viernes, 25 de marzo de 2016

COE: "NO SOY UN HOMBRE DE NEGOCIOS, SOY UN CORREDOR"

ANDRÉS ARMERO 
Marca.com

Cuando la pareja formada por el vallista John Sherwood y la saltadora de longitud Sheila volvió a Sheffield a pasear su amor y dos medallas olímpicas, Sebastian Coe, un niño de 12 años que se entrenaba en un club local, descubrió cuál era su destino: triunfar en el atletismo. Tras dos oros y dos platas en los Juegos, récords y marcas de otro planeta, el lord británico cerró el círculo en agosto accediendo a la presidencia de la federación internacional del deporte de su vida, la IAAF, en el momento más caliente.

Pregunta. ¿Se arrepiente de haber dado ese paso?
Respuesta. No, porque entré en un club de atletismo cuando tenía 11 años y a los 59 me ha llegado la oportunidad de moldear el futuro de nuestro deporte. ¿Por qué no querría hacerlo? Es un gran honor. Sí, los días después de la elección y los meses siguientes fueron duros, pero es fundamental que hagamos los cambios que podamos para dar confianza al grupo más importante de personas: los atletas. Mi doble desafío es devolver el crédito a la federación y devolver el crédito a nuestro deporte.

P. ¿Cuando pisa un estadio siente todavía cosquillas o eso ya es parte de otra vida?
R. No, es muy importante que recuerde que me defino como un corredor. No estoy siendo entrevistado por usted por ser un hombre de negocios o un gestor deportivo; correr es la génesis de mi vida. Siempre miro el mundo de mi deporte a través de los ojos de un competidor. Vengo de pasar dos horas en la zona de calentamiento hablando con entrenadores, atletas... Es donde me siento más cómodo. Creo que es muy importante para un presidente de una federación nunca jamás olvidar el hecho de que lo que trae el éxito para nuestro deporte es en esencia lo que pasa en esa área de calentamiento, no en el palco del estadio.

P. ¿Está el atletismo intentando reinventarse?
R. Quiero que la gente sea tan imaginativa como pueda y que no vea limitada su creatividad. Portland ha sido un gran ejemplo, podemos hacer las cosas de manera diferente. Nada es inamovible. Para la gente joven no es atractivo que hagamos siempre lo mismo. Tenemos que recordar un concepto muy importante: nuestro producto es el atletismo, pero nuestro negocio es el entretenimiento. Hay que asegurarse de que ambas cosas están en equilibrio. Lo que me gusta es que un Mundial indoor es una buena oportunidad para probar nuevas ideas: algunas funcionarán, otras no, pero la innovación es lo que de verdad nos va a salvar.

P. Usted conoció otro atletismo español, con una gran generación de mediofondistas. ¿Cómo los recuerda?
R. González y Abascal fueron extraordinarios atletas en una era excelente para el deporte y el atletismo español. Eran rivales de mucho talento y cada vez que me enfrentaba a ellos sabía que estaba en una carrera muy grande. Abascal consiguió la medalla de bronce en Los Ángeles y me alegré. Habría sido más bonito que Gran Bretaña hubiese copado el podio, pero, si eso no sucedía, estaba feliz de que un español ganase una medalla, porque España era muy fuerte en medio fondo. Y, por supuesto, Fermín Cacho en 1992, que delante del público de casa logró lo máximo. Fue una etapa muy importante para el atletismo español.

P. ¿Hay futuro en el tartán español o el cielo está gris?
R. No, no, no, el futuro será bueno para el atletismo español porque España es un país muy importante para el atletismo a nivel global. Tengo muchos amigos cercanos, amantes del deporte, en España y, además de gustarles el fútbol, el hockey o lo que sea, también les gusta el atletismo. Ustedes tienen una gran cultura y una muy buena historia en atletismo

P. En esta era de dominio africano, ¿está el medio fondo europeo en crisis?
R. Sí, cuestiono la calidad de algunos entrenadores de medio fondo en Europa. Pienso que se puede llevar a los atletas europeos a lo más alto en distancias de fondo y medio fondo y creo que los entrenadores puede que se hayan rendido un poco al respecto. No estoy seguro de que la falta de motivación sea de los atletas, quizá los entrenadores son quienes han perdido su confianza.

P. Tampoco salen nuevos Coe en Gran Bretaña. R. Tenemos a Mo Farah en 5.000 y 10.000, pero, por debajo de él, los atletas no corren tan rápido como lo hacíamos hace 30 años. Estoy obviamente decepcionado de que en mi propio país no hayamos mantenido el legado en el medio fondo.
P. ¿Qué le parece Farah?
R. Mo Farah ha sido y es muy muy importante para nuestro deporte, confiamos mucho en él. Es un corredor con un gran abanico de distancias. No en vano, tiene el récord del Reino Unido de 1.500, que era muy difícil de romper, nada menos que la plusmarca mundial de Steve Cram.

P. ¿Con qué atletas disfruta hoy como aficionado?
R. Por supuesto, Usain Bolt, todavía domina las pruebas de velocidad; en mi distancia, los 800, David Rudisha está al nivel de los más grandes; en mi propio país tenemos a Jessica Ennis, que domina las pruebas combinadas; pero, si miramos un poco más allá, también hay fantásticos saltadores de altura como Bondarenko o Barshim; Valerie Adams en peso... Hay muchos.

P. Pero ahora, como dijo Ed Moses en MARCA, todo gira alrededor de Bolt.R. Eso es un desafío para nosotros, necesitamos que los Rudisha, Adams, Bondarenko, Schippers y los top sean reconocidos, porque son deportistas más talentosos que mucha otra gente que el público conoce más. Nuestra responsabilidad y la de las federaciones es asegurarnos de que les promocionamos tanto como podamos y quizá en el pasado no lo hicimos tan bien como deberíamos.

P. ¿Los medios también tienen la culpa?
R. Sí, pero sabemos que cada vez quedan menos periodistas especializados en atletismo, hay menos que nunca. Yo estaba hace 20 o 30 años en escena y cada país tenía 10, 15, 20 periodistas dedicados al atletismo. Reconozco que ustedes ahora tienen un trabajo más duro para convencer a sus jefes de que hay más deportes que el fútbol.

P. ¿Por qué ya nadie intenta buscar el doblete 800 -1.500 que le hizo famoso?
R. Porque creo que el 800 ya no es un evento de medio fondo ni de resistencia. Antes tenías cuatro carreras y no había descanso entre ellas. Implicaba una diferente constitución física. Ahora hay tres carreras y tenemos un día de descanso entre las semifinales y la final. La última persona que realmente fue capaz de sacar medallas en las dos pruebas fue Saïd Aouita, pero incluso él, cuando en Seúl consiguió correr bien los 800, no logró medalla en el 1.500. Hacer las dos siempre ha sido muy difícil.

P. De hecho, usted no logró ser oro olímpico en 800.
R. Eso deja claro la presión a la que los atletas están sometidos en los Juegos. Sería bonito tener una medalla de oro olímpica en 800 porque siempre la he considerado mi distancia favorita. Es un evento más complicado de dominar, tiene más desafíos que cualquier otra carrera en la pista: condición física, muy pocas disciplinas lo exigen más; mente ágil, las estrategias son muy importantes y las cosas van muy rápido... Puedes cometer un error o incluso dos en el 1.500, pero si cometes uno en el 800 estás frito.

P. ¿Es El Guerrouj el mejor mediofondista de siempre?
R. No sé si es el mejor mediofondista de siempre, pero sí, con seguridad, es el mejor corredor de 1.500 y milla. No era un corredor de 800, pero podía correr un buen 800. Todo es relativo.

P. ¿Qué nuevos talentos ha identificado en su deporte?
R. Ahora paso la mayor parte del tiempo identificando a un nuevo CEO, un director comercial, encontrar gente competente de fuera para ayudarnos en nuestros comités...

P. ¿Y corriendo?
R. Tres días por semana.

P. ¿No se anima con el Maratón de Londres?
R. [Risas] No, mi hijo lo correrá este año. Yo lo hice en 1991, pero no más, es un camino largo.

P. ¿Tiene a alguna perla en su propia familia?
R. Tengo un sobrino que corre por su universidad, de lo cual estoy muy orgulloso porque es también la universidad a la que fui yo; mi hija pequeña es velocista en el colegio, lo combina con el hockey hierba, que es muy popular en Gran Bretaña... Están muy involucrados en el deporte y les gusta el atletismo, pero no están tan obsesionados como yo lo estaba.