sábado, 13 de febrero de 2016

HARTING VUELVE A LA COMPETICIÓN DESPUÉS DE 531 DÍAS

DPA

El alemán Robert Harting, campeón olímpico y mundial de lanzamiento de disco, volverá a competir este sábado después de 531 días fuera de las pistas por una grave lesión. "Nunca me quise rendir, siempre quise volver", aseguró el deportista antes de participar en una reunión atlética bajo techo en Berlín.Conocido por sus vistosas celebraciones arrancándose la camiseta, Harting será una de las principales atracciones del ISTAF de este año en la capital alemana. Sin embargo, un torneo indoor para un lanzador de disco es poco menos que anecdótico. Para Harting, esta temporada sólo cuentan las competiciones al aire libre y los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro. "Ahora tengo que esforzarme y luchar. Ya lo he conseguido anteriormente", afirmó el tres veces campeón mundial.
"Este año habrá un campeón olímpico, y si soy yo, me alegraré muchísimo. Si no, será otro quien se alegre. En 2012 en Londres todo pasaba para mí por el oro. Me quité un peso de encima, fue un gran alivio. Si lo consiguiera otra vez sería genial. Me alegraría. Podría disfrutarlo mucho más. Entonces era una obligación, hoy es una posibilidad", señaló.
En septiembre de 2014, el atleta se rompió el ligamento cruzado de su rodilla izquierda. Retrasó una y otra vez su vuelta a la competición para evitar cualquier riesgo de lesión, por lo que no participó en el Mundial de Pekín 2015, donde defendía título. El atleta prefirió no arriesgar y asegurarse llegar en plena forma a los Juegos Olímpicos de Río.
"La palabra es pasión. Los alemanes tienen esa pasión por el éxito. Sin embargo, no todos muestran esa pasión cuando se trata de aguantar un tormento", dijo el atleta más famoso del país.
Harting, de 31 años, trabaja desde hace poco también con un psicólogo. "No me siento como un ganador del oro olímpico, sino más bien como un principiante. Se trata de la cabeza, y eso es software. Mi software de momento no termina de funcionar de forma efectiva", reconoce.El discóbolo aprovecha su visibilidad para luchar contra el doping, una lucha en la que ya lleva tiempo inmerso y en la que, afirma, se debería ser mucho más transparente a causa los recientes casos revelados, ya que "el público que consume deporte en todo el mundo es cada vez más inteligente".