viernes, 5 de febrero de 2016

"UREÑA NO NACIÓ RÁPIDO, SE HIZO RÁPIDO"

ANDRÉS ARMERO
Marca.com

El murciano Antonio Peñalver batió el récord de España de heptatlón en Génova, en un año mágico para el atletismo patrio, como aperitivo a su inolvidable medalla de plata de Barcelona 1992 en decatlón. Cerca de 24 años después, Jorge Ureña, un joven educado en la cultura de las pruebas combinadas, reventó su plusmarca indoor en Reims (Francia) traicionando a los focos y a las teorías de los profetas, pero no a su manera de concebir la vida."Jorge es imprevisible. No nos esperábamos esto, ni José Antonio ni yo", apunta Jesús Gil, el entrenador que ha dado forma, junto al padre de la criatura, a un titán de 22 años. La misma dupla responsable del nacimiento deportivo en Onil del 'Saltamontes' Eusebio Cáceres. Pero no fue en salto de longitud, con 7.21 metros, donde Ureña levantó un monumento al atletismo.

Un registro top
Fue en los 60 m vallas, con un estratosférico 7.83 -sólo dos centésimas más que la marca que había logrado la víspera en Valencia el vallista español del origen cubano Yidiel Contreras-, donde Ureña consiguió 1.025 puntos y la admiración de medio planeta. "Es un marcón. La primera jornada no fue excesivamente buena, pero la pértiga -con 5,02 metros- y las vallas lo cambiaron todo".El de Onil -que también firmó 7.01 segundos en 60 m, 13.52 en lanzamiento de peso, 2.03 en salto de altura y 2:41.10 en el 1.000 final- sumó 6.076 puntos, 14 más que el mítico Peñalver en Italia. "Venía de 15 días en Canarias y sólo lo vimos en dos entrenamientos. Pero él es así, un competidor nato", continúa Gil sabedor de que su pupilo todavía no ha tocado techo. "Tiene margen para mejorar la puntuación, sobre todo en la primera jornada y quizá en los 1.000 metros". El sueño del MundialLa gesta de Ureña puede abrirle las puertas de otra gran cita. "Con esa marca tiene muchas opciones de ir al Mundial de Portland", explica el técnico con la esperanza de que la Federación Internacional escoja a su pupilo entre la docena de superatletas que competirán en el escaparate indoor de Oregón.En verano, un chico que "no nació rápido, sino que se ha hecho rápido con mucho trabajo", volverá a acelerar para vivir en decatlón su primera gran experiencia olímpica. Gil toma la palabra para dejar claro cuál es el nivel de exigencia: "Ni es para soñar con la plata ni tampoco para estar siempre con el argumento de que eres joven, porque el tiempo pasa volando y un día dejas de serlo. Hay que aspirar a mejorar la puntuación en estas grandes competiciones".Pese a la herencia de Peñalver, "España está a años luz del concepto de las pruebas combinadas, que son una doctrina en otros países". Gil lo tiene claro: "Nos falta mucha cultura deportiva y en combinadas más". Mientras existan Ureña y Onil todavía habrá esperanza.