martes, 23 de febrero de 2016

JESÚS ESPAÑA: "HA NACIDO UN MARATONIANO"

JUANMA BELLÓN
AS.com

Hace diez años, en 2006, Jesús España se proclamaba campeón de Europa de 5.000 ante Mo Farah. “Nos respetamos mucho”, cuentan el británico, ahora una estrella mundial, y el de Valdemoro, que a sus 37 años, se ha reinventado: de la pista al asfalto. “Acaba de nacer un maratoniano y tengo ilusión por hacer cosas importantes”, dice España, que el domingo en Sevilla hizo su debut sobre 42.195 metros y 2h 11:58, la mínima para Río (2h13).
El paso de Jesús a la maratón ha sido concienzudo y “muy serio” con su entrenador Juan del Campo y el médico Xabier Leibar. “Tuve un equipo muy bueno, que me aconsejó genial. Sólo podía estropearlo yo”, relata España, que antes de Sevilla hizo semanas de 180 km “sin contar sesiones de doblaje en la elíptica”. Ha tenido que cambiar el chip. “Si antes trabajaba ritmos de 2:40 el 1.000, ahora se trataba de machacar los de 3:00-3:05 y ser paciente. Acumular. Disfruté la preparación, aunque también fue cansada y los sentimientos se ponen a flor de piel”.
Y con esa carga, esquivando a las lesiones que tanto le castigaron en su día “con mucho trabajo preventivo”, España se puso en la línea de salida Sevilla. “Los primeros 10 o 15 kilómetros (donde le acompañó su hermano Fran) fui regular, porque hice una carga de hidratos de carbono fuerte y me notaba hinchado, iban llenos los depósitos de glucógeno. Lo esperaba. En el 30 fue cuando mejor me encontré. Pero ahí llega lo desconocido, me animé y del 36 al 39 lo pagué mucho. Por suerte, el crono no se fue demasiado”. En meta, esperaba para abrazarle Castillejo, campeón nacional, y su hijo Iván. “Me emocioné. Mi familia (tiene otra hija, Gloria, y su mujer Olga) es clave. Sin ellos, sería imposible. Papá llega cansado, de mal humor, y ahí están”.
En el camino queda el tartán y el 5.000. “No hay vuelta atrás. En pista no iba a mejorar y en esto del maratón, aunque soy veterano, tengo margen y mucho que aprender”. Para ello, escucha los consejos de Alberto Juzdado (2h 08:11 en Tokio). “Crecí viéndolo entrenarse, pero yo no tenía tan claro que acabaría corriendo esta distancia, sobre todo, en la época que tuve más lesiones”.
Aunque posee la mínima, su plaza en Río no es segura. Guerra y Castillejo son fijos y el tercer billete depende de la RFEA. España es el mejor situado. “Hay que esperar, yo he hecho mi trabajo, pero hay que ver qué es lo que corren los demás”. Si va a Río, verá a su amigo Farah... diez años después. Mo, en la pista, Jesus, en el asfalto.