domingo, 20 de marzo de 2016

BORIS BERIAN, DE TRABAJAR EN EL McDONALD'S A CAMPEÓN DE LOS 800 METROS

JUANMA BELLÓN
AS.com

Hace dos años vendía hamburguesas en un McDonald's de Colorado Springs, y anoche, en Portland, se proclamó campeón mundial de 800 en una carrera espectacular. Es Boris Berian, un espectacular frontrunner estadounidense de 23 años, que sorprendió a los favoritos dando la cara desde el principio y marcando unos parciales espectacular, dignos de Rudisha. Acabó las cuatro vueltas en unos fantásticos 1:45.83.
Berian pasó los 200 en 23.92, los 400 en 49.73 y marcó una brecha con Gakeme y Balla, los dos favoritos al oro, que pensaban que Berian cedería. No fue así. El de Colorado Springs aguantó el tipo en el 600 (1:17.37) y la vuelta final siguió sin descomponerse mientras por detrás los favoritos se pegaban por las otras medallas. El sonriente Antoine Gakeme, de Burundi, pero afincado en Alicante, cazó la plata y Erik Sowinski, otro estadounidense, se llevó el bronce ante la desesperación del etíope Aman, que defendía oro, y del qatarí Balla, que perdió todas sus opciones al chocar con Gakeme.
El Centro de Convenciones de Portland entró en éxtasis cuando Berian dio la vuelta de honor. Muchos conocían su historia, la de un chico talentoso que abandonó el atletismo de la NCAA porque no le gustaban los estudios. “Correr era fácil para mí, pero la Universidad era muy complicada”. Y para no dejar definitivamente la pasión de correr se puso a trabajar en locales de fast-food a vender hamburguesas y patatas para financiar sus viajes a competiciones. Carlos Handler, un entrenador del Big Bear Club californiano, se acordó de él y lo reclutó el año pasado. Dejó el McDonald y se fue a California, donde le acogieron Handler y su mujer Brenda Martínez, bronce mundial de 800 en Moscú 2013. “A ellos le debo la mayor parte de todo esto”, dice Berian. Un nuevo héroe americano.

En los 1.500 femeninos, la holandesa Sifan Hassan (nacida en Etiopía) tampoco falló y cogió la cabeza de carrera a falta de 500 metros para no dejarse rebasar por sus dos excompatriotas Seyaum y Tsegay, que darían la plata y el bronce a Etiopía. Hassan, de 23 años, amplió así un currículum en el que hay un bronce mundial al aire libre (Pekín) y un oro europeo. Sólo Dibaba podría haberle hecho frente, pero Genzebe competirá este domingo en 3.000.