domingo, 24 de julio de 2016

LA DÉCADA SALVAJE DEL DOPAJE

SANTIAGO SEGUROLA
AS.com

El 10 de noviembre de 1989 cayó el muro de Berlín, símbolo de la división de bloques que se configuró tras la Segunda Guerra Mundial, la llamada Guerra Fría. Ese día se cerró una etapa histórica en la política y en el deporte. Desde ese año, sólo una atleta de los antiguos países del Este ha batido un récord del mundo en la pista. Se trata de la rusa Yuliya Pechonkina, que en 2003 logró un registro de 52.34 segundos en los 400 metros vallas, marca que nadie ha superado hasta ahora en el mundo.
Lo habitual en la década anterior, en los años 80, era la inversa. Las atletas del bloque soviético, principalmente de la URSS y de la RDA, lograban sistemáticamente récords colosales, la mayoría de los cuales permanecen en vigor. Parece absurdo que todas las mejoras legales en la preparación, dietética y tecnología no hayan permitido derribar las marcas que se conseguían hace 30 o, en algunos casos, 40 años. Evidentemente está certificado el efecto del dopaje de Estado en la antigua República Democrática de Alemania (RDA), cuyas prácticas masivas de dopaje figuraban el plan gubernamental titulado 14:25. Desde finales de los años 60 hasta la caída del muro, y aún en los meses posteriores a la unificación, las atletas y nadadoras de la RDA obtuvieron unas marcas que todavía producen asombro.
Varias de las antiguas estrellas del atletismo y natación han admitido el fraude que cometieron, caso de la nadadora Petra Schneider. Sin embargo, atletas como Marita Koch o Heike Dreschler niegan el consumo de drogas para lograr unas marcas imponentes. Marita Koch mantiene desde 1985 el récord del mundo de 400, con 47.60 segundos, un registro sideral que cada vez se aleja más de las posibilidades de las atletas actuales. Allyson Félix, la mejor cuatrocentista de los últimos años, tiene una mejor marca de 49,26 segundos. En los años 80 habría sido una buena especialista, sin más.
Las mejores atletas de la URSS y RDA dominaron con puño de hierro la mayor parte del programa olímpico de atletismo, desde las distancias cortas pasando por el fondo y los lanzamientos, donde su hegemonía fue apabullante. Las 75 mejores marcas de lanzamiento de disco pertenecen a la década de los 80. Las 65 mejores de lanzamiento de peso son anteriores a 1990.
Kersee
La única oposición pertenece a una velocista y a una saltadora estadounidense, las dos relacionadas con el entrenador Bob Kersee, el hombre que dirigió a Florence Griffith­, una sprinter que pasó de la primera categoría a la excepcionalidad. En 1988 logró dos récords que todavía no tienen la menor respuesta. Corrió los 100 metros en 10.49 segundos y los 200 en 21.34. Ganó las dos pruebas en los Juegos de Seúl 88 y se retiró sin la menor explicación. Falleció en 1998, a los 38 años.
Jackie Joyner, esposa de Bob Kersee, fue la única que superó con regularidad a las alemanas del Este y a las soviéticas. Mantiene el récord del mundo de heptatlón con 7291, desde 1988. Joyner tiene las seis mejores marcas de la historia. El récord de longitud pertenece a la soviética Galina Chystiakova, con 7,54 metros, desde 1988, el año alfa del dopaje. En medio de una marea de saltadoras de la RDA y soviética aparece Jackie Joyner entre las 10 primeras. Las marcas son de tal calibre que revertirlas parece casi imposible. Es la razón que transforma el récord de Keni Harrison en una proeza categórica.
Los récords femeninos que han perdurado desde los 80
100 metros
Récord Mundial: Florence Griffith (EE UU). Marca: 10.49 segundos. Año: 1988
Cuatro de las diez mejores marcas de todos los tiempos pertenecen a Florence Griffith, todas en 1988. Cinco atletas de la antigua República Democrática de Alemania (RDA) bajaron de 11 segundos en los años 80. Marlies Göhr (10.81s), Marita Koch (10.83), Katrin Krabbe (10.89), Silke Möller (10.90), Heike Dreschler (10.91), Barbel Wockel (10.95). Ninguna atleta alemana ha vuelto a conseguirlo en los últimos 25 años.
200 metros
Florence Griffith (EE UU), 21.34 segundos, 1988
Cuatro de las diez mejores marcas pertenecen a Florence Griffith, todas conseguidas en 1988. Marita Koch (21.71) y Heike Dreschler (21.71) tienen la 9ª y 10ª mejor marca de la historia. Koch consiguió su mejor registro en 1979. Dreschler, en 1986. Otras atletas de la RDA por debajo de 22 segundos: Marlies Göhr, Silke Möller, Barbel Wockel y Katrin Krabbe. Todas en los años 80.
400 metros
Marita Koch (RDA), 47.60 segundos, 1985
Marita Koch dispone de cuatro de las diez mejores marcas de todos los tiempos. Nueve de los diez mejores registros corresponden a atletas del antiguo bloque del Este: Jarmila Kratochvilova (antigua República de Checolovaquia), Olga Bryzgina (URSS) y Tatiana Kocembova (República de Checoslovaquia). La francesa Mary Jo Perec consiguió el sexto mejor tiempo (48.22s) de la historia en los Juegos de Atlanta 96. El mejor tiempo de Allyson Félix, la mejor cuatrocentista de los últimos años, es 49.26 segundos (nº75 de todos los tiempos).
800 metros
Jarmila Kratochvilova (Checoslovaquia), 1:53.28 minutos, 1983
Cinco de las diez mejores marcas de todos los tiempos se lograron en los años 80. La soviética Tatiana Kazankina tiene el 10º mejor tiempo (1:54.94), conseguido en 1979.
100 vallas
Kendra Harrison (EE UU), 12.20 segundos, 2016
La estadounidense Keni Harrison batió el viernes, en Londres, el récord de la búlgara Yordanka Donkova (12.21, en 1988). Cinco de las diez mejores marcas corresponden a los años 80, a cargo de Donkova y Ginka Zagorcheva.
Salto de altura
Stefka Kostadinova (Bulgaria), 2,09 metros, 1987
Cinco de las 10 mejores marcas pertenecen a las búlgaras Kostadinova y Andonova, en los 80. Blanca Vlasic (Croacia) saltó 2,08 en 2009. La rusa Ana Chicherova, recientemente sancionada por dopaje, figura en el noveno puesto de todos los tiempos, con 2,07 en 2011.
Salto de longitud
Galina Chystiakova (URSS), 7,52 metros, 1988
Todas las mejores marcas mundiales de salto de longitud corresponden a la década de los 80, dominada por la soviética Chystiakova, Heike Dreschler (RDA) y Jackie Joyner Kersee (EE UU).
Lanzamiento de peso
Natalia Lissovskaia (URSS), 22,63 metros, 1987
Las 65 mejores marcas de todos los tiempos se produjeron en los años 70 y 80, todas a cargo de las lanzadoras del bloque soviético.
Lanzamiento de disco
Gabriela Reinsch (RDA), 76,80 metros, 1988
Las 58 mejores marcas de todos los tiempos se lograron en los años 80.
4x400 metros
URSS, 3:15.17 minutos, 1988
Cinco de los 10 mejores registros de la historia pertenecen a equipos de relevos de los años 80.
Heptatlón
Jackie Joyner-Kersee (EE UU), 7.291 puntos, 1988
Las seis mejores puntuaciones corresponden a Jackie Joyner, las cinco primeras en los años 80. La soviética Larissa Nikitina figura en el noveno puesto, con 7.007 puntos en 1989.

1 comentario:

CARLOS CLEMENTE dijo...

Particularmente presumo que Florence Grifith, tambien se puso a la moda, al realizar un record estratosférico, inalcanzable para cualquier mujer, no me cabe la menor duda que tambien tenia ciertas sustancias en su organismo, que le dieron el impulso necesario, pasó de ser una atleta más a la mejor de la noche a la mañana, como por obra de magia, y con un cuerpo hipermusculado, bastante parecido a las atletas del bloque del este, para ser justos tambien deberían eliminar sus records, una gran cantidad de atletas aun se dopan, pero para evadir los controles, utilizan otras sustancias que las cubren y solo se descubren a algunos, como pequeña referencia, el famosisimo BEN JOHNSON en su oportunidad, tambien señaló que casi todos los atletas se dopaban, el tiempo le dio la razon, 7 de los 8 finalistas de Seul, tuvieron posteriores relaciones con el dopaje (hasta el mismo Carl Lewis), el unico que no los tuvo fue el finalista brasileño, Robson Gaetano Da Silva.