sábado, 11 de mayo de 2013

"EL ATLETISMO ESPAÑOL VA A PERDER MÚSCULO, NO SOLO GRASA"

BEGOÑA FLEITAS
Marca.com

Ramón Cid ha superado los 100 días como director técnico de la Federación. Después de conocer hace unas semanas a cuánto ascienden los recortes para este deporte, el director técnico repasa el momento que atraviesa el atletismo.

Pregunta. ¿Cuál es su balance de este primer periodo?
Respuesta.
Mi balance personal es positivo. Empecé con mucha ilusión sabiendo que es un momento complicado, pero los resultados han llegado por inercias anteriores y estoy contento. Han estado dentro de la normalidad. Estamos desarrollando dinámicas de trabajo y explicando la situación económica que tenemos. Porque ahora las cifras tienen cara, nombre y apellidos.
"Tenemos que espabilar entre todos, generar recursos propios"

P. ¿Y qué opinión le merecen esos recortes?
R.
Asumimos que el país se encuentra en una mala situación, que hay necesidades primarias que cubrir y que el deporte está detrás en la fila de pedir. Pero el bajón me parece desproporcionado. Para el atletismo, ha sido de un 70% en dos años, más la falta de ayudas del resto de instituciones [ayuntamientos...]. No nos ha dado tiempo a adaptarnos. El deporte también contribuye en parcelas de educación, salud, labor social...

P. ¿Cómo cree que les afectará esta reducción?
R.
Redunda en todos los estamentos, desde el atletismo de alto nivel, en el que se verán afectados los resultados, hasta los clubes, entrenadores, Federación... No podremos programar tantas competiciones. Se está perdiendo no sólo la grasa, sino también el músculo. Se han tenido que priorizar parcelas, entre ellas la del deporte de alto rendimiento. Tenemos aún inercias antiguas: me preocupan los que han vivido de otra manera, los jóvenes no notan tanto cambio.
"Es impopular, pero en algunos casos tendremos que llegar al copago"

P. ¿Cuándo se empezarán a notar las consecuencias serias de los recortes?
R.
En dos o tres años. Es mucho dinero el que hemos perdido. Pero tenemos que espabilar entre todos, no podemos depender tanto de las ayudas públicas y en algunos casos tendremos que llegar al co-pago.

P. Una medida que muchos atletas denuncian.
R.
Lo sé, pero en determinados momentos tendremos que cobrar. Es una medida impopular, nos fastidia, pero no podemos hacer otra cosa. En el Campeonato de España, cada atleta deberá pagar 10 euros. Si no lo financiamos así, no lo podemos hacer.

P. ¿Qué medidas tomarán para minimizar los efectos de los recortes y buscar recursos propios?
R.
Este fin de semana celebramos las primeras jornadas para cambiar nuestro rumbo. Será el I Curso de Gestión Deportiva del Atletismo, donde trataremos nuestro deporte como un modelo de empresa. Es una disciplina muy amateur, pero hay que dar una vuelta a la esponsorización y la ayuda no sólo debería ser económica sino que también se debería legislar para propiciar un cambio. El producto es maravilloso y la empresa de atletismo puede vender algo increíble, es una escuela de valores y salud.

P. ¿Se refiere a la ley de mecenazgo? Parece difícil que salga adelante.
R.
Sería la gran ayuda para nosotros. Sé cómo están las cosas, pero no tenemos ni peces ni cañas. El bajón ha sido tan drástico en tan poco tiempo que nos ha pillado desprevenidos y eso genera malestar. Pero me da rabia dar una imagen de pesimismo. Eso sí, pedimos que legislen a favor.

P. ¿Se modificará la normativa para que los atletas puedan llevar publicidad de sus marcas en competición?
R.
No se ha dicho que no y vamos a propiciar conversaciones. Hay debate entre los atletas y los clubes. Tenemos que espabilar y funcionar más como empresa, generar recursos propios.

P. En esa tarea, la imagen del atletismo es clave.
R.
Hay que mejorarla. Forma parte de la estrategia de vender el producto. Los atletas son una representación de la juventud modélica. Somos un deporte individual, pero hay que saber venderse. Hay líneas de esponsorización por grupos, individuales, por sectores... Tengo la intuición de que hay que ir por ahí.

P. ¿Y así se lograrán cambiar las cosas?
R.
No hay milagros, no va a variar la situación de forma drástica, salvo que gane Madrid 2020. Pero tenemos que vivir esto como una oportunidad de cambiar nuestra historia, no como un castigo.

P. Y con esta coyuntura, ¿cómo se presenta la temporada al aire libre? Hay menos reuniones, menos viajes...
R.
En España están las reuniones de Huelva y Madrid, además de mítines locales a la carta. Volveremos en ese sentido a las competiciones de los 80. Quizás nos gastaremos más dinero en las competiciones y no en concentraciones.

P. ¿Se reducirá el equipo que viaje al Mundial con mínimas más exigentes?
R.
Las mínimas de la IAAF son ya suficientemente exigentes, en la mayor parte de las pruebas, como para que no las hayamos endurecido. Para nosotros sería un éxito que fueran a Moscú 40 atletas. En cuanto a resultados, la medida es ser finalistas. Algunos pelearán por medalla y el resto deben estar en sus marcas.

P. ¿A qué se debe el notable descenso de resultados internacionales de los últimos años?
R.
El atletismo es muy complicado, cosmopolita y universal. Van tres atletas por pruebas de 200 países distintos... Pero todo eso me suena a excusa. En nuestro caso, la gente se nos ha hecho mayor. Vienen jóvenes despertando, pero atravesamos un momento valle de líderes, al igual que le ha ocurrido a otros países europeos. Seguro que hay cosas que hemos hecho mal y empezamos a presentar síntomas de fatiga. Hay que hacer un diagnóstico técnico y ver qué falla para mejorar.

P. ¿Qué opina de la sentencia de la Operación Puerto?
R.
Puede que la sentencia se adecúe a derecho, pero no es justa y esa es la percepción que tiene la gente, de ahí la indignación. No sé por qué tienen que destruirse las bolsas de sangre.