domingo, 3 de marzo de 2013

LAVILLENIE, UN CAMPEÓN CON MALA SUERTE

 
EFE

El francés Renaud Lavillenie, campeón olímpico de pértiga, consiguió hoy su tercer título europeo consecutivo en pista cubierta y sin embargo acabó llorando, decepcionado porque los jueces anularon su salto de 6,07 metros al comprobar que el listón, sin llegar a caer, se había salido de su soporte.
Desde que en 1970 Francois Tracanelli logró el título en la primera edición de los Europeos en sala, Francia había conseguido seis medallas de oro. Esta es la séptima, pero a Lavillenie no le consuela. Venció con 6,01 pero, de haber valido los 6,07, se habría colocado segundo en el ránking mundial de todos los tiempos en sala, sólo superado por Sergey Bubka (6,15).
Lavillenie, invicto durante toda la campaña invernal, sostuvo un duelo desigual con el alemán Björn Otto, subcampeón olímpico, mundial en sala y europeo al aire libre, siempre a la sombra del francés. Hoy se quedó en 5,76, la misma marca que su compatriota Malte Mohr pero con menor fallos.
Adam Kszczot revalidó el título de 800, algo que nadie había hecho desde hace 42 años, con un cambio resolutivo al entrar en el último giro. Hasta ahí había tirado el español Kevin López, pero el polaco se puso dos metros por delante y mantuvo su ventaja hasta el final para ganar en 1:48.69.
En 400, Pavel Maslak batió el récord nacional checo para colgarse la medalla de oro con un tiempo de 45.66, mejor marca europea del año, con un margen de 55 centésimas sobre el británico Nigel Levine (46.21), mientras que el ruso Pavel Trenikhin, invicto hasta hoy, perdió la medalla de bronce al ser descalificado por pisar fuera de pista en los últimos metros. El ucraniano Volodymyr Burakov heredó la tercera presea con 46.79.
La final femenina de 400 dio a Gran Bretaña el segundo oro en los Europeos gracias a Perri Shakes-Drayton, que hizo marca personal con 50.85, mejor marca mundial del año. La medalla de plata, también con récord personal, fue para su compatriota Eilidh Child (51.45) y la de bronce para la atleta local Moa Hjelmer, que batió el récord nacional sueco con 52.04.
La portuguesa Sara Moreira, que partía con la séptima marca de las finalistas, dominó de cabo a rabo la final de 3.000. Tiró desde la salida y a medida que las de atrás le apretaron fue acelerando hasta presentarse vencedora en la meta con 8:58.50.
Moreira, especialista en cross y con medallas de plata y bronce en campeonatos de Europa, se colgó su primer oro, por delante de la alemana Corinna Harrer (9:00.50) y de la británica Fionnuala Britton, campeona continental de cross (9:00.54).