lunes, 8 de agosto de 2016

LEDECKY NADA CONTRA EL TIEMPO

ALBERTO MARTÍNEZ
AS.com

Ella contra el tiempo, como si persiguiese una estela que la conducía a algún lugar remoto. Nunca nadie nadó tan rápido ni imaginó hacerlo en los 400 libre. Katie Ledecky, que en la primera jornada fue plata en el relevo 4x100 en una distancia que aún no domina, inicia su camino individual con un oro y un récord del mundo, fiel a su tradición. Le ha costado a la natación femenina encontrar un fenómeno así de contundente en el agua, imbatible y que traspase lo humano (3:56.46).
La estadounidense no dio ni un milímetro a sus rivales, como si estuviera ella sola en la piscina con 10.000 espectadores en las gradas empujándola. Su objetivo era pasar a la historia, y lo hizo, en una de las carreras más bellas que se recuerdan. En el primer 50, Ledecky ya pasó ocho centésimas por debajo de su récord del mundo (27.73). Siguió dándole mordiscos en los 100 (57.05) y en los 150 (1.26.99), limándole ya un segundo a su plusmarca.
No tenía retrovisores Ledecky. Poco le importa lo que suceda a su alrededor. Su paso por el 200 (1.57.11) bien podía ser de cualquier nadadora de esta distancia que aspire a meterse en unas semifinales olímpicas. No se reservó Ledecky, que en el 250 sí rebajo algo su intensidad (2:27.41). Un pequeño respiro para afrontar el espectacular tramo final. Su paso por el 300 fue de 2:57.62, un segundo por debajo de su anterior récord, que pulverizó en los últimos 100 metros, en los que marcó un parcial de 58.84. Increíble. Tocó pared, se quitó las gafas y sonrío. Rápidamente se acercó a felicitar a su compatriota Lea Smith, que fue bronce (4:01.92). Jazz Carlin se llevó la plata (4:01.23). Ambas fueron oro y plata de la carrera de las humanas.
Katie Ledecky ha acercado los récords femeninos a los masculinos, que apenas han sufrido cambios en los últimos años. En los 400 libre, todavía sigue inamovible el del alemán Paul Bierdermann, en 3:40.07, mientras que la estadounidense rebajó el anterior de Federica Pellegrini en casi tres segundos (3:59.15). Pero la dimensión que alcanza el fenómeno de esta chica de familia adinerada supera cualquier análisis científico cuanta más distancia nada.
En los 800 libre, el anterior récord hasta la llegada de Ledecky estaba en 8:14.10, en poder de la inglesa Rebecca Adlington. Ahora está en 8:06.68 y lo que le espera en estos Juegos, viendo el estado de forma de la americana. Si siete segundos parecen muchos, son más los 17 que le recortó a la plusmarca de 1.500 libre. Katie Ziegler estableció un récord casi insuperable en su época (15:42.54). Ledecky lo ridiculizó: 15.25.48. De época.