jueves, 18 de agosto de 2016

HISTÓRICO DOBLETE DE ELAINE THOMPSON

GERARDO RIQUELME
Marca.com

Usain Bolt lleva el espectáculo dentro. No es algo que lo despliegue cuando irrumpe entre el griterío por las catacumbas de los estadios olímpicos. Había despachado a todos los periodistas, a las teles y a las radios, a los plumillas con sus iphones grabadoras "voy a intentar el récord del mundo. Tengo que ser eficiente", había dicho, cuando llegó al último giro del serpentín de la zona mixta. "Esperad" les dijo a los últimos que tiraban selfies a Bolt, con la megaestrella favoreciendo los vídeos virales. "Apartad, que quiero ver la televisión".La pantalla mostraba en formación a Elaine Thompson, que iba a correr la final de 200. Estaba en esa postura que un entrenador australiano del siglo XIX entendió que era la más rápida para impulsar al ser humano porque así lo hacían los canguros. Luego enfocaron a la rubia Schippers. Holandesa. Germen de un país que sabe hacer muy bien las cosas en el deporte. Estaba claro que sería un duelo entre ellas.
Bolt siguió atento el pulso entre ellas y gesticuló contrariado al comienzo de la curva. VIéndole se entendió que no le podían ir bien las cosas a su compatriota Thompson, oro en 100, que pretendía ser la séptima mujer que lograba el doblete de la velocidad en unos Juegos, la primera desde Florence Griffiths en Seúl.Pero Elaine aguantaba fuerte a pesar de la antigua saltadora de longitud por darle caza. "Lo tiene, lo tiene", gritó Bolt. "Siiiiiiiii", dijo mientras su compatriota llegaba a meta en 21.78, la octava mejor marca en una final olímpica y daba otro oro a Jamaica, que amenaza con quedarse de nuevo con todos los oros de velocidad. Bronce fue la estadounidense Tori Bowie.