viernes, 4 de marzo de 2016

PABLO TORRIJOS: "ESTOY AL CIEN POR CIEN"

JUANMA BELLÓN
AS.com

El Villarreal presentó a su nuevo fichaje: Pablo Torrijos. No es futbolista, sino el recordman nacional de triple salto, el único español de la historia que ha superado los 17 metros y que este domingo desafiará en los Nacionales de Madrid su tope de 17,04. “Estoy al cien por cien y mentiría si digo que no pienso en batirlo. He realizado entrenamientos que no había hecho nunca. Aunque lo que marcará la calidad del salto serán los detalles técnicos, que sí que he tenido algún error por ahora”, dice Torri, castellonense de 23 años, con 16,68 esta temporada (16,90 es la mínima olímpica), que presentó su nueva elástica con el escudo del club de fútbol con aspiraciones Champions, como Torrijos, que está finísimo ("tiene un 6% de grasa corporal", asegura su representante Alberto Armas).
Con la ayuda del Villarreal y de la Fundación Trinidad Alfonso, que le patrocina desde hace tres años, Pablo Torrijos pudo tener este invierno una concentración en Tenerife junto a otros dos atletas levantinos como Eusebio Cáceres y Jorge Ureña. "Nos llevamos muy bien y allí fue un espectáculo. Cada uno aportaba una cosa. Con Eusebio en velocidad no podía compararme y Ureña es muy completo. Yo les daba caña con las pesas", sonríe Torrijos. Su aliado Ureña batió después el récord de España de heptatlón y Cáceres tuvo peor suerte y, tocado, ha decidido apostar por la temporada de verano.
“Lo que hacemos no cuesta tanto para un equipo de fútbol. Se puede hacer. A otros clubes no les sería tan difícil”, comentaba José Manuel Llaneza, vicepresidente del Villarreal, que también ha apostado por otros deportistas de la tierra como Roberto Bautista, Sara Sorribes o Sebastián Mora. “Es muy importante este patrocinio, no sólo por lo ecónomico, que permite dedicarme más profesionalmente. También tengo los servicios médicos del Villarreal, que cuando vives en un lugar más pequeño como Castellón es más difícil. De este acuerdo se beneficia todo el mundo: el deportista, la provincia y el club, aunque el fútbol está en un mundo aparte”, asegura Torrijos, plata europea indoor en Praga 2015. Llaneza realzó: “Esperemos que haga un buen papel en Río. Estoy seguro”.
Pero antes, Pablo tendrá la cita de Gallur en Madrid donde ha llegado el jueves para “evitar las fiestas de Castellón” y, sobre todo, tiene un ojo puesto en los Mundiales de Portland (ya está clasificado), que se presentan con las bajas de Pichardo (con problemas de tobillo) y Taylor (no hará indoor) dos hombres de más de 18 metros. Con su récord de España, sería segundo del ránking mundial sólo tras el chino Bin Dong (17,41). Tamgho no ha sido convocado con Francia y el italiano Donato será duda hasta al final. “Los que vayamos estaremos todos a un nivel muy parecido y sin esas figuras todo será muy abierto”, ratifica Pablo Torrijos.
Uno de los puntos fuertes del castellonense es la psicología (trabaja con un especialista) y la capacidad para llegar bien a las grandes citas. “Casi siempre llego al cien por cien a nivel físico a las grandes cita por mí y por la buena planificación de mi entrenador (Claudio Veneziano), aunque también los otros estarán fuertes…”. Él es más hombre de Campeonatos: “Si voy a un control me activo y salto, también en los mitines, pero la chispa máxima la tengo en los Nacionales, en los Europeos… y eso es un extra que no tengo en ningún otro sitio. También hay que saber gestionar las emociones”.
Aparte de un atleta excepcional, Torrijos es un tipo “muy trabajador” y un gran amante de su prueba, el triple, a la que calificó en AS como una “expresión de arte”. “El año pasado tuvimos dos buenas obras con los saltos de Pichardo y Taylor, que lo pude ver en vivo en la Diamond. No es lo mismo ver un salto de 17 metros, que uno de 18”, cuenta Torrijos, que ha cambiado su límite: “Antes sólo veía que podría llegar a 17, ahora miro más arriba, a 17,40, aunque todavía no se hasta dónde puedo llegar. Lo mismo dentro de poco tengo que volver a fijarme de nuevo en 17. El tiempo dirá, pero ahora llega una buena edad, de 24 a 28 años, en la que puedo mejorar”.