lunes, 6 de abril de 2015

RUSIA QUIERE LAVAR SU IMAGEN CON BORZAKOVSKIY COMO JEFE

ÁNGEL CRUZ
AS.com

La Federación Rusa de Atletismo ha comunicado este lunes que el exochocentista Yuri Borzakovskiy pasa a ser oficialmente entrenador jefe del equipo, en sustitución del destituido Valentin Maslakov, tras los múltiples escándalos de dopaje que azotaron al atletismo de este país.
Yuri ya ejercía en cargo de manera interina y, de hecho, viajó con el equipo nacional a Praga, donde se celebraron los Campeonatos de Europa, en los que Rusia lideró el medallero.
Borzakovskiy, que cumplirá 34 años el próximo día 12, ha sido uno de los mejores ochocentistas de los últimos tiempos. Acreditó una marca personal de 1:42.47 (2001), que le sitúa como décimo mejor atleta del ránking mundial de todos los tiempos y como el tercero de Europa, tras el danés nacido en Kenia Wilson Kipketer (1:41.11) y el británico Sebastian Coe (1:41.73).
En los Juegos Olímpicos fue oro en Atenas 2004, sexto en Sidney 2000 y semifinalista en Pekín 2008 y Londres 2012. En los Mundiales consiguió cuatro medallas, pero nunca la de oro: plata en París 2003 y Helsinki 2005 y bronce en Osaka 2007 y Daegu 2011, además de un cuarto puesto en Berlín 2009. También fue campeón continental en Helsinki 2012.
En Mundiales en pista cubierta obtuvo el oro en 2001 y el bronce en 2006 y en Europeos bajo techo fue campeón en 2000 y 2009.
Su trabajo consistirá en lavar, dentro de lo posible, la deteriorada imagen del atletismo ruso, que en los últimos tiempos ha ido de escándalo en escándalo de dopaje.
En marcha llegó a caer hasta el entrenador responsable, Victor Chergin, que tuvo bajo su control técnico a 17 atletas implicados en dopaje. Esta especialidad fue castigada duramente por la propia Agencia Antidopaje Rusa, que descalificó a un grupo de atletas de élite (con Olga Kaniskina, la mejor de la historia, a la cabeza) que había ganado, en conjunto cuatro oros olímpicos, diez títulos mundiales y dos Campeonatos de Europa, además de otras medallas.
Fue el propio gobierno de Rusia quien intervino para sanear la federación de atletismo. Incluso se forzó la dimisión del presidente, Valentin Balakhnichev.
Los grandes retos de Borzakovskiy, además de ese lavado de imagen, están en los Mundiales de Pekín del próximo verano y en los Juegos Olímpicos de Río, para los que ya ha anunciado que "no habrá cambios radicales en la preparación".