bondarenko (UKR)
7. Chesani (ITA) 2.25
9. Bubenik (SVK) 2.25
10. Horak (SVK) 2.20
11. Shapoval (UKR) 2.20
12. Tamberi (ITA) 2.20
13. Beer (SVK) 2.15;
14. Klausen (DEN) 2.15

MUJERES:

1. Chicherova (RUS) 2.00
2. Hellebaut (BEL) 1.96
3. Lowe (USA) 1.93
4. DiMartino (ITA) 1.93
5. Trost (ITA) 1.90
6. Spencer (LCA) 1.85
7. Melfort (FRA) 1.85
8. Dobrynska (UKR) 1.80
9. Kuntsevich (RUS) 1.80
10. Silnicova (CZE) 1.75

miércoles, 8 de febrero de 2012

"HAY QUE MOSTRAR AL MUNDO UN SISTEMA DE CONTROL EFECTIVO"



Dpa | Lausana (Suiza)

El director general de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), David Howman, admitió que los deportistas con más dinero tienen mejor acceso a productos prohibidos más sofisticados, aunque aseguró que la decisión final recae sobre la conciencia del atleta. "Probablemente eso es cierto", dijo Howman durante una entrevista con dpa. "Pero también es cierto que los mejores atletas son o bien buena gente o bien estafadores que quieren ganar dinero".

El neozelandés defendió también la condena de la TAS al ciclista español Alberto Contador, que consideró fundada "sobre la base de los hechos".

Pregunta: El caso de Contador terminó con una sanción de dos años. El TAS no vio como hecho probado que la ingesta de un filete de carne le llevara a dar positivo. El problema del clembuterol continúa y hay países en los que la carne está contaminada con esta sustancia...

Howman: El tribunal examinó todo y el atleta presentó 3.000 páginas de documentos. Al final, el tribunal decidió sobre la base de los hechos y determinó que la carne no estaba contaminada. En otros casos sabemos que puede haber un problema con la carne como en México o China, países a los que emitimos una advertencia.

Pregunta: ¿Se pueden llevar a cabo en estos países competiciones internacionales o campos de entrenamiento?

Howman: Se pueden celebrar allí, pero se tiene que exigir al anfitrión garantías de que los alimentos están limpios.

Pregunta: Hay planeados 6.500 controles antidopaje para los Juegos Olímpicos y Paralímpicos en Londres. Un récord.

Howman: Creo que es importante mostrar al mundo que los atletas del podio están limpios y que hay un sistema de control efectivo en las competiciones y en los entrenamientos.

Pregunta: ¿Cómo está la lucha entre los deportistas que se dopan y los que luchan contra el dopaje?

Howman: Hay algunos dopados muy hábiles que se proveen muy bien de sustancias. Pero les cuesta un gran esfuerzo.

Pregunta: ¿Es correcto el pensamiento de que los buenos atletas con mucho dinero reciben las mejores sustancias no detectables?

Howman: Es probablemente cierto. Pero también es cierto que los mejores atletas son o bien buena gente o bien estafadores que quieren ganar dinero.

Pregunta: En Alemania hay una controversia sobre un supuesto caso de manipulación de sangre. ¿Es la radiación ultravioleta de la sangre un método prohibido?

Howman: Es un método prohibido. Las investigaciones están en curso y vamos a ver qué pasa.

Pregunta: En los Juegos Olímpicos de Invierno de Turín 2006 ya hubo un caso de radiación ultravioleta de la sangre. Esquiadores de fondo austríacos y biatletas habrían utilizado este método. ¿Por qué la AMA precisó su código en 2011?

Howman: La ciencia se mueve continuamente. Aprendemos de la experiencia.

Pregunta: El TAS decidirá en marzo si la regla del Comité Olímpico Británico (BOA) de prohibir de por vida participar en Juegos Olímpicos a deportistas que se hayan dopado es compatible con el código de la AMA. ¿Qué pasa si el TAS determina que la regla es una violación del cógido?

Howman: Entonces el BOA deberá cambiar la regla. Así de simple.

Pregunta: ¿Podrían entrar a formar parte del código de la AMA esta suspensión olímpica de por vida y la 'regla Osaka' del Comité Internacional Olímpico (CIO), anulada ya por el TAS y según la cual un deportista sancionado por dopaje a más de seis meses no podrá participar en los próximos Juegos?

Howman: Estamos abiertos a cualquier sugerencia sensata que funcione en la práctica. También debe incluir los derechos humanos y los derechos de los atletas. Un atleta limpio podría decir que se sancione de por vida a los dopados, pero un defensor de los derechos humanos diría que eso no se puede hacer. Tenemos que mantener el equilibrio con todas las penas que establezcamos.

Pregunta: ¿Cuáles son las posibilidades de que se introduzca la sanción de por vida?

Howman: No me toca decidirlo a mí, sino a los miembros. Pero es una posibilidad.

Pregunta: ¿Cuál es actualmente la mayor amenaza para el deporte limpio?

Howman: Es el submundo criminal, que proporciona sustancias dopantes a entrenadores y atletas y que gana mucho dinero con el comercio.

PHELPS ENCUENTRA INSPIRACIÓN EN NUEVA YORK



TERRA

Para el nadador estadounidense Michael Phelps, la inspiración se presenta de todas formas y tamaños.
En una visita fugaz a Nueva York para la presentación global de la campaña "Wash In Confidence", de la firma Head and Shoulders', el deportista olímpico más condecorado encontró inspiración en dos lugares diferentes.
Primero, el nadador presenció el caos y el entusiasmo de un millón de personas en las aceras de la ciudad de Nueva York participando de un desfile de celebración por el triunfo de los Giants en el Super Bowl de fútbol americano.
Luego, el nadador más veloz del mundo visitó un club deportivo ubicado en el Bronx, al que apoya a través de una fundación que creó tras ganar ocho medallas de oro en los Juegos de Pekín 2008.
Alrededor de una docena de niños del Bronx, que entrenan en una modesta piscina de seis andariveles y unos 23 metros de longitud, tuvieron la posibilidad de nadar junto a Phelps y de interrogarlo sobre cómo llegó a la cima, cuántos largos hace por día, lo que come y cuántas veces se lava el cabello.
Para Phelps, el propósito del programa es enseñar a niños a nadar e inspirarlos a alcanzar sus metas. Pero los beneficios son mutuos y el estadounidense también encuentra inspiración en ellos.
"Estoy aquí para ayudar a estos chicos a entender que cualquier cosa es posible", dijo Phelps a Reuters en una entrevista antes del evento de Head and Shoulders' en Manhattan.
"Lo más importante es transmitir ese mensaje, que todo lo que uno quiere lograr, si uno lo quiere mucho, (puede lograrse). Creo que es algo que mucha gente sabe pero que no se da cuenta lo real que es", agregó.

INSPIRADO POR LOS GIGANTES
A pesar de ser un seguidor devoto de los Ravens de Baltimore, Phelps también encontró inspiración al ver cómo los Giants de Nueva York consiguieron algo que muchos creían imposible.
Contra todos los pronósticos, el equipo ganó seis partidos consecutivos que de otro modo lo habrían dejado afuera de la pelea y culminaron la hazaña con una victoria por 21-17 sobre los Patriots de Nueva Inglaterra el domingo en el Super Bowl.
"Mucha gente los descartaba. Es lo mismo en cualquier otro deporte, uno tiene que estar listo en cualquier momento, y los que están preparados siempre ganan", remarcó Phelps.
"Cualquier cosa puede pasar, nada puede darse por sentado, uno tiene que estar listo y prepararse para ir por ello", añadió.
Phelps ha seguido la liga estadounidense de fútbol americano (NFL) durante toda su vida y tuvo la oportunidad de reunirse con algunos de los mejores jugadores del deporte. Dijo que no le sorprendía que compartieran muchos intereses.
"La primera vez que estuve con (el jugador de los Colts de Indianápolis) Peyton Manning sólo quería hablar de fútbol (americano) y él sólo quería hablar de natación, así que fue una conversación agradable", recordó el multicampeón olímpico.
"Soy un hincha acérrimo de los Ravens y de la NFL, es mi momento favorito del año. La veo cada domingo, cada lunes. Estoy pegado a la televisión en el Super Bowl y en todos los partidos del campeonato, es el único gran deporte que sigo por televisión", destacó.

lunes, 6 de febrero de 2012

RÁNKING U.S.A. INDOOR, A 05-02-2012


HOMBRES
60 metros
6.55 Harry Adams USA
6.59 Ryan Milus USA
6.59 Jeffery Demps USA
6.60 Reggie Dixon USA
6.61 Keith Ricks USA
6.62 Trell Kimmons USA
6.62 Isiah Young USA
6.63 D'Angelo Cherry USA
6.63 Evander Wells USA
6.63 Joshua Norman USA

200 metros
20.63 Gil Roberts USA
20.82 Akheem Gauntlett USA
20.94 Ameer Webb USA
20.95 Joshua Scott USA
20.96 Tavaris Tate USA
20.99 Aldrich Bailey USA
20.99 Prezel Hardy USA
21.06 LaShawn Butler USA
21.07 Zye Boey USA
21.12 Torrin Lawrence USA

400 metros
45.99 Gil Roberts USA
46.22 A Frankie Wright USA
46.40 Joshua Scott USA
46.57 Ben Skidmore USA
46.60 Caleb Williams USA
46.73 Akheem Gauntlett USA
46.87 Ricky Babineaux USA
46.93 Marcus Boyd USA
46.93 Ricco Hall USA
47.02 Dominic Smith USA

800 metros
1:47.14 Joey Roberts USA
1:47.22 Sean Obinwa USA 0
1:47.70 Tevan Everett USA
1:47.86 Mason McHenry USA
1:47.98 Michael Rutt USA
1:48.24 Casimir Loxsom USA
1:48.34 Rob Novak USA
1:48.55 Brian Gagnon USA
1:48.58 Erik Sowinski USA

Milla
3:56.51 Jeff See USA
3:56.85 Cory Leslie USA
3:57.10 Galen Rupp USA
3:58.23 Andrew Bayer USA
3:58.33 Ryan Hill USA
3:58.49 Timothy Ritchie USA
3:58.65 Craig Miller USA
3:59.40 Liam Boylan-Pett USA
3:59.98 Christian Gonzalez USA
4:00.13 De'Sean Turner USA
4:00.54 Riley Masters USA

3000 metros
7:45.80 Garrett Heath USA
7:46.19 Matthew Centrowitz USA
7:50.14 Elliott Heath USA
7:50.18 Chris Derrick USA
7:52.92 George Alex USA
7:56.21 Erik van Ingen USA
7:56.28 Joe Stilin USA
7:58.20 Matt Elliott USA
7:58.38 Brendan Gregg USA
7:58.85 Andrew Bayer USA

60 metros vallas
7.49 Jarret Eaton USA
7.54 Kevin Craddock USA
7.58 Fred Townsend USA
7.59 Ronnie Ash USA
7.60 David Oliver USA
7.61 Dexter Faulk USA
7.62 Aries Merritt USA
7.66 Jeff Porter USA
7.67 David Payne USA
7.67 Omo Osaghae USA

Altura
2.31 Erik Kynard USA
2.29 Jesse Williams USA
2.26 Andra Manson USA
2.25 Dusty Jonas USA
2.24 Zach Riley USA
2.24 Jamie Nieto USA
2.24 Major Clay USA
2.24 Ricky Robertson USA
2.24 Keith Moffatt USA
2.24 Donte Nall USA

Pértiga
5.80 Brad Walker USA
5.60 Derek Miles USA
5.52 Mark Hollis USA
5.51 Jack Whitt USA
5.50 Andrew Irwin USA
5.50 Victor Weirich USA
5.41 Jordan Scott USA
5.41 Scott Roth USA
5.40 Rory Quiller USA
5.40 Rob Simmons USA

Longitud
8.10 Marquise Goodwin USA
8.04 Ashton Eaton USA
8.00 Norris Frederick USA
7.96 Will Claye USA
7.94 Bryce Lamb USA
7.87 Mychael Stewart USA
7.77 Jarod Tobler USA
7.76 Devin Field USA

Triple Salto
16.69 Will Claye USA
16.60 Ryan Grinnell USA
16.50 Aarik Wilson USA
16.44 Alphonso Jordan USA
16.35 Josh Como USA
16.34 Omar Craddock USA
16.30 Marcus Robinson USA
16.28 Troy Doris USA
16.25 Brandon Roulhac USA
16.20 Nkosinza Balumbu USA


Peso
21.87 Reese Hoffa USA
21.29 Ryan Whiting USA
21.27 Adam Nelson USA
21.01 Christian Cantwell USA
20.77 Justin Rodhe USA
20.54 Zach Lloyd USA
20.44 Cory Martin USA
20.30 Kurt Roberts USA
20.29 Ryan Crouser USA
19.63 Stephen Saenz USA

Heptatlón
6022 Gunnar Nixon USA
5971 Gray Horn USA
5939 Japhet Cato USA
5920 Kevin Lazas USA
5809 Cory Holman USA
5748 Isaac Murphy USA
5690 Eric Broadbent USA
5677 Wesley Bray USA
5677 Dave Grzesiak USA
5673 Josh Kettlewell USA


MUJERES

60 metros
7.17 Barbara Pierre USA
7.21 LaKya Brookins USA
7.23 Octavious Freeman USA
7.23 Lauryn Williams USA
7.24 Brittney Reese USA
7.25 Dezerea Bryant USA
7.26 Alexandria Anderson USA
7.27 LaKeisha Lawson USA
7.31 Jessica Young USA
7.32 Stormy Kendrick USA

200 metros
23.18 Sanya Richards-Ross USA
23.25 Kimberlyn Duncan USA
23.46 Tiffany Townsend USA
23.49 Rebecca Alexander USA
23.49 Leslie Cole USA
23.51 Dezerea Bryant USA
23.51 Marlena Wesh USA
23.54 Dominique Duncan USA
23.56 Aurieyall Scott USA
23.58 English Gardner USA

400 metros
51.45 Sanya Richards-Ross USA
52.84 Jernail Hayes USA
52.95 Dominique Blake USA
53.13 Cassandra Tate USA
53.34 Fawn Dorr USA
53.38 Ebony Eutsey USA
53.44 Lanie Whittaker USA
53.45 Regina George USA
53.47 Tiffany Williams USA
53.50 Jessica Cousins USA

800 metros
2:02.32 Phoebe Wright USA
2:02.37 Maggie Vessey USA
2:02.37 Erica Moore USA
2:02.71 LaTavia Thomas USA
2:03.37 Stephanie Charnigo USA
2:03.79 Charlene Lipsey USA
2:03.93 Stephanie Brown USA

Milla
4:34.62 Brenda Martinez USA
4:36.94 Kristen Gillespie USA
4:37.12 Sara Vaughn USA
4:37.29 Jordan Hasay USA
4:37.30 Amanda Winslow USA
4:37.41 Abbey D'Agostino USA
4:37.53 Becca Friday USA
4:38.91 Emily Sisson USA
4:39.04 Lauren Penney USA
4:39.11 Ashley Miller USA

3000 metros
8:54.75 Sara Hall USA
8:55.06 Shannon Rowbury USA
8:58.30 Elizabeth Maloy USA
8:58.70 Jennifer Simpson USA
9:08.51 Lauren Bonds USA
9:12.51 Jillian King USA
9:12.83 Natosha Rogers USA
9:14.75 Alexi Pappas USA
9:15.45 Kathy Kroeger USA
9:15.56 Aisling Cuffe USA


60 metros vallas
7.89 LoLo Jones USA
7.94 Kristi Castlin USA
7.98 Yvette Lewis USA
8.04 Christina Manning USA
8.05 Loreal Smith USA
8.05 Danielle Carruthers USA
8.07 Brianna Rollins USA
8.12 Vanneisha Ivy USA
8.13 Jasmin Stowers USA
8.15 Michaylin Golladay USA

Altura
1.97 Brigetta Barrett USA
1.94 Chaunté Howard Lowe USA
1.88 Rebecca Christensen USA
1.84 Barbara Nwaba USA

Pértiga
4.88 Jennifer Suhr USA
4.42 Becky Holliday USA
4.42 Kylie Hutson USA
4.42 Janice Keppler USA
4.40 Lacy Janson USA
4.38 Morgan Leleux USA
4.32 Katy Viuf USA
4.32 Bethany Buell USA
4.30 Samantha Sonnenberg USA
4.27 April Kubishta USA


Longitud
6.71 Brittney Reese USA
6.48 Vashti Thomas USA
6.47 Leah Eber USA
6.45 Funmi Jimoh USA
6.38 Chelsea Hayes USA
6.37 Tori Bowie USA
6.35 Brianna Glenn USA

Peso
19.62 Jillian Camarena-Williams USA
18.49 Tia Brooks USA
18.42 Sarah Walker USA
17.77 Alyssa Hasslen USA
17.52 Rebecca O'Brien USA
17.47 Jeneva McCall USA
16.98 Tiffany Howard USA
16.91 Abigail Ruston USA
16.85 Brittany Smith USA
16.64 Felisha Johnson USA

VUELVE MICHELLE PERRY Y PRIMER DUELO CAMPBELL-FELIX EL SÁBADO EN FAYETEVILLE



LISTA DE INSCRITOS DEL USA CLASSIC DEL SÁBADO DÍA 11 DE FEBRERO:

HOMBRES

60 metros
Wallace Spearmon
Darvis Patton
Churandy Martina
Shawn Crawford
Lerone Clarke
Ivory Williams
Richard Thompson
Justin Gatlin
Trell Kimmons
Gerald Phiri
Mookie Salaam
Kimmari Roach
Brandon Byram
Justin Warner
Mark Burns
Jared Connaughton

400 metros
Kirani James
David Neville
Demitrius Pinder
Johnny Dutch
Jamaal Torrance
LaJerald Betters
Tabari Henry
Calvin Smith
Joshua Smith

Milla
Leo Manzano
Dorian Ulrey
Jeff See
Ciaran O'Lionard
Amine Laalou
Silas Kiplagat
Caleb Ndiku
Henok Legesse
Jack Bolas - Pacer

2 Millas
Galen Rupp
Michael Coe
Andrew Bumbalough
Tim Ritchie
Stephen Pifer
Craig Miller

Peso
Dylan Armstrong
Ryan Whiting
Cory Martin
Amin Nikfar



MUJERES

Longitud
Brittney Reese
Funmi Jimoh
Hyleas Fountain
Jamesha Youngblood
Bianca Stuart
Janay DeLoach
Tori Polk

60 metros
Allyson Felix
Veronica Campbell-Brown
Alexandria Anderson
Kaya Brookins
Muna Lee
Marielle Ahure
Tahisha Harringan
Odumola Osayomi
Porscha Lucas
Jeneba Tarmoh
Chandra Sturrup
Kimberlyn Duncan
Simone Hackett

1500 metros
Treniere Moser
Anna Pierce
Frances Koons
Brenda Martinez
Sara Vaughn
Tizita Bogale
Siham Hilali
Bertukan Feyisa
Heather Dorniden
Mardrea Hyman – Pace

60 metros vallas
Michelle Perry
Dawn Harper
Ginnie Powell
Tenaya Jones
Hyleas Fountain
Phylicia George
Nikita Holder

Peso
Jillian Camarena-Williams
Michelle Carter
Sarah Walker
Cleopatra Brown
Tia Brooks
Alyssa Hasslen

YAGO LAMELA: "ME QUEMÉ"


Aida Valcuende / OVIEDO

Es cierto que tenía una alta consideración de sí mismo cuando competía en salto de longitud. Tan cierto como que España tenía pocos héroes a los que adorar cuando él se convirtió, en el año 99, en la estrella mediática de todo un país. Y eso, cuanto menos, asusta. El fútbol y la selección no eran la fábrica de sueños que ahora conocemos, tampoco la Fórmula Uno o el ciclismo, sin un ídolo claro tras Indurain y sus cinco Tours. Y en medio de este entuerto va Yago Lamela y vuela hasta los 8,56.
La imagen que trasciende de él, sin embargo, es la de un ser distante, frío y un poco arrogante. Pero ése no es el único Lamela que existe. Tiene más caras y todas ellas aparecieron en esta entrevista. Su vestimenta moral, ésa que le hacía parecer altivo, se ha pasado de moda. Yago es afable, sonriente, bromista. Pero lo más importante es que se ha deshecho de su timidez, la culpable de esa barrera infranqueable entre el ídolo y el público.

¿Cómo es el día a día de Yago Lamela?
Pues ahora resido en Avilés y me estoy preparando en la UNED, a distancia, donde intento acabar, al fin, la carrera de informática. Y digo ‘al fin’ porque es la tercera vez que la empiezo. No pude terminar antes los estudios porque me dediqué por entero al atletismo. Estoy bastante motivado porque veo que hay muchos campos en el mundo de las computadoras que me interesan mucho. Y como estudié durante dos años en inglés, en Iowa, pues tengo la posibilidad de, cuando termine aquí, irme al extranjero. Mi objetivo ahora mismo es hacer una carrera profesional decente.

¿Le gustaría regresar a Estados Unidos quizá?
Sí, siempre es una posibilidad. Hay varias universidades europeas que también me interesan para hacer un máster. Y la opción de California siempre la he barajado si me aceptan, claro. Intentaré sacar buenas notas para ello.

Y el deporte, ¿seguirá formando parte de su vida allá donde fije su residencia?
Aún continúa siéndolo pero a una escala menor. Voy al gimnasio cada día, estoy empezando a correr, y nunca se sabe. Tengo 34 años y a lo mejor, dentro de dos o tres, si veo que estoy corriendo bien, pues quizás me dé por participar en alguna competición de veteranos o algo así. Pero el atletismo tendrá ya un segundo plano.

¿Qué recuerdos guarda con especial cariño de su etapa como deportista de élite?
Mis mejores recuerdos siempre fueron las competiciones en las que mejoraba mi marca cuando estaba en las categorías inferiores. No me importaba ser primero, segundo o tercero, pero sí mejorar mi registro personal. Y cada vez que lo conseguía, era una satisfacción inmensa.

¿Es cierto que empezó a practicar sus saltos en la playa?
Más bien es una historia que cuenta repetidas veces mi padre. Estábamos con otros niños en la playa de Xagó y se le ocurrió hacer un juego con nosotros. Pintó una raya en la arena y esperó a ver quién saltaba más. Es algo típico cuando eres niño, aunque he de confesar que, a día de hoy, todavía me da por hacerlo. Mi padre vio que saltaba bastante. Por aquel entonces estaba haciendo cross, carreras de fondo, y me iba regular. Y en cuanto al salto, se veía que tenía más y mejores cualidades para despuntar. Entonces me metió por ahí, a competir en saltos. Así empecé.

Y llegó la hora del triple salto antes que la longitud…
Sí. El pálpito que sintió mi padre lo corroboró Carlos Alonso después, mi primer entrenador en Avilés. Fue él quien me dijo que era mejor que optara por el salto.

¿Recuerda su primer vuelo sobre la arena?
Sí, fue en Oviedo, en el Palacio de los Deportes. Tenía 8 años y salté 3,80 metros en una competición de benjamines (risas).

Con 13 años ya saltaba seis metros. Con 15, siete, y con 18, superó los ocho…
Eran todo alegrías. Cada año mejoraba medio metro de marca hasta que, por desgracia, tuvo que llegar el momento en el que la progresión sólo podía ser de diez centímetros, después cinco, y luego ya…

¿Y qué explicación tiene una progresión tan meteórica? En su mejor momento llegó a decir que sólo entrenaba dos horas al día.
El trabajo que te había llevado a estar fenomenal ya estaba hecho. Y lo que quedaba por delante era más bien una labor técnica que otra cosa. Por ese motivo entrenaba sólo una hora y media, más o menos. Pero venía de ensayar cinco, también hay que tenerlo en cuenta. En época de competición, lo que había que hacer era tratar de afinar toda la técnica y entrenamientos muy intensos y muy cortos. Por ese motivo dije que entrenaba poco. No fue por tirarme un farol (risas).

¿Qué pasó por su mente cuando saltó 8,56 en Maebashi?
Yo siempre lo defino como mi salto límite porque afiné todo al cien por cien, y salió. La alegría fue inmensa. Además, sabía que había batido el récord de Europa. Lo había mirado unos días antes para asegurarme en cuánto estaba. Ví que era de 8,49 y pensé que quizás, a lo mejor algún día en mi carrera deportiva, lo conseguiría. Y tan sólo unos días después, llegó. Luego vino Pedroso con su mazo, hizo su mejor marca y acabamos en la posición lógica que era él primero, con 8,62, y yo segundo. Hicimos los dos nuestro récord. Recuerdo que quedábamos por saltar los dos para concluir la final. Yo salté 8,56 y me senté. Pensé que si él no hacía un salto nulo, tal y como estaba de fuerte, me superaría. Y así fue. Lo primero que vi desde mi sitio fue la bandera blanca, y lo que llegaría después, ya me lo había imaginado. Pero la plata estuvo genial.

Pedroso era su ídolo. Luego se convirtió en rival. ¿Cómo se digiere eso?
La verdad es que es una auténtica pasada conocer a alguien a quien admiras tanto, pero es difícil explicar lo que se siente. En mi adolescencia, poquitos años antes, me había pasado los días observándole por la televisión y, de repente, me vi en un calentamiento, junto a él, peleando por un campeonato del mundo. Intentaba mirarle con superioridad pese a todo. Y, aunque estaba flipando con lo que me estaba ocurriendo, me repetí a mí mismo que tenía que ganar la competición. Fue un cruce de emociones.


Y cuando pudo conocer a Pedroso más de cerca. ¿No pudo sacar siquiera un pequeño defecto o continuó siendo un mito?
No pude porque es un tío genial. Es un crack. Hoy en día tenemos muy buena relación. No hay que negar que existía cierto pique cuando competíamos, pero puramente deportivo. Hemos continuado la amistad ahora que ambos estamos retirados.

¿Mantiene algún contacto con atletas de su época?
Sí, sobre todo a través de facebook, donde se ha creado una red de atletas españoles donde todos nos ponemos un poco al día.

A partir de su hazaña en Japón la prensa empezó a hablar del ‘Efecto Lamela’. Con él desapareció la palabra intimidad de su vocabulario. ¿Tan mal llevó el hecho de pasar a ser una persona conocida?
Mal no, fatal. Estaba acostumbrado a ser anónimo. Recuerdo que ni siquiera tenía carnet de conducir y debía coger el autobús para desplazarme a todas partes con el consiguiente riesgo de que te vieran más personas. La gente me decía cosas por la calle y eso me creaba mucha presión y mucha ansiedad. Al principio era incomprensible para mí porque si hubiera sido un futbolista famoso o algo así… pero se trataba del atletismo, de un deporte muy amateur . Traté de manejarlo de la mejor forma posible. Hice lo que pude. Intenté atender a la gente, pero también es verdad que muchas veces me escapé.

¿Y qué le decía la gente por la calle?
Me animaba. Pero yo era muy tímido. Sigo siéndolo, pero mucho menos que antes. Que todo el mundo, de repente, me mirara, me causaba agobio. Me comía un sandwich y tenía cien ojos sobre mí observándome. Lo pasé mal. Quizá haberme sacado el carnet de conducir hubiera sido una buena idea.

Para mucha gente no resultó una persona cercana. ¿A usted le llegaba esta impresión?
Entiendo que marcaba mucho las distancias. Pero es que, si no lo hubiera hecho, no lo habría llevado bien. No era una persona excesivamente sociable, por lo que necesitaba mantener una actitud más fría con el público para centrarme más en el deporte. ¿Consecuencia? Di una imagen bastante mala, de chulo, de creído. Soy consciente. Lo entiendo, y fue fallo mío. Tenía que haber gestionado las cosas de otra manera, aunque no tenía ni idea de cómo hacerlo. Tampoco tuve a nadie que me supiera asesorar. Y la gente vio un Yago que no se corresponde con la realidad. Quien me conoce, lo sabe. Lo que más rabia me da de todo esto es que en Asturias también dejé esas impresiones malas. Creo que he cambiado y que los años me han hecho sobrellevar mejor mi timidez.

¿Quién era su apoyo en ese momento?
Tenía un mánager, pero se encargaba más de temas económicos. Y también estaban mis padres, que igualmente se encontraban en shock por todo el revuelo.

¿Qué hubiera pasado si el talón de Aquiles hubiera sido más generoso con usted?
Creo que hice una cosa mal en mi carrera deportiva y fue que me entrenaba por encima de lo que mi cuerpo podía aguantar. Eso me llevó a hacer una carrera muy explosiva pero muy corta. Si hubiese entrenado para conseguir el noventa en lugar del ciento diez por cien habría durado más años en competición. Pero claro, es fácil sacar conclusiones desde la distancia. Cuando tienes 22 años es lógico que vayas a por todas. Tenía que haberme tomado las cosas con más calma.

¿Influyó en sus lesiones el hecho de cambiar tantas veces de entrenador?
El cambio a Rafa Blanquer convirtió el entrenamiento en algo más duro y exigente, pero también es verdad que me hizo pasar de un salto inferior a ocho metros a uno de 8,50 en el año 2003. Yo creo que al final la exigencia del propio deporte y la excesiva exigencia sobre mí mismo fueron más culpables que nadie.

¿Saltar 8,56 es producto del trabajo o hay algo de talento natural en ello?
No soy un portento natural. Lo mío ha sido disciplina y determinación. Yo he visto a gente con mucho más talento natural que yo y se ha quedado en el camino. No estaban tan interesados. Para mí la vida era el salto de longitud. Y nada más. Mi devoción fue lo que me llevó a saltar tanto.

¿De qué se siente más orgullo en su etapa como deportista?
De mi perseverancia. De levantarme varias veces a pesar de que mi talón me decía otra cosa. De empezar tantas veces de cero y resistir. De haber competido dando el máximo de mis posibilidades. El cuerpo puede dar mucho de sí si se tiene disciplina y pienso que, en este sentido, nunca fallé.

¿Tuvo algún momento de debilidad?
No porque me encantaba competir, no así los entrenamientos (risas). La época más dura fue a partir del 2004, cuando pasé por varias operaciones. Veía que mis mejores años transcurrían en medio de lesiones y dolores. Recurrí incluso a la acupuntura…¡y me funcionó! Pude volver a entrenar y mejorar otra vez con Azpeitia y, una semana antes de competir en casa, en una cita tan especial para mí como era el Meeting de Avilés, me machaqué lo tendones en un entrenamiento erróneo. Ahí se acabó todo.

El atletismo fue el amor de su vida. ¿Qué le apasiona ahora?
Hago música. Tengo un estudio casero. Y el tema de la ingeniería y las computadoras también me gusta mucho. No es tan emocionante ni tan estimulante como el atletismo, pero bueno.

¿Y qué tipo de música le distrae?
Música electrónica tipo ambient, y también melódica. Intento parecerme, aunque sólo sea un poquito, a mis ídolos que son Jean Michel Jarre o Vangelis.

¿Sigue en tratamiento por depresión?
Sí, pero con mucha menos medicación que al principio. Estoy bien. Me había quemado del todo. Tuve que asimilar demasiados fracasos y hubo un momento que todas las circunstancias que me rodeaban eran negativas, y me hundí. Nunca pensé que me pasaría a mí. Pero la mente tiene sus límites. Cuando las cosas no salen como quiero me agobio mucho. Y supongo que yo soy como el resto de los mortales, que también puedo padecer depresión. Mi vida era la competición y, cuando eso se acabó, me quedé vacío. Y tuve que empezar a salir de mi burbuja, del pequeño mundo que me había formado, y restablecer las relaciones con mi familia y con mis amigos. No es que fueran malas. Simplemente me había aislado demasiado.

¿Viajar sigue siendo un buen método para evadirse?
Uno de los mejores. Me encanta viajar. Era otra de las cosas buenas que me ofrecía el atletismo. Tengo que recuperar más la costumbre de coger el coche y emprender camino allá donde me acojan mis amigos. En cuanto acabe los exámenes, no tardaré en hacerlo. Recuerdo que me encantó Sydney, los australianos, y Japón, por la diferencia cultural. Son sitios a los que me gustaría regresar. Cuando haya dinero, tal vez. Todavía tengo unos ahorrillos de mi etapa como deportista pero…¡hay que ser responsable y guardarlos para el máster! ¿Y la lectura? También me gusta mucho. Leo sobre todo ensayos, no tanto novelas u otro tipo de géneros. Ahora mismo estoy estudiando electromagnetismo en la universidad y me han pasado un libro que fue escrito en 1910 sobre la historia de la electricidad que tiene una visión de la época muy curiosa sobre el tema.

¿Qué va a pasar con el atletismo español? ¿Saldrá de sus horas bajas?
Hay que creérselo más. Es el gran problema que siempre hemos tenido y que seguimos teniendo. El atletismo es un deporte accesible para la gente. No hay más que lanzarse a correr, a saltar, a lanzar. Exige una inversión de tiempo pero no un derroche de medios. Y son muchos los que los practican y hay gente muy buena. España parece que va siempre pidiendo permiso para entrar en la lucha por las medallas. Y lo que tiene que hacer es entrar de frente, sin titubeos, sin preguntar.

"TRABAJO DURO Y ACTITUD"



CARLOS ARRIBAS ElPaís.com

La revista Track and field news habla directamente de la "locura del maratón"; el septuagenario italiano Renato Canova, que lleva tanto tiempo entrenando maratonianos en Kenia que se ha convertido en el gurú indiscutible de la especialidad, habla, apropiadamente, de "nueva era"; Patrick Makau, él, lo resume así: "Los dos extremos son lo más emocionante, lo más atractivo, del atletismo ahora mismo. Los 100 metros, por Usain Bolt, y el maratón, por la cantidad de kenianos que hemos bajado de 2h 4m y 2h 5m los dos últimos años".
A Patrick Makau, de 26 años, la autoridad para opinar se la ofrece una marca, 2h 3m 38s, una ciudad, Berlín, y una fecha, 25 de septiembre de 2011. Aquel día, en la capital alemana, Makau logró el récord del mundo de los 42.195 metros rompiendo, en el proceso, la marca, las piernas y el alma del anterior plusmarquista, Haile Gebrselassie, que se retiró asfixiado después de intentar seguir inútilmente un sorprendente cambio de ritmo en zigzag de Makau pasada la media maratón. "En una carrera se trata primero de derrotar al rival y después de ir a buscar la mejor marca, el récord. Así fue en Berlín, donde corrí para cansar y romper a Gebrselassie y después fui a por el récord. Si hubiera corrido de otra manera, pensando en el récord mundial desde el principio, habría bajado la marca medio minuto por lo menos", dice Makau en Granollers, donde ayer corrió una media maratón, la primera prueba desde Berlín, en la que fue derrotado por el frío y por el español Carles Castillejo (1h 2m 37s).
La historia del atletismo, y la del maratón, claro, se puede construir como un rosario de fechas, marcas y personas. Aquel día berlinés es uno de los momentos simbólicos, por supuesto, pero para que se produjera antes debieron pasar algunas cosas al comienzo del siglo, como el paso de Paul Tergat y Haile Gebrselassie de la pista a la carretera al final de sus carreras: ambos batieron el récord del mundo (Tergat fue el primero que bajó de 2h 5m; Gebre, de 2h 4m) y mostraron por donde estaba el futuro. "Tergat fue un modelo y un ejemplo. Es de Ngong, como yo, y voy a visitarle a veces y a hablar con él", dice Makau, a quien, cuando posa para la fotografía, al engañoso sol de la puerta del hotel, le castañetean los dientes, le tiembla el cuerpo, y lo combate con esa mirada dura, seria, y también asustada. "Pero todo, la revolución del maratón, empezó con Wanjiru. Él nos mostró el camino a los jóvenes".
Sammy Wanjiru, fallecido en circunstancias misteriosas el pasado año, fue el primer campeón olímpico de maratón keniano. Lo consiguió en Pekín en 2008. Ganó a los 21 años y corriendo agresivamente desde el principio, sin miedo. Batió el récord olímpico con 2h 6m 32s pese al calor, la humedad y la contaminación. También demostró que no hay que ser un viejo de vuelta de la pista para brillar en el maratón. "Yo decidí empezar directamente en pruebas de carretera y no de pista sencillamente por el dinero. En los maratones hay mucho más dinero que en la pista, y yo necesitaba dinero para ayudar a mi familia, que era pobre. No podían mantenerme ni yo a ellos", dice Makau, cuyos ingresos anuales, amasados con la participación en un par de maratones, varias medias y diversas pruebas de carretera más, se calculan en millón y medio de dólares. "Mi carrera durará menos años, pero ganaré más".
Aparte del dinero que atrae a los jóvenes de gran valor atlético al maratón, Canova piensa que otra clave de la revolución keniana que acerca al maratón a pasos agigantados a la barrera de las dos horas es la transformación de la ciencia del entrenamiento gracias a los conocimientos fisiológicos y a la calidad genética de los atletas. Makau también está de acuerdo, claro. "Trabajo, trabajo duro y actitud. Y, claro, genética", dice. "Yo vivo y me entreno en Ngong, cerca de Nairobi, a casi 2.000 metros, una zona montañosa. Las carreteras están en cuesta y los entrenamientos son muy duros. Hago 30 kilómetros diarios en dos sesiones y también trabajo en la pista, hago series para ganar velocidad. Soy muy fuerte y esa es la clave para los cambios de ritmo en zigzag con los que rompí a Gebre en Berlín. Pero no tengo entrenador, solo mánager. Yo soy mi propio entrenador".
La vida de Makau este bisiesto y, por lo tanto, olímpico 2012 girará alrededor de Londres. En abril correrá el famoso maratón de la capital británica. "Y a Londres espero volver en verano, a los Juegos", dice. "Aunque va a ser muy complicado clasificarse para el equipo olímpico. Estamos en una preselección de seis y tenemos que quedar tres. Los Mutai, Mosop, Kipsang, el campeón del mundo Kirui, yo mismo... Y los que aún pueden debutar en la distancia". Y quizás sea este hecho, el de que el recordman mundial pueda no tener hueco en su equipo nacional, el que con más claridad exprese de qué va esto de la revolución del maratón.