martes, 20 de agosto de 2013

"EL ATLETISMO ESPAÑOL ESTÁ MUY VIVO"


El País.com

Ramón Cid (San Sebastián, 1954) ha vuelto al imponente estadio Luzniki de Moscú que le convirtió en triplista olímpico en 1980. Pero lo ha hecho en una situación muy diferente, como director técnico de un equipo español en pleno proceso de cambio generacional. Nueve días de competición después se va con una sensación “agridulce” y un montón de trabajo por hacer.

Pregunta. Los Mundiales han sido su primera gran prueba como director técnico, ¿cuál es el balance?
Respuesta. Llevo en el cargo muy poco tiempo. Tengo muy claro que los resultados son consecuencia de lo que había hasta ahora. Puede haber algún matiz de funcionamiento, de los responsables, pero lo que han hecho Ruth [Beitia, bronce en altura] o Miguel Ángel [López, bronce en 20km marcha] es consecuencia de inercias anteriores.

P. Para el público la medida del éxito muchas veces es el número de medallas y aquí solo ha habido dos.
R. Entiendo que mediáticamente estoy sometido a prueba, que se me va a medir por las medallas o los finalistas, pero ese es otro tipo de valoración que no es el mío.

P. ¿Con qué sensación se va de cara a Río 2016?
R. Me voy con la sensación de que estamos muy vivos. Se decía que el atletismo español languidecía, que es verdad en el caso de una generación, aunque quedan maravillosos restos como Bragado y Ruth. Pero hay chavales que ya se han metido en la alta competición, como Eusebio o Miguel Ángel, que ya ha pasado a ser un referente en la marcha, Julia Takacs… gente que lo ha hecho bien. También hay quien no lo ha hecho bien, y nuestro trabajo y ahí empezaré a hacer la evaluación es conseguir que empiecen a hacerlo en dos o tres años. Gente joven a la que no le ha salido aquí, pero que yo sé que le puede llegar a salir. Como Kevin o Cienfuegos, que hay que conseguir que tire 80m. Ese será nuestro trabajo real. O que Ana Peleteiro, que no está aquí, tenga 15m.
 
P. ¿Vienen muchos por detrás?
R. Hay gente para incorporarse. Este año hemos tenido buenos resultados sub-23 y juveniles. Aquí se ha incorporado gente nueva y algunos veteranos siguen dando clases magistrales y es muy bueno que eso pase entre generaciones. Me voy moderadamente contento.

P. En España el trabajo de crear atletas es casi artesanal, con talentos aislados que hay que cuidar para que no lo dejen, ¿es posible cambiar el modelo?
R. Esa dinámica va mucho más allá del ámbito federativo. Tal y como está configurado el deporte va a depender mucho del apoyo público. Habrá buenos deportistas gallegos según lo que quiera el Gobierno gallego en cierto modo. Al final recogeremos esos frutos. Pero tenemos muy poco margen de error, tenemos que optimizar lo que salga. No somos maestros en tener muchísima gente.

P. ¿Cómo analiza la crisis del fondo y del mediofondo español en estos campeonatos, donde por primera vez en la historia no ha habido ningún finalista?
R. Aunque hemos tenido gente importante que no ha podido venir porque están lesionados eso no es justificación. Antes había más densidad. No tenemos gente de 3m 31s. Lo que yo digo es: “Tú corre y ya veremos. Haz 3m 31s y ya veremos si son africanos o esquimales”.

P. ¿Faltan vocaciones?
R. Sí, pero también es lo normal. Los países milleros han tenido también grandes ausencias. Los ingleses también atravesaron el desierto después de su hegemonía. Todos los países tienen vaivenes. Nosotros estamos muy mal educados porque siempre hemos tenido algún finalista. El asunto exige dos caminos: volver a promocionar este tipo de pruebas y reforzar la figura de los entrenadores.

P. ¿El futuro de Europa son las pruebas técnicas, como los saltos o los lanzamientos?
R. No me gusta esa sensación de cobardía porque por esa regla de tres acabaríamos jugando a las damas. Y sería como decir que solo importan las medallas. Este mismo debate, ya lo tuvimos hace 25 años, cuando nos planteamos si íbamos a un atletismo africano o a uno universal. Mi idea es hacer un atletismo universal y europeo y si no lo hubiéramos hecho nunca habríamos tenido una medalla en peso, que la hemos tenido, o en longitud.
 
P. ¿Qué pasa con las chicas? ¿Por qué han venido tan pocas?
R. Les daré un dato maravilloso: han venido 10, pero ha habido dos finalistas, una medalla y tres entre las 12 primeras. Han competido maravillosamente bien y ninguna de ellas ha hecho una gran cagada. En el caso de los hombres, que han venido 31, hemos tenido gente que ha estado muy bien y gente mal. 

P. ¿Entonces es un problema de número?
R. Sí. Las que están compiten, no nos falta calidad. Pero hay una rémora histórica con las chicas en el deporte y en el atletismo en particular.
 
P. ¿Qué sentimiento le deja la actuación del equipo?
R. Es agridulce. Un trocito satisfecho y un trocito no tanto. Hay que hacer cosas porque ha habido cosas malas. En un grupo numeroso esto es normal. Los que han estado mal lo saben y tendremos que analizar caso a caso por qué.
 
P. ¿Qué se puede hacer desde la federación, más aún en un momento de crisis? R. Primero, calendario, competiciones. La gente se está moviendo. Han salido muchos atletas fuera costeándoselo ellos, han buscado mítines de todo tipo. Nosotros hemos estado boyantes en un tipo de mítines que tienden a desaparecer porque no hay dinero. Tenemos que volver a pruebas locales como este año han sido Salamanca o Huelva, que han sido maravillosas. Tenemos que propiciar esas pruebas que son muy baratas.

P. Al margen de la actuación española, ¿cómo valora los Mundiales?
R. Ha habido grandes ausencias, pero creo que ha sido un gran campeonato. La pista es buena, con muy poco viento, y se han dado buenas marcas.

P. ¿Cuál es la prueba que le ha hecho vibrar?
R. Me encantaría ir a algún campeonato con mi abono para poder hacer este tipo de análisis. Me gustó mucho la altura femenina, pero por pasión española, y la longitud. Los saltos en general han estado muy disputados y muy bonitos.