martes, 16 de abril de 2013

ENHAMED: "UN AMIGO SE FUE DE LA META JUSTO ANTES DE QUE ESTALLASE

 
Almudena Rivera  
Marca.com
 
Lo peor que le puede pasar a cualquier deportista es lesionarse. En el caso de Enhamed Enhamed quizás le haya salvado la vida este lunes.
El nadador paralímpico canario, afincado en Boston tras los Juegos Paralímpicos de Londres 2012, tenía intención de participar en su famoso maratón el año que viene "porque éste no me había dado tiempo a clasificarme. Empecé a entrenar en enero", cuenta a MARCA desde la ciudad estadounidense.
"Ahora doy gracias a mi tobillo y al escalón en el que me tropecé"
"Por eso el domingo estuve en el área de meta, donde la explosión, para inspeccionar la zona y porque mi intención era estar allí hoy con otro amigo esperando a un tercero que participaba en la carrera. Pero hoy justo me he hecho un esguince en el tobillo y no he podido ni ir", explica.
"Ahora doy gracias a mi tobillo y al escalón en el que me tropecé", dice. Es la única vez que su tono de voz al otro lado del teléfono no suena tan grave.
"Me contó que había gente tirada en el suelo por todas partes, que aquello era un caos, un desastre"
"El amigo con el que iba a estar en la línea de meta estuvo justo en el lugar de la explosión y poco antes de que estallase se cambió de sitio unos 20 metros. Fue él el que me llamó para decírmelo", relata.
"Sólo con oir su voz... Me contó que había gente tirada en el suelo por todas partes, que aquello era un caos, un desastre", añade.
En cuanto a la cifra de heridos y de muertos, Enhamed cuenta que en los medios estadounidenses hablan de 23 como cifra oficial pero él cree que serán muchos más. "Por el estado de alarma que me contó tienen que ser más, aunque por suerte sucedió al lado del sistema de asistencia médica de la carrera que se convirtió en un hospital de campaña. El FBI le echó, como a todo el mundo".