miércoles, 15 de enero de 2014

BOLT: "SOLO PENSABA EN GANAR A BLAKE"

EFE

Bolt asegura que no es amigo de Yohan Blake, su compañero de equipo en Racers Track Club. Así fue la reacción de Usain tras perder en los Trials: "Me levanté y me dirigí a Blake. Gentilmente le cogí del cuello. A los ojos del mundo, era para felicitarlo... Al contrario Estaba fuera de mí. Era hora de colocar a ese chico en su sitio. Eh,Blake, le dije, esto no va a suceder de nuevo!''.
Al ver repetida la carrera, Bolt reaccionó con virulencia: "Había algo que me volvió loco. Blake se puso un dedo en los labios. Hizo un Ssssshhhh a todo el estadio, incluyéndome a mí. Rebobiné de nuevo. No hay peros! Ese Ssssshhhh no era una broma. Su arrogancia era insoportable para mí, porque en los dos años en los que había accedido a la elite, yo no paraba de animarlo".
Usain ya pensaba en los Juegos Olímpicos: "Me entrené para vencer a Blake, y sólo a él. Yo quería aterrizar en Londres y demostrarle que yo era un campeón. Era hora de ajustar cuentas. Gané la carrera. Entonces me volví a Blake, que estaba justo detrás de mí. Busqué su mirada y me puse el dedo en los labios. Era mi mensaje. Significaba: no me faltes nunca más al respeto. La expresión de su cara indicaba que lo entendió".
Bolt asegura que no es amigo de Yohan Blake, su compañero de equipo en Racers Track Club. Así fue la reacción de Usain tras perder en los Trials: "Me levanté y me dirigí a Blake. Gentilmente le cogí del cuello. A los ojos del mundo, era para felicitarlo... Al contrario Estaba fuera de mí. Era hora de colocar a ese chico en su sitio. Eh,Blake, le dije, esto no va a suceder de nuevo!''.
Al ver repetida la carrera, Bolt reaccionó con virulencia: "Había algo que me volvió loco. Blake se puso un dedo en los labios. Hizo un Ssssshhhh a todo el estadio, incluyéndome a mí. Rebobiné de nuevo. No hay peros! Ese Ssssshhhh no era una broma. Su arrogancia era insoportable para mí, porque en los dos años en los que había accedido a la elite, yo no paraba de animarlo".
Usain ya pensaba en los Juegos Olímpicos: "Me entrené para vencer a Blake, y sólo a él. Yo quería aterrizar en Londres y demostrarle que yo era un campeón. Era hora de ajustar cuentas. Gané la carrera. Entonces me volví a Blake, que estaba justo detrás de mí. Busqué su mirada y me puse el dedo en los labios. Era mi mensaje. Significaba: no me faltes nunca más al respeto. La expresión de su cara indicaba que lo entendió".