martes, 25 de junio de 2013

BALANCE DE LOS U.S. TRIALS (MUJERES)



JOSÉ MANUEL MORENO. "OCHO CALLES".

Como decíamos en el repaso a la actuación de los hombres, en el apartado femenino es en el que se ha puesto en valor un brutal cambio generacional. Un ejemplo: si hace solo un año nos dicen que las tres representantes americanas (aparte Carmelita Jeter) en Moscú iban a ser English Gardner (21 años), Octavious Freeman (21 años) y Alexandria Anderson (26) no hubiéramos dado crédito. Esta nueva “camada” de jóvenes velocistas van a jubilar anticipadamente a Lauryn Williams y las hermanas Barber, entre otras, que tantas medallas han dado al atletismo estadounidense. 
Magnífica final de 100 metros con cinco atletas por debajo de los 11 segundos y atención especial sobre Gardner, de la que el gran Ato Boldon dijo en la NBC  que “era el futuro de la velocidad estadounidense”. Sobre la actual campeón mundial, Jeter se inscribió pero con buen criterio prefirió esperar una recuperación total, aunque se antoja poco menos que imposible que llegue en buenas condiciones a la gran cita de este año. Del relevo generacional no se libra ni la gran Allyson Felix (27 años) que fue batida con todas las de la ley por otra extraordinaria veinteañera, Kimberlyn Duncan (21), campeona universitaria y que será una amenaza real en Moscú tanto para su compatriota como para Shelly Ann Fraser-Pryce. Jeneba Tarmoh, que protagonizó la polémica del año pasado al quedarse fuera del equipo americano por unas milésimas en la prueba reina del hectómetro, esta vez sí fue legítima tercera y estará en los 200 metros y en el relevo corto en los campeonatos del mundo.
Sanya Richards
Lo que no puede ser no puede ser y además es imposible. Esta frase lapidaria vale para resumir el paso de la campeona olímpica Sanya Richards por estos trials. Tras la operación hace siete meses en un dedo de su pie derecho, solo intervino (quedó última) en una reunión internacional, tras lo que volvió a sus “cuarteles de invierno”. En la primera serie dejó buenas sensaciones, que fueron a menos tanto en las semifinales (se clasificó como última) y en la propia final. Un sexto puesto que al menos le permitirá estar el relevo americano. Apostaríamos algo a que en agosto estará en buena forma, pero la crueldad de los trials no permite privilegios con nadie. Natahsa Hastings fue una digna campeona bajando por segunda vez en su carrera de los 50 segundos (49.84 en 2007). McCorory, segunda clasificada, será una segura outsider cuando entienda bien lo que es correr la vuelta a la pista, y la tercera, Ashley Spencer expresó días antes en el diario “Usa Today” su negativa a hacerse profesional y por tanto, acudir a los campeonatos mundiales. Parece que ha reconsiderado su idea. Y es que nunca se vivió en Estados Unidos un cambio tan masivo de chicas al profesionalismo, muchas de ellas, sin acabar aún sus carreras universitarias.
Medio Fondo
Alysia Montaño corrió los 800 metros como a ella le gusta, como si de una liebre se tratara: a toda mecha, y que me siga quien pueda. No le siguió nadie, aunque la ascendente Brenda Martínez quedó muy cerca en la recta final. Tercera fue otra “niña”: Ajee' Wilson, campeona mundial junior el año pasado en Barcelona y con un futuro más que prometedor. Las tres bajaron de los 2 minutos, en una excelente prueba.
Los 1.500 metros femeninos eran posiblemente eran la competición más esperada de los trials. En ella estaría la nueva “reina de América”, la heredera de Mary Decker, la chica que ha batido todos los récords de High School y que tiene loca a la prensa americana. Mary Cain, en una carrera lentísima, pegó un gran tirón faltando una vuelta ante el entusiasmo de los espectadores de Des Moines (pocos, no obstante) y solo en los últimos 10 metros fue rebasada por la veterana de 31 años Treniere Moser. La alegría de la neoyorquina de 17 años fue la misma que si hubiera ganado, y estará en Moscú representando al mejor equipo del mundo. Será un foco mediático, sin duda. Rowbury y Uceny (experta en caídas en grandes citas) acabaron lejos de la cabeza y están fuera de la selección americana.
Fondo
Jennifer Simpson, como campeona mundial en 1.500 metros, prefirió apostar por la distancia superior, y demostró estar preparada para doblar en Moscú, aunque no ha confirmado si intentará la mínima para doblar en Moscú.
Otra joven que hasta la irrupción de Mary Cain era la estrella emergente en el fondo americano, hablamos de Jordan Hasay (21 años) quedó segunda tras la incombustible Shalane Flanagan y estará en Moscú si mejora en un segundo su mejor marca en los 10.000 metros. Quedan algo más de 20 días estresantes para muchos y muchas atletas que se la juegan: tienen el puesto, pero no las exigentes mínimas puestas por la IAAF para la gran cita internacional.
Vallas
Brianna Rollins es la sensación del atletismo americano y mundial de esta temporada. Ya llamó poderosamente la atención en pista cubierta pero su actuación en los trials pasará a la historia. Sus dos primeras carreras en los 100 vallas se vieron salpicados por la mala suerte de que el excesivo viento invalidara sus grandes marcas. Pero en la final, con el “invento” de correr la recta al revés, marcó unos excepcionales 12.26 que mandan al desván el récord americano de la gran Gail Devers, y a sus 21 años no sería de extrañar que puliera las 5 centésimas que le restan para llegar al récord universal de Yonkova, plusmarquista de la era más oscura de la historia del atletismo. La marca de la segunda clasificada Queen Harrison (12.43) y de la tercera, Nia Ali (12.48) hablan a las claras de la prueba con más nivel de todos los trials. Jones, Wells y otras estrellas consagradas, fuera de Moscú, salvo Harper, con wild card por su victoria en la Diamond League en 2012.
En las vallas bajas, una chica  ¡también de 21 años!, Kori Carter acudía a Iowa como líder del año, y líder sale… a pesar de la fuerte decepción de no participar en las semifinales, según la explicación oficial por una “intoxicación alimentaria”. Una pena, porque la chica prometía ser una de las favoritas en la capital rusa. No obstante, la final fue de una gran calidad, imponiéndose Dalilah Muhammad (53.83) sobre Georganne Moline (53.88), las dos con 23 años.
Saltos
La final de salto de altura tuvo una gran vencedora, la subcampeona olímpica Brigetta Barrett, que es un auténtico “animal” competitivo, con unos magníficos 2,04 metros, que renunció a mejorar y eso que tenía el récord americano a tiro de un solo centímetro. Será una rival durísima para Chicherova, Vlasic, Beitia y el resto el próximo mes de agosto.
En longitud, después de la final extraordinaria del año pasado, con tres saltadoras por encima de los 7 metros, esta vez fue de un discreto nivel, entre otras cosas, porque Britney Reese, de la que siempre se espera lo mejor, hizo tres nulos, al parecer, algo tocada en un tobillo. Janay DeLoach Soukup fue la nueva campeona estadounidense, otra fenomenal competidora, como demostró con el bronce olímpico en Londres.
En pértiga, tras el récord mundial invernal de Jenn Suhr se esperaba una actuación espectacular de la campeona olímpica, pero defraudó ganando con “sólo” 4,70 metros. Le acompañarán en la selección Kylie Hutson y Becky Holliday. Del triple salto, solo decir que sigue en la extraña mediocridad de toda la vida en Estados Unidos.
Lanzamientos
Michelle Carter no solo venció en peso, sino que batió el récord americano, con 20,24 metros. Será aspirante a medalla en Moscú. En el resto de lanzamientos, destacar los más de 65 metros de Gia Lewis-Smallwood en el disco y la buena final en martillo, con victoria final de Amanda Bingson, con otro récord estadounidense con 75,73 metros, seguida de Jeneva McCall (74.00m) y Amber Campbell (73.03m). Las tres, clasificadas para el campeonato mundial.
En el heptatlón, gran salto de calidad el experimentado por Sharon Day, que con 6.550 puntos le lleva al liderato mundial, 207 puntos más que su anterior récord personal.
En general, muy buen nivel en el atletismo femenino estadounidense, con grandes prestaciones en velocidad y vallas. Buen tono, in crescendo, en fondo y medio fondo. Mejor de lo esperado en lanzamientos y más discreto el nivel en los saltos. La mejor, Brianna Rollins y la más esperada, Mary Cain.