lunes, 22 de febrero de 2016

GENZEBE DIBABA; "NO SERÉ LA MEJOR HASTA QUE NO GANE EL ORO OLÍMPICO"

ANDRÉS ARMERO
Marca.com

Su sonrisa es idéntica en la soledad de las pistas, cuando su único rival es el crono, que después de 100 peticiones de fotos, atendidas una a una tras realizar la segunda mejor marca de la historia en el 3.000 indoor. Genzebe Dibaba (Bekoji, 1991) conjuga la plasticidad de una fondista técnicamente perfecta con la belleza interior propia de una persona educada a mitad de camino entre la gloria deportiva de su familia y la humildad de su pueblo.
Hermana menor de Tirunesh -triple campeona olímpica- y Ejegayehu -plata en Atenas 2004 en 10.000-, prima de Derartu Tulo -oro en los Juegos de Barcelona y Sídney también en 10.000-, la etíope, obra perfecta de una dinastía irrepetible, permite que MARCA la acompañe durante dos horas por Sabadell, su ciudad de adopción en España. No está Jama Aden, su reputado técnico, para ayudarla con el inglés, pero aparecen traductores de amárico a español y de catalán a amárico atraídos por un canto celestial:la zancada de la última gran Dibaba.
Pregunta. ¿Qué le faltó para conseguir romper su propio récord del mundo de 3.000 metros en pista cubierta en Sabadell?
Respuesta. Quizá me sobró un poco de cansancio tras haber realizado el récord de la milla indoor en el Globe Arena de Estocolmo el pasado miércoles y el posterior viaje a España.

P. ¿Por qué elige, cuando su calendario se lo permite, pasar temporadas en España y más concretamente en Sabadell?
R. Me gustan muchas cosas de España, me adapto muy bien a este país. Me encanta entrenarme en Sabadell para las grandes competiciones y así lo volveré a hacer porque estoy muy contenta con los resultados. Si tuviera que quedarme con una sola cosa, sería el trato de la gente. Me siento muy querida.

P. ¿Qué ha aprendido de sus hermanas, Tirunesh y Ejegayehu, y de su prima Derartu Tulo, todas ellas medallistas olímpicas?
R. Ellas me han enseñado muchísimas cosas, pero sobre todo a ser una persona y una deportista ganadora. Mis hermanas y mi prima lo son y ese espíritu me lo han transmitido las tres a lo largo de todos estos años.
P. ¿Quién era su ídolo deportivo, dentro o fuera del exitoso clan Dibaba?
R. [Risas] Mi ídolo deportivo es de dentro: mi hermana Tirunesh. De la familia, ella es la más fuerte, la más competidora, la que más lucha... Desde pequeña, siempre he intentado ser como ella. Es mi auténtico referente en el atletismo.

P. Dicen los entendidos que es usted la mejor fondista del mundo en la actualidad e incluso la reina del atletismo. ¿Se lo cree?
R. De momento, no me considero la mejor porque delante de mí hay atletas que han conseguido colgarse oros olímpicos. A mí me falta eso. Si lo consigo, podré pensar que soy la mejor del mundo. Pero no seré la número uno hasta que gane una medalla de oro en los Juegos.

P. ¿Por qué descarta correr los 1.500 metros en los Juegos si usted tiene la doble plusmarca mundial, al aire libre y en pista cubierta, de la distancia?
R. Porque es muy difícil competir en los 1.500 y los 5.000 metros en los Juegos [en el Campeonato del Mundo al aire libre de Pekín en 2015 fue oro en 1.500 y bronce en 5.000]. Por eso me quiero centrar en el 5.000.

P. ¿Sólo hará una prueba en los Juegos de Río?
R. Quiero ver mis sensaciones en varias competiciones en 5.000. Si la cosa va bien, podría intentar, por primera vez en mi carrera, correr algún 10.000. Si todo marcha, me podría plantear hacer en el futuro el 5.000 y el 10.000 en algún momento, pero no sé cuándo lo haría.

P. Como estrella del atletismo y como mujer, ¿le da miedo todo lo que se dice del virus Zika, una de las grandes amenazas en la antesala de los Juegos de Río?
R. Ha sido una mala noticia todo este tema del Zika. Sin embargo, queda mucho tiempo hasta los Juegos, más de medio año, y confío en que se encuentre una solución durante estos meses, de aquí a que se celebre la cita olímpica. De momento, estoy algo insegura por ello.

P. ¿Y en qué distancias participará en el Mundial de pista cubierta de Portland en marzo, su primer gran desafío en 2016?
R. Para la pista cubierta en Estados Unidos, doblaré los 1.500 y los 3.000 metros. Correré ambas distancias.

P. ¿Tiene pensado saltar al maratón algún día, como han hecho con distinta suerte algunos de los grandes nombres del atletismo?
R. ¿Pregunta por el maratón? [se anticipa en inglés al traductor] ¡Sí! Yo también tengo la intención de pasarme algún día al maratón. Me gustaría probarme en esa distancia en el futuro.
P. ¿Qué opina la reina del fondo del rey de la velocidad y del atletismo: el jamaicano Usain Bolt?
R. Le admiro por todas sus virtudes, pero quizá destacaría entre todas ella su constancia. Es muy muy difícil ser tantas veces campeón olímpico y del mundo sin fallar y Usain Bolt lo ha logrado a lo largo de los últimos años, triunfando siempre.

P. Hablando de reyes, para muchos entendidos el mejor corredor de la historia es su compatriota Kenenisa Bekele. ¿Qué le parece?
R. En su momento fue el mejor del mundo, no tenía rival, nadie podía acercarse a Kenenisa. Por supuesto, que yo tengo mucho respeto y admiración por él.
P. Tiene seis récords mundiales, es triple campeona del mundo, aspira al oro olímpico en Río, pero... ¿Qué sueños le faltan por cumplir en la vida?
R. En estos momentos sólo estoy centrada en mi carrera deportiva, en el atletismo. Es muy difícil tener la cabeza en otras cosas. Pero, cuando llegue el momento de decir adiós, tengo la idea de montar un proyecto infantil, una escuela para niños con el nombre de Dibaba, como mi padre, en honor a él.

P. ¿Pero habrá más cosas que el atletismo en su rutina diaria? ¿Qué le gusta hacer además de correr?
R. Me encanta la natación, además es una buena preparación para estar en forma. Muchas veces quedo con los amigos para ir a nadar. Fuera del deporte, me gusta mucho ver películas, escuchar música... Cosas normales, supongo.

P. ¿Hasta qué edad se ve corriendo al máximo nivel competitivo? ¿Le gustaría decir adiós en lo más alto?
R. Yo me planteo mi carrera por objetivos. Ahora mismo, pienso en ganar un oro en los Juegos de Río y, después, me gustaría volver a ser campeona olímpica, conseguir un segundo oro. Luego ya vería la opción de seguir compitiendo o no en función de cómo me sienta en ese momento.