sábado, 29 de marzo de 2014

JUSTIN GATLIN: "LA RIVALIDAD CON JAMAICA ES COMO LA SUPERBOWL"


NACHO GÓMEZ
MARCA.com

Justin Gatlin es un personaje que no deja indiferente a nadie. Campeón mundial en 2005 —con doblete en 200—, oro olímpico en 2004... y marcado por la mancha del dopaje en 2006. Tras cumplir su sanción, se llevó el bronce en Londres 2012 y es uno de los grandes rivales del mítico Usain Bolt.

Pregunta. ¿Cuál es su objetivo esta temporada?
Respuesta. Quiero batir el récord de los Estados Unidos [que tiene Tyson Gay desde 2009 con 9.69]. Mi entrenador siempre me dice en los entrenamientos que si quieres algo ve a por ello, y sé que él también está buscando el récord del Mundo [en posesión de Usain Bolt con 9.58].

P. ¿Cómo es su rivalidad con Usain Bolt?
R. Es un gran campeón, ha traído un carácter diferente al deporte. Es alguien único, agresivo. Fuera de la pista es muy serio, yo en cambio lo soy en la pista. Él en la pista es muy alegre y yo al revés. Cambiamos papeles, pero en la pista creo que somos los dos atletas más competitivos que hay.

P. ¿Se ve capacitado para batir el récord del mundo teniendo en cuenta que no es un año olímpico ni de Mundial?
R. Siempre digo que de mí que no tengo límites. Cuando a un niño le dicen que no puede volar, él sigue soñando con ello. Sus amigos y su familia le dicen que es imposible, pero él piensa que puede hacerlo. Yo me siento exactamente igual.

P. ¿Cómo recuerda el paso del dopaje por su vida?
R. Mi situación es algo de lo que habla mucho la gente. Yo lo que tengo que hacer es demostrar cómo estoy ahora. He probado mis habilidades al ser incluso mejor que antes.

P. ¿La gran diferencia está en los ojos que le miran?
R. Siempre hay ojos en mí, imagínate con estadios llenos de 85.000 personas solo para verte [se ríe]. Todo esto puede ser duro a veces, pero realmente me enseña quiénes son mis verdaderos seguidores y mis críticos. Yo sé quién soy y quiero ser un campeón por la gente que me apoya.

P. Pensando en Río, ¿viene algún joven por detrás que les pueda plantar cara a usted, a Bolt o a Blake?
R. Esa es la belleza del deporte. El hecho de que nazca una estrella y la gente la descubra y vaya a verla. A Yohan Blake nadie lo conocía antes de 2009, ni a Bolt antes de 2007, y mira dónde están... Siempre tienes que estar atento a los jóvenes atletas, siempre corro hacia delante, pero con un ojo hacia atrás por si acaso.

P. ¿Cómo lleva la enorme rivalidad con Jamaica?
R. ¡La amo! Cuando luchan dos personas del mismo país, como en la época de Carl Lewis y Leroy Burrell, se queda en una rivalidad para el país, y a la gente de fuera no le interesa. Con la rivalidad entre Jamaica y Estados Unidos se convierte en una lucha mayor que interesa a mucha más gente. Es como la Super Bowl del atletismo, dos grandes países con sus atletas luchando entre ellos.

P. ¿Qué le llama la atención del deporte español?
R. Tuve la oportunidad de encontrarme con los hermanos Gasol y son tremendos. Me sentía realmente pequeño a su lado [se ríe]. Además, la manera en la que España apoya a sus deportistas es fantástica, no pasa en otros países. Es admirable.

Justin Gatlin es un personaje que no deja indiferente a nadie. Campeón mundial en 2003 y 2005 —ahí con doblete en 200—, oro olímpico en 2004... y marcado por la mancha del dopaje en 2006. Tras cumplir su sanción, se llevó el bronce en Londres 2012 y es uno de los grandes rivales del mítico Usain Bolt.
Pregunta. ¿Cuál es su objetivo esta temporada?
Respuesta.
Quiero batir el récord de los Estados Unidos [que tiene Tyson Gay desde 2009 con 9.69]. Mi entrenador siempre me dice en los entrenamientos que si quieres algo ve a por ello, y sé que él también está buscando el récord del Mundo [en posesión de Usain Bolt con 9.58].
P. ¿Cómo es su rivalidad con Usain Bolt?
R.
Es un gran campeón, ha traído un carácter diferente al deporte. Es alguien único, agresivo. Fuera de la pista es muy serio, yo en cambio lo soy en la pista. Él en la pista es muy alegre y yo al revés. Cambiamos papeles, pero en la pista creo que somos los dos atletas más competitivos que hay.
P. ¿Se ve capacitado para batir el récord del mundo teniendo en cuenta que no es un año olímpico ni de Mundial?
R.
Siempre digo que de mí que no tengo límites. Cuando a un niño le dicen que no puede volar, él sigue soñando con ello. Sus amigos y su familia le dicen que es imposible, pero él piensa que puede hacerlo. Yo me siento exactamente igual.
P. ¿Cómo recuerda el paso del dopaje por su vida?
R.
Mi situación es algo de lo que habla mucho la gente. Yo lo que tengo que hacer es demostrar cómo estoy ahora. He probado mis habilidades al ser incluso mejor que antes.
P. ¿La gran diferencia está en los ojos que le miran?
R.
Siempre hay ojos en mí, imagínate con estadios llenos de 85.000 personas solo para verte [se ríe]. Todo esto puede ser duro a veces, pero realmente me enseña quiénes son mis verdaderos seguidores y mis críticos. Yo sé quién soy y quiero ser un campeón por la gente que me apoya.
P. Pensando en Río, ¿viene algún joven por detrás que les pueda plantar cara a usted, a Bolt o a Blake?
R.
Esa es la belleza del deporte. El hecho de que nazca una estrella y la gente la descubra y vaya a verla. A Yohan Blake nadie lo conocía antes de 2009, ni a Bolt antes de 2007, y mira dónde están... Siempre tienes que estar atento a los jóvenes atletas, siempre corro hacia delante, pero con un ojo hacia atrás por si acaso.
P. ¿Cómo lleva la enorme rivalidad con Jamaica?
R.
¡La amo! Cuando luchan dos personas del mismo país, como en la época de Carl Lewis y Leroy Burrell, se queda en una rivalidad para el país, y a la gente de fuera no le interesa. Con la rivalidad entre Jamaica y Estados Unidos se convierte en una lucha mayor que interesa a mucha más gente. Es como la Super Bowl del atletismo, dos grandes países con sus atletas luchando entre ellos.
P. ¿Qué le llama la atención del deporte español?
R.
Tuve la oportunidad de encontrarme con los hermanos Gasol y son tremendos. Me sentía realmente pequeño a su lado [se ríe]. Además, la manera en la que España apoya a sus deportistas es fantástica, no pasa en otros países. Es admirable.