domingo, 19 de mayo de 2013

ETERNAMENTE BRAGADO

 
ANDRÉS ARMERO
MARCA.COM

Se ríe si le hablan de sus séptimos Juegos en Río, pero nunca dice que no.  
Chuso García Bragado, el 'hombre de mármol', ha vuelto a dejar de piedra a España a sus 43 años: mejor marchador nacional en los 50 km de la Copa de Europa, billete para su undécimo Mundial.
"No estoy ni mucho menos como el año pasado", confesaba a MARCA.com esta leyenda viva del atletismo patrio días antes de la prueba de Dudince (Eslovaquia). Combinando sus quehaceres laborales con los entrenamientos, desolado por la situación actual de su deporte, Bragado no era ni mucho menos optimista.
Han pasado 20 años desde su oro planetario en Stuttgart en 1993, 54 pruebas de 50 km marcha lo han visto terminar, su cadera le susurra con frecuencia que abandone, pero siempre y en todo lugar un dorsal transforma al hombre en mito. Aquel atleta al que los italianos bautizaron como 'el hombre de mármol' tras proclamarse campeón del mundo en ayunas –se había quedado dormido- imparte la enésima lección al globo. La clase va de saber competir.
No existe el final
Ni él mismo conoce cuándo será su final, como nunca ha sido consciente de su principio. Siempre ha estado ahí, defendiendo el nombre del atletismo español con valentía, raza y orgullo. Esta vez lo tuvo difícil para reinar en la Roja. Un sobresaliente Claudio Villanueva firmó la mejor actuación de su vida para terminar duodécimo con 3h52’40". No fue suficiente.  
Bragado había llegado a meta dos segundos antes para acabar en un undécimo puesto que le abre las puertas de su undécimo Mundial. El destino le enviaba otra señal.
José Ignacio Díaz, con 3h54'48", y Mikel Odriozola, 4h02'48", cerraron la participación patria en Eslovaquia. Una tierra que se rindió al poderío de un monstruo del deporte nacional cuyas gestas no dejan de sorprender al mundo. Tal vez no vaya a Moscú en verano, tal vez sí; quizá llegue a Río, incluso a Madrid, o quizá se retire mañana… Muchas incógnitas en su itinerario deportivo futuro. Lo único seguro es que su historial es inalcanzable para el resto de la humanidad. Ejemplo, espejo, paradigma, abran bien los ojos, no lo volverán a ver jamás.