miércoles, 17 de febrero de 2016

IVÁN PEDROSO: "ORLANDO ORTEGA TIENE MADERA DE CAMPEÓN OLÍMPICO"

ANDRÉS ARMERO
Marca.com

Un salto para ser el rey del mundo y cinco para entrar en la historia de la humanidad. Esa fue la receta del cubano Iván Pedroso (La Habana, 1972) en sus nueve oros Mundiales y en su título olímpico en Sídney. Una valentía que le llevó a retirarse con una marca mucho menor de la que se merecía, una mentalidad que inculca a sus discípulos para volver a moldear campeones de los de antes.Pregunta. Ha llevado al francés Tamgho a lo más alto en triple salto. ¿Cuándo va a ayudar a los españoles?
Respuesta. Estoy abierto para todos. He homologado mi título aquí porque vivo en Guadalajara [su mujer es alcarreña]. Si algún día tuviese la posibilidad de entrenar a atletas de la selección española, lo haría con mucho gusto. Sería fantástico.

P. ¿Qué tienen los cubanos que les falte a los españoles?
R. Los atletas en Cuba son muy sacrificados y se entrenan con la vista muy larga. Lo importante no es llegar a lo más alto, sino mantenerse. Aquí están en Europa, en la parte más desarrollada. Es otro tipo de mentalidad.

P. ¿Quién es el atleta más grande que ha visto?
R. Veía a Carl Lewis como un fuera de serie. Fue una inspiración muy grande desde pequeño. Mike Powell era un loco compitiendo y a mí me gusta la locura. Ahora está Bolt.

P. ¿Es Bolt el rey de reyes?
R. No tiene barreras ni límites. Si no es el mejor de la historia ya, está a punto de serlo. Dentro de 50 años aún se seguirá hablando de él. Si dice que correrá en 2020 es porque está bien. A las competencias importantes llega al 200%. Es muy seguro. Yo también era así, no hacía falta que llegase con la mejor marca.

P. ¿Qué le faltó a usted para saltar más de nueve metros?
R. Nunca me preocupé por saltar 8,80 u 8,90, quería dar el salto... Si la máquina del tiempo me permitiese volver atrás, iría paso a paso para estar ahora entre los más grandes y no con el 8,71 con el que me quedé. Hice muchos nulos de más de nueve metros, pero fueron nulos, no están en los libros. Eso es lo único que me molesta de mi carrera: mirar los rankings. Quizá me faltó competir con el mejor Powell o el mejor Dwight Phillips para que me obligasen a saltar más. Powell tiene el récord del mundo -8,95- porque cogió la mejor competencia de siempre, Lewis hizo plata con 8,91.

P. Pero usted saltó más que nadie con aquel 8,96 en Sestriere en 1995, que le anularon más tarde por una discusión sobre el viento.
R. Fui plusmarquista mundial por poco tiempo. Es el recuerdo más amargo que he tenido en mi vida. Es muy difícil alcanzar un récord del mundo, por todo el entrenamiento que requiere y porque se tienen que dar todas las condiciones. La gente me dice por la calle que yo tengo el récord, pero eso no está en los libros y dentro de 20 años...

P. ¿Qué le pasa a su prueba?
R. El salto de longitud ha tenido un bache. El nivel ha bajado tanto que cualquiera puede ganar. El triple sigue con un nivel altísimo, la longitud femenina también, pero la masculina lleva unos años que con 8,20 estás en las medallas sin problemas. El que no lo aproveche es porque no quiere. Yo en los Juegos de Atenas fui séptimo con 8,23.
P. ¿Ha llegado la hora de Eusebio Cáceres?
R. Eusebio está muy bien, pero ha tenido muchos problemas físicos. Ojalá pueda llegar a los registros que toda España y yo estamos esperando. Cuando le veo, le doy muchos consejos a nivel técnico. Todavía le queda mucho porvenir, pero los años pasan. Tiene condiciones para superar la marca de Lamela, pero hay que trabajar. Está con deseos de recuperar su nivel y creo que puede hacerlo.

P. ¿Qué relación tenía con Yago Lamela?
R. Me impactó mucho su fallecimiento tan joven. Fue un golpe muy duro para España y para el mundo. Como atleta, en el poco tiempo que estuvo, me hizo saltar mucho. Él lo hizo muy bien y podía haber mejorado un poco más. Al principio, cada uno iba por su lado, éramos rivales. Poco a poco tuvimos relación. Era una persona fantástica, chévere, pero introvertida.

P. El referente del atletismo español es ahora un vallista: Orlando Ortega. ¿Tiene madera de oro olímpico?
R. Sí, lo está demostrado. Recientemente firmó 7.49 en una distancia como los 60 metros vallas que para él es muy corta porque es de los que reaccionan un poco tarde. Está entrenándose muy bien. Ojalá vaya a los Juegos. Fuimos compañeros de equipo y somos amigos. Para mí sería súper que compitiera en Río.

P. ¿Respeta su decisión de correr por España?
R. Respeto y 'superrespeto' su decisión de competir por España. Él quiere competir en los Juegos y ojalá lo haga.

P. ¿Cómo es Sotomayor?
R. Una persona muy sencilla. Todo el mundo lo quiere en Cuba y en el mundo. Es un guía para mi generación, un espejo. Yo quería ser como él y después quería ser más que él. Cualquier atleta del mundo desearía tener una referencia de tanto nivel y prestigio.

P. ¿A quién más admira?
R. A muchos otros. Messi, Jordan... Las cosas fuera de lo normal son las que admiro. Me pasaba con Bubka en atletismo, me pasa con Carolina Marín en bádminton, que triunfa entre tantas asiáticas.